Las vacas derrotan a EH Bildu y seguirán presentes en las fiestas de un pueblo de Navarra
EH Bildu se la jugó con una consulta ciudadana vinculante y el resultado le ha salido cruz: las vacas ganaron la partida en un pueblo de Navarra. Por un margen mínimo, 18 votos, el municipio ha decidido que este acto seguirá dentro del programa festivo de 2026 y no será sustituido por actividades alternativas, como planteaba el compromiso municipal.
La votación se ha organizado en Aoiz y ha tenido como escenario la casa de cultura, con una cita abierta a los vecinos empadronados mayores de 16 años. La jornada presencial se celebró el domingo 1 de febrero, aunque el grueso de la participación llegó por vía online: el voto telemático estuvo habilitado del 22 al 29 de enero.
La foto final fue la de un empate casi total, pero con un vencedor claro. Se emitieron 868 votos: 777 telemáticos y 91 presenciales. La opción favorable a mantener las vacas sumó 443 votos, el 51% de los votos emitidos y el 17% del censo municipal. En el otro lado, quienes apostaron por retirarlas reunieron 425 votos, el 49% del total y el 16% del censo.
Conforme a ese resultado, el Ayuntamiento de Aoiz anunció que volverá a incluir el acto de las vacas en el programa de fiestas. Además, el consistorio agradeció la participación ciudadana en una consulta que alcanzó el 33% del censo con derecho a voto y quiso poner en valor el “ejercicio de participación democrática” realizado por la población.
El debate no es menor porque las fiestas patronales de Aoiz tienen una fuerte carga tradicional. Se celebran el segundo domingo de agosto y son las fiestas mayores en honor a San Miguel, con un programa que incluye procesiones, encierros de vacas, música, bailes, toro de fuego, gigantes y cabezudos.
El Ayuntamiento está dirigido por EH Bildu, que ocupa la alcaldía con Ángel Martín Unzué. La formación cuenta con 11 concejales, todos de la misma sigla, tras lograr 842 votos en las elecciones municipales de 2023, el 80,86% de los votos emitidos. Esta vez, sin embargo, la decisión no se resolvió en las urnas, sino en una consulta popular donde las vacas terminaron imponiéndose por la mínima.