PAMPLONA

Asiron continúa con su caza de brujas a los apartamentos turísticos y lanza un plan para que no se instalen en bajos

Fotomontaje con una imagen del alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, sobre una vista de una calle del Casco Antiguo de la ciudad. NAVARRA.COM

El Ayuntamiento plantea suspender licencias durante un año, prohibir nuevos apartamentos turísticos en ejes comerciales y ampliar la protección de locales centenarios y singulares.

El Ayuntamiento de Pamplona, liderado por el alcalde Joseba Asiron, ha presentado este lunes el Plan para la activación y ordenación de las plantas bajas, una medida con la que busca proteger el comercio de proximidad, ordenar la vivienda en planta baja y reducir el número de locales vacíos en la ciudad.

El plan también ha planteado la prohibición de nuevos apartamentos turísticos en los ejes comerciales de Pamplona y la ampliación de la protección a locales centenarios y establecimientos singulares. La propuesta iniciará ahora un proceso de participación y contraste con distintos agentes.

El concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030, Joxe Abaurrea, ha explicado en rueda de prensa que desde 2020 se han reforzado dos tendencias en la ciudad. Por un lado, la falta de vivienda accesible ha impulsado el aumento de licencias para crear viviendas en planta baja.

Por otro, el mismo fenómeno se ha producido con los apartamentos turísticos en planta baja, que han registrado un incremento notable a partir de 2023. Según Abaurrea, ambos usos han entrado a competir con el comercio de proximidad.

“Ahora mismo nos encontramos con una falta de ordenación de estos usos y una competencia no deseable para la ciudad”, ha señalado el concejal. También ha remarcado que esta situación está provocando “una expulsión de ese comercio de proximidad que queremos proteger”.

La aplicación del Plan para la activación y ordenación de las plantas bajas implicará varios cambios normativos. Entre ellos, la adaptación de la normativa para facilitar vivienda “de calidad” en planta baja fuera de los ejes comerciales, la modificación del planeamiento urbanístico y la protección del comercio centenario y singular.

El documento se articula en torno a cuatro objetivos complementarios. El primero es ordenar la transformación de las plantas bajas para equilibrar vivienda y actividad económica. El segundo, proteger establecimientos históricos y elementos de valor patrimonial.

También se busca fortalecer el comercio de proximidad como infraestructura social y económica de la ciudad. Además, el Ayuntamiento de Pamplona quiere actualizar la normativa para nuevas tipologías residenciales y simplificar los trámites.

El Consistorio ha destacado que Pamplona afronta una creciente demanda de vivienda al mismo tiempo que se produce una pérdida progresiva de usos terciarios tradicionales en planta baja. Esta doble dinámica ha impulsado el aumento de locales convertidos en vivienda y en apartamentos turísticos.

Los datos reflejan esta evolución. Las nuevas viviendas en planta baja han pasado de 10 en 2019 a 92 en 2023, 97 en 2024, 73 en 2025 y 52 en lo que va de año.

En el caso de los apartamentos turísticos en planta baja, Pamplona registraba 3 en 2022. La cifra subió a 19 en 2023, 34 en 2024, 28 en 2025 y 16 durante este año.

Al mismo tiempo, la ciudad cuenta con comercios históricos y establecimientos emblemáticos que forman parte de su identidad urbana. El Ayuntamiento considera que esa identidad se ha diluido en algunos casos por los cambios en los modelos de consumo y en la estructura económica del comercio urbano.

La propuesta municipal pretende ordenar estas transformaciones para preservar la actividad económica en los lugares donde resulta estructurante. Al mismo tiempo, permitirá nuevos usos, incluida la vivienda, allí donde contribuyan a activar espacios vacíos o infrautilizados.

El plan también busca reforzar la vitalidad urbana y evitar que las plantas bajas queden sin actividad. ¿Cómo se puede recuperar vida en una calle con locales cerrados sin expulsar al comercio tradicional? Esa es una de las claves de la nueva regulación planteada por el Ayuntamiento de Pamplona.

Para preservar la identidad urbana, se incorporarán al catálogo municipal establecimientos y elementos de valor patrimonial. En este ámbito, el Ayuntamiento documentó en 2024 el patrimonio comercial histórico de la ciudad con el libro Comercios Centenarios de Pamplona.

Además, en 2025 elaboró un inventario específico de establecimientos singulares del Casco Antiguo para su protección. El plan prevé incorporar estos locales al catálogo municipal y suspender temporalmente las obras que puedan afectarles.

El Ayuntamiento trabajará también en su inclusión en el Catálogo del Plan Municipal y del PEPRI. El objetivo es garantizar la conservación de estos comercios históricos y de los elementos que les dan valor patrimonial.

El Plan para la activación y ordenación de las plantas bajas se desarrollará de forma progresiva. Parte de un borrador que identifica los espacios donde la actividad comercial y urbana resulta estratégica.

Entre las primeras medidas figura una suspensión temporal de licencias para transformar plantas bajas en vivienda, residencial comunitario y residencial eventual. Esta suspensión tendrá una duración máxima de un año.

Según el Ayuntamiento, este periodo permitirá abrir un proceso de participación y definir una regulación que garantice un uso equilibrado de las plantas bajas en cada barrio. También evitará nuevas implantaciones consideradas inadecuadas mientras se elabora la normativa definitiva.

La identificación preliminar de los ejes comerciales prioritarios, plazas y espacios de encuentro se ha realizado a partir de estudios municipales de los años 2016 y 2025. También se han tenido en cuenta las áreas libres definidas por el Plan Municipal vigente y con potencial comercial.

Estos espacios han sido seleccionados por su alto tránsito peatonal y por su papel estratégico en los barrios. El Ayuntamiento los define como enclaves céntricos de reunión y lugares de atracción urbana para la vecindad.

Para facilitar la transformación de locales vacíos y oficinas en vivienda, se actualizará la Ordenanza General de Edificación. Esta norma se adaptará a la futura norma foral de habitabilidad y al artículo 39 del planeamiento urbanístico municipal.

La modificación pretende facilitar la implantación de viviendas pequeñas en planta baja. El Ayuntamiento considera que esta fórmula puede ayudar a responder a la demanda residencial, siempre que no perjudique los espacios comerciales prioritarios.

El plan también plantea una oportunidad para bajar las oficinas a las plantas bajas. El Consistorio entiende que su presencia puede dinamizar las calles en diferentes franjas horarias y complementar otros usos como el comercio o la vivienda.

La combinación de usos busca reforzar la vitalidad urbana y mantener una mezcla equilibrada de actividades en los barrios de Pamplona. Esta estrategia pretende evitar tanto la pérdida de comercio como la infrautilización de locales.

El Ayuntamiento continuará con la toma de datos para evaluar la evolución de las plantas bajas y la eficacia de las medidas adoptadas. Se analizarán los cambios de uso de local a vivienda, la implantación de apartamentos turísticos y la evolución de los locales vacíos.

También se estudiará la actividad comercial en los ámbitos estratégicos identificados. Otro de los puntos de seguimiento será la incorporación de comercios y elementos singulares a los catálogos de protección.