Pamplona

Asiron cortará la cuesta de Beloso para analizar las grandes grietas aparecidas tras talar más de 100 árboles

Grietas en la carretera de la cuesta de Beloso debido al asentamiento.
El Ayuntamiento de Pamplona cerrará el carril de subida de Beloso para investigar el origen de unas grietas aparecidas un año después de las obras.

El Ayuntamiento de Pamplona, bajo la gestión de Joseba Asiron (EH Bildu), se ha visto obligado a intervenir de urgencia en la cuesta de Beloso. Este viernes, el consistorio cortará el tráfico en el carril de subida para realizar catas técnicas que determinen el origen de las profundas grietas aparecidas en el asfalto, tal y como desveló NAVARRA.COM hace solo unos días. Los desperfectos en la vía han aparecido apenas un año después de las obras del carril bici, una intervención que supuso la polémica tala de más de 100 árboles en la zona.

Tras la noticia de este medio, la situación ha llegado este miércoles a la comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona, donde el concejal de UPN, Aitor Silgado, ha pedido explicaciones urgentes por la alarma generada entre los vecinos. En su intervención, ha reclamado saber si existe ya un informe policial y técnico sobre lo ocurrido y qué medidas piensa adoptar el equipo de gobierno ante un problema que afecta a una de las principales arterias de entrada y salida de la ciudad.

Por parte del equipo de gobierno, el concejal de Ciudad Habitable y Sostenible, Borja Izaguirre (EH Bildu), ha confirmado que los técnicos municipales ya han inspeccionado la zona después de detectar las grietas. Según ha trasladado, este viernes se cerrará el carril de subida para ejecutar varias catas que permitan conocer el origen del problema y decidir después qué tipo de reparación será necesaria.

Sin embargo, el edil no ha aclarado una de las cuestiones de interés: quién asumirá el coste de estas comprobaciones y de los posibles arreglos posteriores. De momento, no ha precisado si será una actuación que correrá a cargo del Ayuntamiento o si se exigirá alguna responsabilidad a la empresa que ejecutó las obras del carril bici y el asfaltado hace apenas doce meses.

 

A partir de las 10 horas de este viernes, la circulación en sentido centro de ciudad se desviará al carril de bajada, que pasará a ser de doble sentido en el tramo comprendido entre Burlada y la Ciudad Deportiva Amaya. Se procederá al corte parcial de los dos carriles en sentido subida a Pamplona. Como solución al tráfico, se realizará un by-pass a través de la mediana, desde la rotonda de Burlada hasta la Ciudad Deportiva Amaya. En este tramo, los dos carriles de bajada sentido Burlada se convertirán en una vía de doble sentido. A partir de la Ciudad Deportiva Amaya, se restablecerá la circulación. Además de realizar las catas, se procederá al sellado de las grietas aparecidas.

Los trabajos no afectarán al acceso a la Ciudad Deportiva Amaya. Por su parte, el acceso a la urbanización de Beloso Bajo se llevará a cabo mediante el paso controlado por personal de tráfico y señales.


Las grietas, longitudinales y de gran profundidad, han aparecido en el carril más próximo a la acera en sentido ascendente, precisamente en el tramo donde se llevó a cabo una de las actuaciones más polémicas de la legislatura, que incluyó la tala de 102 árboles. En marzo de 2025 se completó el asfaltado de esa parte de la cuesta, pero solo un año después el firme presenta un deterioro llamativo para una obra tan reciente.

Según los especialistas consultados por este medio, los árboles  que Asiron se llevó por delante cumplían una función importante en la estabilidad de la zona. Por un lado, sus raíces actuaban como una red natural de sujeción del talud y ayudaban a mantener la cohesión del subsuelo. Por otro, el arbolado contribuía a absorber parte de la humedad del terreno. Sin esa masa vegetal, el agua puede acumularse con mayor facilidad en el subsuelo y debilitar la base sobre la que se apoya la carretera.

Esa hipótesis abre la puerta a que el problema no se limite a un simple bache o a una fisura superficial. La grieta podría ser la señal de un desplazamiento en la base de la calzada, lo que obligaría a una actuación de mayor envergadura que un reasfaltado puntual. Si las catas previstas para este viernes confirman un fallo estructural vinculado a la inestabilidad del talud, el Ayuntamiento de Pamplona tendrá que afrontar una intervención mucho más profunda en una vía que acababa de ser renovada.