PAMPLONA

Los comercios de Pamplona estallan contra la tasa de residuos disparada por culpa de Asiron: "Los recibos son inasumibles"

Fotomontaje con una imagen de Joseba Asiron sobre una fotografía de unos contenedores en Pamplona. NAVARRA.COM
Malestar de los comerciantes, que muestran "indignación y profunda preocupación"

La Asociación de Comerciantes de Navarra, en representación de los comercios de Pamplona, ha denunciado el fuerte aumento de la tasa de residuos incluida en la factura del agua de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. El sector ha mostrado su “indignación y profunda preocupación” por unos recibos que, según advierte, se han vuelto “inasumibles” para muchos pequeños negocios.

El malestar del comercio se ha intensificado tras la actualización de los valores catastrales realizada el pasado año por el Ayuntamiento de Pamplona del alcalde Joseba Asiron. Las asociaciones sostienen que ese cambio ha disparado el coste de la tasa y ha agravado una situación que afecta de lleno a la actividad económica en Pamplona y el resto de la comarca.

En su comunicado, las organizaciones de comerciantes han asegurado que sufren una “doble distorsión” en el cálculo de la tasa de residuos. Por un lado, critican la subida del componente variable que depende del valor catastral, un criterio que consideran ajeno tanto a la actividad del negocio como a la cantidad real de residuos que genera cada establecimiento.

Por otro, rechazan la aplicación de coeficientes por actividad que, a su juicio, no reflejan en muchos casos la realidad de cada comercio. Las asociaciones entienden que el sistema actual no distingue de forma adecuada entre negocios con niveles de residuos muy diferentes.

El comercio de Pamplona y Comarca ha subrayado además que el valor catastral puede tener sentido en tributos de carácter patrimonial, pero no en una tasa como la de residuos. Según explican, en este caso quien suele asumir el pago es el titular de la actividad, que en muchas ocasiones ni siquiera es propietario del local.

De esta forma, denuncian que la actualización catastral se traslada de manera automática al comercio sin que exista una relación directa con la generación real de residuos. Esa circunstancia, remarcan, penaliza especialmente a arrendatarios y pequeños empresarios que no tienen capacidad de influir sobre el valor patrimonial del inmueble.

Las asociaciones han detallado que la tasa de residuos se compone de dos importes. Uno de ellos es una cuota fija anual y el otro una cuota variable anual, que se calcula multiplicando el valor catastral por un tipo impositivo y por un índice corrector.

A su juicio, ese diseño multiplica el impacto del Catastro sobre el sector económico. Además, han advertido de que el golpe está siendo especialmente duro en las zonas donde la revisión catastral ha sido más intensa, como ocurre en el Casco Antiguo de Pamplona.

En ese barrio, según han precisado, el valor catastral subió el pasado año un 146%. Ese incremento, aplicado después al cálculo de la tasa, ha provocado una subida que las asociaciones consideran desproporcionada para muchos establecimientos.

Ante esta situación, el comercio ha reclamado a la Mancomunidad y a los ayuntamientos de la comarca una revisión inmediata del sistema. Su propuesta pasa por reducir el peso del valor catastral en la tasa aplicada a las actividades económicas y priorizar variables ligadas a la producción real de residuos.

Entre esas variables citan la tipología de actividad, la frecuencia de recogida y el volumen de residuos generado por cada negocio. Las asociaciones defienden que ese criterio sería más justo y más ajustado a la realidad diaria de los establecimientos.

También han pedido introducir mecanismos de progresividad y topes de incremento anual para evitar saltos bruscos en los recibos. Junto a ello, reclaman afinar los coeficientes por actividad y diferenciar con claridad entre negocios con necesidades muy distintas.

Otra de las demandas planteadas pasa por establecer medidas correctoras para las zonas comercialmente vulnerables. El objetivo, explican, es evitar que determinados barrios soporten un impacto todavía mayor por el efecto acumulado de la revisión catastral y la nueva fórmula de cálculo.

Además, las asociaciones de comerciantes de Pamplona y Comarca han solicitado una reunión de trabajo con los ayuntamientos, especialmente con el de Pamplona, y con la propia Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. Quieren trasladar los casos concretos que aseguran tener recopilados y avanzar hacia un modelo más equilibrado.

Las organizaciones han insistido en que llevan años reclamando un sistema “más justo y verificable”. En su opinión, la tasa de residuos debe vincularse a la generación real de basura y no a variables patrimoniales que, según sostienen, castigan de forma especial a quienes desarrollan su actividad en locales alquilados.