El cuponero de Pamplona que recupera 1.000 euros perdidos: “Me he puesto a llorar como un crio"
Juan Manuel Pedreño ha recuperado este martes los 1.000 euros que perdió hace una semana en una céntrica calle de Pamplona cuando iba a entregar la recaudación del fin de semana como vendedor de la ONCE.
El dinero ha sido entregado en la Policía Municipal de Pamplona por una mujer mayor, cuya identidad no ha trascendido. Pedreño ha dejado su teléfono por si ella quiere ponerse en contacto con él.
“Me he puesto a llorar como un crio al recuperarlos en la sede de la Policía Municipal, en el barrio de San Juan. Ha sido un milagro”, ha explicado emocionado tras recibir la llamada que llevaba días esperando.
La pérdida ocurrió el pasado 4 de mayo, durante una fuerte tormenta en Pamplona. Pedreño caminaba hacia el edificio de Correos para ingresar la recaudación cuando se resbaló junto a El Corte Inglés.
“Estaba lloviendo a tope. Me resbalé y se me cayó el monedero”, ha relatado. En ese momento recogió las monedas como pudo, pero no vio que también se le había caído un fajo de billetes.
Eran 1.000 euros que llevaba atados con una goma y una grapa. Al llegar a Correos comprobó que le faltaban y tuvo que reponer el dinero de su propio bolsillo.
“Fue una pena porque había hecho una muy buena recaudación en el fin de semana del Día de la Madre”, ha contado Pedreño, que denunció la pérdida en la Policía Municipal con pocas esperanzas de recuperarla.
La sorpresa llegó este martes, cuando los agentes le comunicaron que el dinero había aparecido. “Lo que quiero es darle un abrazo. Me gustaría mucho. Esto no se lo cree nadie”, ha asegurado sobre la mujer que lo devolvió.
Juan Manuel Pedreño es una persona muy conocida en Pamplona. Con solo 37 años fue candidato a la presidencia de Osasuna en las elecciones que ganó Patxi Izco en 2002.
También ha estado vinculado durante años a la hostelería, con restaurantes como La Bella Época, en San Jorge, y Elordi, en el polígono de Arre.
Ahora asegura que su trabajo como vendedor de la ONCE le ha devuelto la ilusión. “Vendo magia, vendo ilusión y creo que voy a dar algún premio”, ha señalado, agradecido por una etapa que le permite volver a sentirse útil y acompañado.
El motivo de su entrada en la ONCE ha sido una enfermedad que cambió su vida hace unos años. “Desde hace siete años me estoy quedando sordo. Tengo vértigo de Ménière y acúfenos, además de problemas cervicales. Con cambios de presión me mareo y me caigo”, ha explicado. Tiene reconocida una minusvalía del 34% y afirma que la ONCE ha sido para él “un salvavidas”.