PAMPLONA

La escuela musical de Pamplona que ha formado a 10.000 alumnos celebra 40 años con muchos conciertos

Recepción a representantes de la Escuela Joaquín Maya. AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA

El Ayuntamiento de Pamplona ha conmemorado el aniversario de la Escuela Joaquín Maya, que ha preparado conciertos y actos especiales hasta octubre.

La Escuela Joaquín Maya ha cumplido 40 años en Pamplona convertida en una de las referencias de la enseñanza musical pública en la ciudad. El centro, que comenzó su andadura en 1986 como Conservatorio Elemental de Música, ha alcanzado en estas cuatro décadas las 10.000 matrículas, mantiene actividad en tres sedes históricas y ofrece hoy docencia en 23 instrumentos y participación en 24 agrupaciones musicales.

El Ayuntamiento de Pamplona ha conmemorado este aniversario con una recepción institucional celebrada este viernes, en la que el alcalde, Joseba Asiron, y miembros de la Corporación han recibido a una delegación de la escuela encabezada por su director actual, Luis Notario Ibarrola. En el acto también han estado presentes antiguas direcciones del centro, entre ellas Miguel Ángel Navascues Nocito y Rosa Mitxeo Oteiza, además de alumnado que ha ofrecido varias interpretaciones con violines y fagot.

La Escuela Joaquín Maya ha preparado además una programación especial para este año bajo el lema ‘40 años sonando en Pamplona / 40 urte soinuz soinu Iruñean’. El calendario de actividades se va a prolongar hasta el 20 de octubre de 2026 y buscará implicar a instrumentistas, agrupaciones y coros de la propia entidad en distintos conciertos y actos conmemorativos en Pamplona.

En la actualidad, la escuela imparte enseñanza en 23 especialidades instrumentales y vocales. Entre ellas figuran violín, piano, acordeón, guitarra, txistu, saxofón, trompeta, percusión, batería y canto, además de asignaturas como Lenguaje Musical, Música de Cámara, Combos, Coro y Armonía.

Junto a esa oferta docente, el centro ofrece la posibilidad de tocar y cantar en más de 24 agrupaciones instrumentales y corales. Cuenta con tres orquestas, cuatro bandas, dos fanfarres, una Big Band, dos coros, grupos de acordeones y pianos, varios combos de música moderna y conjuntos de txistus, guitarras, clarinetes y percusión.

La matrícula actual supera las 900 personas empadronadas en la ciudad. En sus aulas conviven niñas, chicos, adolescentes y adultos, atendidos por 49 docentes, con una composición muy equilibrada entre mujeres y hombres. El 74% del alumnado es menor de edad, aunque la escuela mantiene matrícula abierta desde los 7 hasta los 80 años, lo que ha favorecido una actividad intergeneracional constante.

Además, la Escuela Joaquín Maya suma más de 100 personas externas que participan en agrupaciones y otras 58 inscritas en cursos monográficos. En el conjunto de la matrícula ordinaria, el 55% corresponde a niñas y chicas, un dato que refleja un reparto equilibrado en la participación del alumnado.

Uno de los datos más simbólicos del aniversario llegará al inicio del próximo curso, cuando la secretaría abra el expediente número 10.000. Esa cifra resume el volumen de vecinos y vecinas que han pasado por la escuela en estas cuatro décadas de actividad ininterrumpida.

La diferencia con el arranque del proyecto resulta significativa. En su primer año de funcionamiento, la escuela contaba con 484 estudiantes y 11 docentes, y la oferta instrumental se limitaba a seis especialidades: acordeón, clarinete, guitarra, piano, saxofón y violín. Entonces, además, la asignatura que hoy se conoce como Lenguaje Musical todavía se denominaba Solfeo.

La evolución también se ha notado en sus espacios. El primer curso, iniciado el 20 de octubre de 1986, se impartió en el OSCUS de Navarrería. Después, entre 1987 y 2009, las clases se trasladaron al edificio de la calle Mayor, 31, en el Casco Antiguo.

Hoy la escuela tiene su sede en la calle General Chinchilla, en el I Ensanche, dentro de uno de los inmuebles modernistas más reconocibles de la ciudad. El edificio, obra del arquitecto Manuel Martínez de Ubago y Lizarraga, data de 1900, dispone de 3.267 metros cuadrados construidos y destaca por su característica cúpula helicoidal. Su amplitud ha permitido responder al aumento continuo de la matrícula.

Otro de los grandes cambios ha sido el modelo educativo. La escuela nació como Conservatorio Elemental de Música, con una función reglada que alcanzaba incluso a las llamadas escuelas adscritas de distintas localidades navarras, cuyo alumnado se examinaba allí para obtener el título de Grado Elemental.

Ese marco cambió en diciembre de 1992, cuando el Gobierno de Navarra impulsó por decreto foral la creación de escuelas de música en la comunidad. Fue entonces cuando el Ayuntamiento optó por transformar el conservatorio en la actual Escuela de Música Joaquín Maya, un centro de enseñanza musical no reglada.

Ese giro ha ampliado la formación a todas las edades, incluidas las personas mayores de 16 años, y ha permitido reforzar la variedad de instrumentos. Además, la escuela ha mantenido la orientación preparatoria para quienes quieren acceder a estudios profesionales de música y presentarse a la prueba de acceso a Grado Medio de Conservatorio.

La oferta siguió creciendo con el paso de los años. En 2007, por ejemplo, se incorporó la enseñanza de música moderna con guitarra eléctrica, bajo eléctrico y batería. También fueron naciendo agrupaciones para la práctica musical en directo, una línea que comenzó con la Orquesta txiki y que hoy ha desembocado en las 24 agrupaciones actuales.

La capacidad de adaptación de la escuela también se vio durante la pandemia. En pleno confinamiento por la COVID-19, la Escuela Joaquín Maya mantuvo la formación de manera online para dar continuidad a los estudios y sostener una cierta normalidad educativa.

Durante aquellos meses, alumnado y profesorado impulsaron versiones musicales desde casa, publicaron vídeos y pusieron en marcha planes de atención digital en clases y tutorías. Entre otras iniciativas, realizaron interpretaciones específicas para el Complejo Hospitalario de Navarra y trabajaron para preparar una desescalada gradual hacia la actividad presencial.

Dentro de la programación del 40 aniversario, uno de los primeros hitos será el ciclo “Majazz”, organizado en colaboración con el Conservatorio Superior de Navarra. Tendrá lugar los días 24 y 29 de abril y 5 y 7 de mayo, de 19.30 a 20.30 horas, en el salón de actos del conservatorio, donde el alumnado de Jazz presentará sus proyectos de fin de carrera.

El programa continuará el 17 de mayo, a las 12 horas, con un concierto de la Banda Calle Mayor junto a La Pamplonesa en el Teatro Gayarre. Después llegará el festival de conciertos de verano, previsto para los días 9, 10 y 11 de junio en la Ciudadela, con la temática intercultural ‘Músicas del Mundo’ y la participación de bandas, orquestas, fanfarres y combos de la escuela.

También se ha anunciado el concierto especial “No te montes películas”, previsto para el 10 de junio en Civivox Pompelo, con la Banda Calle Mayor en un espectáculo que unirá humor, música, proyecciones y la participación de un actor. Más adelante, el 8 de septiembre, la escuela participará en el NAK festival con grupos de flautas, saxofones, txistus, clarinetes y música de cámara en Civivox Iturrama.

El broche del aniversario llegará el 20 de octubre de 2026 con el acto de clausura del 40º aniversario, cuyo lugar y contenido todavía están por determinar.