PAMPLONA

Asiron mantiene cerrada la explanada de autobuses: el césped recién sembrado aún no ha nacido

Fotomontaje de Joseba Asiron ante la explanada de autobuses sin hierba y convertida en una polvorienta campa llena de piedras y tierra.
La cubierta ajardinada seguirá vallada hasta que el nuevo césped germine y arraigue, después de unas obras iniciadas en diciembre de 2025 que también afectaron a los Sanfermines.

La explanada de la estación de autobuses de Pamplona seguirá cerrada al público a pesar de que los trabajos de rehabilitación de su cubierta ajardinada han entrado en la recta final. El Ayuntamiento de Joseba Asiron ha anunciado la siembra de más de 14.600 metros cuadrados de césped, pero todavía no ha concretado cuándo podrán volver los ciudadanos a utilizar este espacio de la Vuelta del Castillo.

Las vallas permanecerán instaladas hasta que la hierba recién sembrada consiga germinar, desarrollar sus raíces y consolidarse. Esto supone prolongar el cierre de una zona que lleva casi un año afectada por las obras, iniciadas en diciembre de 2025, y que tampoco pudo utilizarse con normalidad durante los últimos Sanfermines.

La situación resulta especialmente llamativa después de lo ocurrido en julio de 2026. Durante las fiestas, cuando miles de pamploneses y turistas acudían cada noche a la Vuelta del Castillo para contemplar los fuegos artificiales, buena parte de la explanada presentaba un aspecto desolador, con piedras, polvo y tierra.

El espacio se convirtió en un terreno prácticamente impracticable para quienes acudían vestidos de blanco. Pese a las críticas por el estado de la zona, el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron (EH Bildu), no habilitó ninguna solución provisional para mejorar las condiciones de la campa durante las fiestas.

En lugar de ello, el alcalde dirigió sus explicaciones hacia los anteriores gobiernos municipales de UPN, recordando que la estación de autobuses de Pamplona fue inaugurada en 2007. Una respuesta que provocó reproches de la oposición, que le recordó su responsabilidad en la gestión actual de las instalaciones municipales.

Los problemas de esta infraestructura, en cualquier caso, vienen de lejos. Las primeras filtraciones y goteras comenzaron a detectarse a finales de 2014, apenas siete años después de la inauguración de la estación.

Aquellas deficiencias terminaron provocando un contencioso judicial entre la empresa concesionaria Vectalia, el Ayuntamiento de Pamplona y la ingeniería IDOM. Los tribunales acabaron descartando la responsabilidad patrimonial del Consistorio y de IDOM, mientras que las deficiencias se vincularon a la ejecución de la impermeabilización original.

Finalmente, Vectalia, que había adquirido la concesión en 2014, asumió el coste de las obras definitivas. La intervención, valorada en 4,1 millones de euros, recibió la aprobación del Ayuntamiento en junio de 2025.

Los trabajos comenzaron en diciembre de ese mismo año y han mantenido la cubierta ajardinada en obras durante buena parte de 2026. Durante este periodo, la explanada de la estación de autobuses de Pamplona ha permanecido inaccesible o con importantes limitaciones para su uso.

La gestión municipal de estos trabajos volvió a generar controversia durante los Sanfermines de 2026. Ante las críticas por el estado de la campa, Asiron respondió recordando problemas y sobrecostes de otras actuaciones municipales anteriores, como la pasarela de Labrit y el Palacio del Condestable.

Desde la oposición se cuestionó entonces que el alcalde recurriera a actuaciones de gobiernos anteriores para justificar el estado de un espacio público cuya rehabilitación se estaba desarrollando bajo su mandato. También se le reprochó la falta de previsión para compatibilizar las obras con unas fiestas en las que la Vuelta del Castillo concentra a miles de personas.

Ahora, el Ayuntamiento ha comunicado que la rehabilitación ha entrado en su fase final. La intervención ha incluido la instalación de un nuevo sistema de impermeabilización, la renovación del drenaje y de la red de riego, así como el tratamiento de las fisuras detectadas en la estructura.

Estos trabajos buscan solucionar los problemas que han afectado a la cubierta durante más de una década. Sin embargo, la finalización de las principales actuaciones constructivas no supondrá la reapertura inmediata del jardín, ya que todavía será necesario esperar a que se desarrolle el nuevo césped.

La siembra de los 14.600 metros cuadrados constituye uno de los últimos pasos de la rehabilitación. No obstante, el Ayuntamiento ha advertido de que el terreno deberá permanecer protegido durante el tiempo necesario para garantizar que la hierba arraigue correctamente y pueda soportar posteriormente el uso de los ciudadanos.

Por el momento, el Consistorio no ha facilitado una fecha concreta de apertura ni ha precisado cuántos meses adicionales será necesario mantener el vallado. La recuperación de la cubierta ajardinada se realizará de forma progresiva, en función de la evolución del césped.

De esta manera, los vecinos de Pamplona seguirán sin poder disfrutar de uno de los grandes espacios verdes de la Vuelta del Castillo, mientras la cubierta de la estación de autobuses permanece vallada a la espera de que el césped germine y se consolide.