Asiron gasta 160.000 euros en arrancar tres árboles de Sarasate y trasladarlos a otro parque de Pamplona
Los ejemplares, de hasta 15 toneladas, serán retirados durante dos madrugadas para facilitar la reforma del paseo, después de años de controversia política por la conservación del arbolado.
El Ayuntamiento de Pamplona, gobernado por Joseba Asiron (EH Bildu), gastará 160.000 euros en retirar y trasladar tres árboles del Paseo de Sarasate hasta el Parque de Trinitarios. La operación comenzará esta madrugada, miércoles 4 de noviembre, y continuará durante la siguiente noche, con el objetivo de permitir que avancen las obras de reurbanización de este céntrico espacio de la ciudad.
La actuación supone arrancar de su ubicación original tres ejemplares de gran tamaño, de hasta 15 toneladas de peso y 13 metros de altura, para plantarlos en otro punto de Pamplona. Una decisión que llega después de la controversia política que durante años ha rodeado la reforma del Paseo de Sarasate y, especialmente, el futuro de sus árboles.
El traslado tiene un coste de 160.000 euros para los tres ejemplares, lo que supone una media de más de 53.000 euros por árbol. El Ayuntamiento ha encargado los trabajos a una empresa especializada y prevé realizarlos durante la madrugada para reducir las afecciones al tráfico.
La operación también devuelve a la actualidad las declaraciones del alcalde Joseba Asiron sobre la conservación del arbolado, uno de los principales argumentos utilizados durante el debate sobre la reforma del paseo.
En septiembre de 2024, el alcalde defendió públicamente que la conservación de los árboles era una condición “fundamental e irrenunciable” del nuevo proyecto. Sin embargo, también había asegurado que no renunciaría a una actuación urbanística por la ubicación de “un árbol o dos”.
En aquella ocasión, Asiron sostuvo que “un proyecto de ciudad, como es el del Paseo de Sarasate, no se condiciona en un momento dado por la ubicación o no de un árbol en un determinado lugar”.
Posteriormente, en abril de 2025, el proyecto impulsado por el actual Gobierno municipal reconoció que tres árboles tendrían que abandonar su ubicación original para abrir nuevos pasos peatonales.
Ahora, esa previsión se materializa con una operación de traslado que costará 160.000 euros y que cambiará para siempre la imagen del Paseo de Sarasate en Pamplona.
No obstante, el Ayuntamiento sostiene que el compromiso de conservar el arbolado se mantiene porque ninguno de los 77 ejemplares será talado. De ellos, 74 permanecerán en su emplazamiento actual y los otros tres serán trasplantados a Trinitarios.
Los árboles afectados son un almez (Celtis australis) y dos tilos (Tilia cordata). Cada uno tiene un peso aproximado de entre 10 y 15 toneladas, una altura de entre 12 y 13 metros y una copa de entre 7 y 8 metros de diámetro.
El trasplante no está exento de riesgos. Según el informe elaborado por la empresa especializada Doctor Árbol, las probabilidades estimadas de supervivencia son del 95% para el almez y del 85% para cada uno de los dos tilos.
Por tanto, aunque el Consistorio asegura que la operación permitirá conservar los 77 árboles del paseo, la supervivencia de los tres ejemplares trasladados no está garantizada. Su adaptación dependerá de cómo respondan al cambio de ubicación y de la evolución de sus raíces.
La nueva localización en el Parque de Trinitarios ha sido elegida después de analizar diferentes posibilidades. El Ayuntamiento considera que su proximidad al Paseo de Sarasate y las condiciones del entorno ofrecen las mejores garantías para proteger los árboles durante su adaptación.
Los preparativos comenzaron el pasado 26 de octubre, cuando Doctor Árbol inició las labores necesarias para extraer los ejemplares. Los trabajos tienen como objetivo conservar intactas sus copas y mantener un cepellón de grandes dimensiones, es decir, la masa de tierra que protege las raíces.
Además, durante la pasada primavera se realizaron labores de repicado, una técnica que prepara las raíces para facilitar el trasplante. La adaptación observada durante los últimos meses ha permitido confirmar que la operación es técnicamente viable.
El dispositivo de transporte comenzará a las 00.30 horas del miércoles 4 de noviembre y está previsto que finalice antes de las seis de la mañana. Las labores se prolongarán también durante la madrugada del jueves 5 de noviembre.
Para desplazar los árboles será necesario utilizar un tráiler de grandes dimensiones, que recorrerá varias calles de Pamplona bajo la supervisión de la Policía Municipal.
El recorrido comenzará en el Paseo de Sarasate y continuará por Navas de Tolosa, en dirección a la Ciudadela. Después, el convoy circulará por Yanguas y Miranda, girará hacia la avenida del Ejército y seguirá por Cuesta de la Reina hasta alcanzar la avenida de Gipuzkoa, desde donde accederá al Parque de Trinitarios.
Durante el desplazamiento se producirán cortes temporales de tráfico en las calles afectadas. La Policía Municipal acompañará el convoy y se encargará de abrir y cerrar la circulación conforme avance el transporte.
El horario nocturno se ha elegido para reducir las molestias y evitar interferencias con las villavesas, que durante el día circulan por varias de las vías incluidas en el recorrido.
El traslado forma parte del proyecto de reurbanización 'Isolíneas', elaborado por Vi17 Arquitectura, OAB y OKRA. La propuesta contempla transformar el Paseo de Sarasate en una plataforma única y mejorar las conexiones peatonales entre el Casco Viejo y el Ensanche.
Para conseguirlo, se están abriendo nuevos pasos entre los parterres, lo que obliga a modificar la ubicación de estos tres árboles. El resto de los ejemplares permanecerá en su posición original, según el proyecto municipal.
La propuesta ganadora del concurso, presentada en 2025, contemplaba una intervención valorada en 9,13 millones de euros. El contrato para redactar el proyecto y dirigir las obras fue adjudicado por 508.200 euros.
Mientras se prepara el traslado, las obras de reurbanización de Sarasate continúan avanzando. El Ayuntamiento asegura que los trabajos se desarrollan conforme a las previsiones y que ya pueden apreciarse algunas de las características del futuro paseo.
En las calles Vínculo y Alhóndiga quedan pendientes la renovación del alumbrado y las plantaciones. Por su parte, las nuevas redes de servicios y el sistema de recogida neumática ya se han instalado en el conjunto del ámbito de actuación.
Los trabajos se concentran ahora en la reurbanización superficial y la apertura de pasos peatonales a través de los parterres, precisamente la intervención que ha obligado a sacar de su ubicación los tres árboles que serán trasladados a Trinitarios.