El nuevo lío de tráfico en Pamplona: cambios, desvíos y multas desde este viernes en pleno centro

Cambios de tráfico en Pamplona por las obras de Sarasate en la plaza del Castillo y alrededores.
Los nuevos sentidos y prohibiciones entran en vigor este viernes, tras instalarse la señalización provisional durante la pasada semana.

Pamplona va a sufrir desde este viernes nuevos cambios de tráfico en pleno centro por las obras de reurbanización del paseo de Sarasate, una actuación que ha obligado a reorganizar varios accesos motorizados al Casco Antiguo y que puede generar más complicaciones en una zona ya especialmente sensible para la circulación.

La imposibilidad de circular por este céntrico paseo ha llevado al Ayuntamiento de Pamplona a ordenar de nuevo el tráfico, sobre todo en el entorno de la Plaza del Castillo. La señalización provisional, con nuevos sentidos y prohibiciones de acceso, se ha instalado ya durante la pasada semana.

Sin embargo, será a partir de este viernes 1 de mayo cuando esos cambios entren en vigor de forma efectiva. Desde ese momento, el incumplimiento de la nueva señalización podrá acarrear distintas sanciones y multas a los conductores que no respeten los nuevos recorridos.

La principal modificación afecta al acceso a la Plaza del Castillo. Los vehículos deberán entrar únicamente por la calle Espoz y Mina, mientras que la salida tendrá que realizarse por la calle Chapitela, en dirección a Mercaderes.

Una vez en esa zona, quienes quieran abandonar el Casco Antiguo deberán continuar por la calle Calderería o, en su caso, por la calle Curia. De esta forma, queda impedida la salida desde la Plaza del Castillo hacia el paseo de Sarasate.

El cierre de esa salida se ha reforzado con barreras tipo new jersey de hormigón, instaladas en el paseo de Sarasate. Tampoco se podrá salir por la avenida de Carlos III, otro de los puntos habituales de conexión en el centro de Pamplona.

Además de las barreras y la señalización vertical, se han colocado bolardos en la intersección de la Plaza del Castillo con la calle Espoz y Mina. El objetivo es impedir la circulación hacia el paseo de Sarasate y evitar que los vehículos intenten utilizar ese recorrido durante las obras.

La calle Estafeta mantendrá la circulación en un único sentido, de bajada, hacia Mercaderes. No obstante, al llegar a ese punto, los vehículos estarán obligados a girar a la derecha hacia las calles Calderería o Curia, dentro del nuevo esquema de salida del Casco Antiguo.

Los cambios también afectan al entorno de la calle San Ignacio. Desde esta vía únicamente se podrá acceder a la calle Comedias. No estará permitido salir por el paseo de Sarasate ni por la propia calle San Ignacio, que mantiene el sentido único de bajada hacia el Casco Antiguo.

Una vez en la calle Comedias, los conductores tendrán varias alternativas de salida. Podrán circular por la calle San Nicolás, por la calle Zapatería hacia San Antón o por la propia Zapatería hacia Calceteros y Mercaderes.

Esta última opción se sumará al tráfico de salida procedente de las calles Chapitela y Estafeta, lo que puede incrementar la presión circulatoria en varios puntos del Casco Antiguo y en sus conexiones con el resto del centro de Pamplona.

La reorganización también afecta a la carga y descarga en la calle García Castañón. En este caso, deberá realizarse accediendo desde la calle San Ignacio hacia la calle Trinidad Arenas. La salida se hará posteriormente por la calle Estella.

El Ayuntamiento de Pamplona ha comunicado estos cambios a empresas de reparto y mudanzas, entre otras, al tratarse de los vehículos más habituales en el interior del Casco Antiguo y de los más afectados por las nuevas restricciones de circulación.

Todas estas modificaciones se prolongarán, al menos, hasta las fiestas de San Fermín. Después, el Ayuntamiento valorará si mantiene o modifica la nueva organización del tráfico en función de la evolución de las obras de reurbanización del paseo de Sarasate.