La situación de la Policía Municipal de Ansoáin ha saltado por los aires. Los sindicatos SPPME Navarra y UGT han denunciado públicamente lo que consideran una "deriva absoluta y muerte lenta" del cuerpo bajo el mandato de la alcaldesa de EH Bildu, Marta Diez Napal. La gravedad de la crisis se traduce en un dato demoledor: el 66% de la plantilla efectiva se encuentra actualmente de baja laboral, la gran mayoría por cuadros de estrés y ansiedad.
El punto más escandaloso de la denuncia sindical se remonta a una intervención el pasado mes de abril. Según los representantes de los trabajadores, tras un incidente en el que dos agentes resultaron lesionados y el propio Jefe de Policía fue agredido por un ciudadano, este último se negó a interponer denuncia por los hechos "por mandato directo de la alcaldesa".
Para los sindicatos, este episodio supone una "humillación institucional" sin precedentes. Acusan al mando policial de priorizar los "intereses políticos" de Bildu por encima de la integridad física de sus subordinados y de la protección jurídica que requiere cualquier agente de la autoridad.
Un cuerpo "al borde del colapso" La llegada del nuevo Jefe de Policía ha supuesto, según la nota conjunta, un cambio drástico hacia una gestión basada en el "hostigamiento y el desprecio". Los sindicatos dibujan un panorama de caos organizativo donde se imponen cambios de turno arbitrarios que impiden la conciliación y se aplican "represalias" contra los delegados sindicales, llegando incluso a revocar horas de representación legal.
Esta presión interna ha provocado que 8 de cada 10 bajas actuales en el cuerpo sean por motivos psicológicos. "La plantilla no puede más por la tensión que se vive en el día a día", aseguran desde SPPME y UGT, subrayando que antes de este nombramiento la situación era de normalidad.
Inseguridad ciudadana Los sindicatos advierten de que este "desmantelamiento" no solo afecta a los agentes, sino que pone en serio riesgo la seguridad de los vecinos de Ansoáin, al no contar con efectivos suficientes para dar una respuesta de calidad. Ante lo que califican de "insostenible", exigen una rectificación inmediata a la alcaldesa de Bildu y no descartan elevar el conflicto a todas las instancias jurídicas necesarias para frenar lo que consideran un ataque frontal a la institución policial.