PAMPLONA

El Planetario de Pamplona se transforma tras el incendio: tendrá cafetería y una azotea abierta al público

Imagen del edificio del Planetario de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY / ARCHIVO

El Gobierno de Navarra ha avanzado que la rehabilitación tras el incendio integrará el exterior y la azotea en la divulgación, renovará la Sala Tornamira y acompañará el proyecto EKLIPSE del eclipse de 2026.

La remodelación del Planetario de Pamplona ha previsto poner en uso la azotea y el entorno exterior para actividades divulgativas, además de incorporar una zona de cafetería y restauración dentro del edificio. El Gobierno de Navarra ha ultimado la licitación de la primera parte de unas obras que suma una inversión total de 5 millones de euros.

La consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola, ha explicado este miércoles que el último año ha sido “intenso” para cumplir el compromiso de reabrir el centro y su sala más emblemática, la Sala Tornamira.

Esnaola ha recordado que esa sala, donde estaban la cúpula y los sistemas de proyección, ha sido la que más daños ha sufrido tras el incendio del 14 de enero de 2025.

Según ha indicado, el trabajo avanza “a buen ritmo” y ha marcado una hoja de ruta para 2026 con tres prioridades. Ha citado la rehabilitación del edificio, la renovación de la Sala Tornamira y la puesta en marcha del Plan Estratégico del Planetario, con el objetivo de volver a situarlo como espacio de vanguardia en divulgación científica y astronómica.

Esnaola también ha enmarcado este impulso en un evento “extraordinario” previsto para 2026: el eclipse total del 12 de agosto, que se podrá disfrutar especialmente en la Ribera de Navarra. El Planetario de Pamplona y distintos departamentos del Gobierno foral han trabajado a través del proyecto EKLIPSE, con el foco en un impacto cultural, científico, educativo y económico positivo.

Preguntada por el cobro de entradas en el programa EKLIPSE, la consejera ha señalado que la gratuidad “a veces” no ayuda a poner en valor lo que se ofrece. Ha defendido que son entradas accesibles y ha dicho que se mantiene abierta su revisión, además de estudiar fórmulas para que nadie se quede sin acudir por una situación económica complicada.

En el apartado de obras, Esnaola ha explicado que la rehabilitación ha entrado en la fase final de la licitación para la redacción del proyecto arquitectónico y la dirección de obra. La intervención ha contemplado la remodelación de la envolvente, la redistribución interior para la nueva actividad del centro, y la renovación y modernización de equipos e instalaciones, bajo criterios de accesibilidad universal, eficiencia energética y protección medioambiental.

La reforma ha previsto reorganizar y optimizar espacios como la taquilla, la tienda, las salas de exposiciones, zonas de mediación y talleres, áreas privadas de trabajo y zonas comunes. Además, se ha proyectado la urbanización del exterior, eliminando instalaciones obsoletas y planteando estructuras flexibles para nuevos usos. En ese diseño, la incorporación de la azotea a la actividad divulgativa se ha considerado estratégica, y el exterior se ha planteado como posible terraza, cine de verano o gradas.

También se ha previsto un nuevo espacio de cafetería y restauración con proyección al exterior, con el objetivo de conectar el recinto con la vida del parque Yamaguchi en Pamplona. La obra se ha dividido en dos fases, con un coste conjunto de 2,5 millones.

La primera fase, prevista para el primer semestre de 2026, se centrará en la envolvente térmica y la cubierta para mejorar la eficiencia energética. La envolvente, financiada en parte con fondos Next Generation a través del Ministerio de Industria y Turismo, tiene un coste de 658.000 euros. La segunda fase actuará en el interior para la redistribución de espacios y renovación de equipamientos e instalaciones, con un coste de 1,8 millones.

En paralelo, el Gobierno de Navarra ha previsto una nueva dotación tecnológica para la Sala Tornamira, con un presupuesto estimado de 2,48 millones de euros y un plazo de ejecución de 13 meses. Y, junto a las obras, se ha presentado la nueva hoja de ruta del centro.

El Plan Estratégico del Planetario, trabajado por la consultora La Fábrica, ha actualizado objetivos, públicos y ejes programáticos. También ha propuesto una nueva marca y estilo gráfico, además de un modelo de gestión y estructura ajustada a una programación anual propia “de calidad”, aprovechando los nuevos espacios para un entorno dinámico.

El nuevo Planetario ha planteado cinco ejes de trabajo: ciencia y cosmos, humanismo, exhibición y nuevos medios, investigación interdisciplinar y diseño. Esnaola ha avanzado que el plan se presentará en una jornada abierta a la ciudadanía en el primer trimestre de este año, junto con los detalles del proyecto arquitectónico.

Mientras tanto, el Planetario mantiene actividad “de puertas afuera” tras quedar inhabilitadas sus instalaciones. En el último año se ha reabierto la exposición STROM en Baluarte en abril, y se han celebrado programas como CANSAT y Tecnociencia, con colaboración de la Universidad Pública de Navarra y del Departamento de Universidad, Innovación y Transformación Digital, que volverán en 2026.

Además, se ha impulsado el programa Camino de las Estrellas con la Dirección General de Turismo, con experiencias astronómicas y gastronómicas con gran éxito de público. También se ha renovado el programa educativo Escuela de Estrellas con apoyo del Departamento de Educación, que este año se ha hecho itinerante, arrancando en la Casa de Cultura de Tafalla y llevando allí la exposición STROM.

El objetivo para 2026 será sumar a los programas actuales las nuevas actividades del Plan Estratégico, para que todo esté listo para la reapertura del centro, prevista para el primer semestre de 2027. Esnaola ha subrayado que el trabajo no se ha detenido, sino que se ha adaptado para relanzar el Planetario con una propuesta renovada e innovadora.