Asiron gasta 60.000 euros para volver a llenar Pamplona de ikurriñas en la salida de la vuelta al País Vasco
Joseba Asiron ha vuelto a destinar dinero público para que Pamplona sea escenario de la Itzulia Basque Country, una prueba que ya el año pasado dejó una imagen muy criticada por la presencia masiva de ikurriñas en la Plaza Consistorial. Esta vez, además, el desembolso municipal ha subido hasta los 60.000 euros, el doble de lo que costó en 2025 la salida de esta misma carrera.
La decisión del Ayuntamiento de Pamplona ha recordado lo ocurrido hace un año, cuando la salida de la etapa convirtió el centro de la ciudad en un escaparate de banderas vascas y abrió una fuerte polémica política. Ahora, con un contrato todavía mayor y con Asiron de nuevo al frente del acto simbólico de salida.
Aquel episodio llevó a UPN a calificar de “bochornosa” la imagen ofrecida por Pamplona. Los regionalistas denunciaron que un reducido grupo de personas se coordinó para llenar la plaza de ikurriñas y de “falsas banderas de Navarra”, y acusaron a Asiron de utilizar una gran cita deportiva para reforzar un mensaje político ajeno a la identidad institucional de la ciudad.
La formación regionalista sostuvo entonces que el alcalde buscaba mostrar Pamplona como una capital integrada en el País Vasco, y censuró que se pagara por acoger una salida que acabó convertida en un escaparate político. Ese precedente es precisamente el que ahora vuelve a sobrevolar esta nueva edición, con más dinero comprometido y con el recuerdo todavía reciente de una escena que levantó ampollas.
Este año, la Junta de Gobierno Local ha aprobado la adjudicación a la Asociación Organizaciones Ciclistas Euskadi para organizar la salida de la segunda etapa de la LXV Itzulia Basque Country 2026. El contrato asciende a 60.000 euros y se ha formalizado con esa entidad al ser, según se recoge, la única que podía concurrir por la protección de derechos exclusivos.
Ese contrato atribuye a la adjudicataria la organización completa de la salida de etapa en Pamplona. Entre sus funciones figuran la determinación del recorrido urbano, en coordinación con la Policía Municipal de Pamplona, así como el diseño y la publicidad del trazado.
Además, la empresa adjudicataria asumirá la gestión de los alojamientos necesarios para toda la caravana durante un día, incluidos ciclistas, equipos técnicos y organización. También se encargará del acompañamiento de vehículos motorizados durante la salida y durante el recorrido por el término municipal de la ciudad.
El contrato incluye igualmente la colocación del arco de salida, donde se realizará el tradicional corte de cinta, así como el control de firmas previo. A ello se suman la señalización, el vallado, las medidas de seguridad, la gestión de permisos municipales y la contratación de seguros y servicios sanitarios necesarios para el desarrollo de la etapa.
La salida de esta segunda etapa tendrá lugar el martes 7 de abril. El entorno del parque del Runa volverá a ser el punto de concentración de los equipos y el espacio en el que se ubicará el control de firmas antes de que el pelotón comience a moverse.
También está previsto el cierre del tramo de la calle Río Arga comprendido entre Bernardino Tirapu y la plaza de Pompeyo durante la mañana. Pasadas las 12.30 horas, los corredores se dirigirán por la cuesta de Santo Domingo hasta la Plaza Consistorial, donde se cortará la cinta en torno a las 13 horas.
Ese acto simbólico volverá a estar protagonizado por Joseba Asiron y por el presidente de OCETA y director de la Itzulia, Javier Riaño. Después, el pelotón atravesará San Saturnino, calle Mayor, Taconera, avenida de Gipuzkoa y Biurdana para girar hacia Rochapea por el puente de Oblatas y abandonar más tarde la ciudad por Buztintxuri.
En lo deportivo, la organización presenta esta jornada como una etapa rompepiernas, con cerca de 3.300 metros de desnivel positivo a lo largo de 164 kilómetros. El recorrido incluye los puertos de Etxauri, Zuarrarrate, Aldatz y San Miguel de Aralar, antes de la subida final a las cuevas de Mendukilo, con rampas de hasta el 12% en el último kilómetro.
La prueba contará con 154 ciclistas de 22 equipos y con representación navarra a través de Movistar Team, Caja Rural-Seguros RGA y Kern Pharma. Entre los favoritos aparecen nombres como Isaac del Toro, Primoz Roglic, Juan Ayuso, Paul Seixas y Cian Uijtdebroeks.
Pero más allá del interés deportivo, el foco vuelve a situarse en el uso de dinero público para una cita que en 2025 ya generó una fuerte contestación política y social. Entonces, decenas de personas vinculadas a la izquierda abertzale y al nacionalismo vasco llenaron la Plaza Consistorial de ikurriñas durante la salida de la etapa, ofreciendo una imagen que fue duramente criticada por la oposición.