Chivite comparece obligada por las corruptelas de su jefe Cerdán y el dinero público de Velate que pagaba sus lujos
María Chivite comparece este viernes ante el Parlamento de Navarra obligada a dar explicaciones por las presuntas corruptelas de Santos Cerdán, el dirigente que durante años ha ejercido como su jefe político y ha dirigido las grandes decisiones estratégicas del socialismo navarro.
La presidenta del Gobierno foral acudirá a las 10.30 horas a la Cámara navarra después de que la Mesa y la Junta de Portavoces hayan aceptado la comparecencia solicitada por UPN. La sesión se celebrará apenas unos días después de conocerse un nuevo informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil sobre el patrimonio de Cerdán y de su familia.
Chivite tendrá que responder por un escándalo que ya no puede presentar únicamente como un asunto privado de un antiguo dirigente socialista. La investigación ha situado en el centro de los movimientos económicos a Servinabar, la empresa relacionada con Cerdán que ganó un buen puñado de obras públicas.
Entre ellas aparece la UTE encargada de las obras de los túneles de Velate, la mayor adjudicación pública realizada por el Gobierno de Navarra. UPN sostiene, según un informe de la UCO, que 129.000 euros procedentes de la UTE de Velate fueron transferidos a una cuenta vinculada a la tarjeta de Servinabar que utilizaban Cerdán y su familia.
El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha resumido la situación con una afirmación especialmente grave: "Dinero de Velate ha ido al bolsillo de Santos Cerdán".
El último informe patrimonial ha calculado que Santos Cerdán y su familia disfrutaron de 323.178 euros en beneficios entre 2015 y 2024. El grueso de esos beneficios se ha concentrado entre 2019 y 2023, cuando Cerdán ya ocupaba una de las posiciones más poderosas dentro del PSOE y María Chivite presidía el Gobierno de Navarra.
La UCO ha investigado pagos de alquileres, vehículos, mobiliario y otros gastos personales sufragados por Servinabar. También ha analizado el uso de tarjetas de la empresa y el intento de comprar para Cerdán y su mujer una vivienda en Madrid valorada en cerca de un millón de euros.
El problema para Chivite es que Santos Cerdán no ha sido un compañero más dentro del Partido Socialista. Ha sido secretario de Organización del PSN, secretario de Organización del PSOE, mano derecha de Pedro Sánchez y el dirigente que ha controlado durante años las principales decisiones del socialismo navarro.
Cerdán ha ejercido como jefe político en la sombra de María Chivite. Ha tenido una influencia decisiva en su ascenso, en su llegada a la Presidencia de Navarra y en los acuerdos alcanzados con EH Bildu para mantener al PSN en el poder.
También ha sido una figura determinante en el pacto que permitió desalojar a UPN de la Alcaldía de Pamplona y entregar el bastón de mando a Joseba Asiron mediante una moción de censura.
Por eso, Chivite no comparece únicamente para hablar del patrimonio de una persona investigada. Comparece para explicar qué sabía sobre las actividades del hombre que ha dirigido la estrategia política del PSN, qué relación mantuvo su Gobierno con Servinabar y cómo pudo pasar inadvertido durante años el nivel de vida que la empresa estaba financiando a Cerdán y a su entorno.
La presidenta tendrá que aclarar también qué papel ha desempeñado Cerdán en las gestiones realizadas por el Gobierno de Navarra ante los ministerios y en las reuniones vinculadas con proyectos de obra pública.
La oposición tratará de conocer hasta dónde llegaba su influencia sobre el Ejecutivo foral. Cerdán ha acompañado a Chivite en reuniones con responsables del Gobierno central y ha actuado durante años como el principal enlace entre Navarra, el PSOE y La Moncloa.
La pregunta que sobrevolará la sesión será inevitable: ¿cómo pudo María Chivite desconocer las actividades económicas y empresariales del hombre que decidía los pactos, dirigía la estrategia del partido y facilitaba sus contactos políticos en Madrid?
UPN considera insuficiente la respuesta ofrecida hasta ahora por el Gobierno de Navarra. El Ejecutivo ha tratado de reducir el informe patrimonial a "cuestiones particulares" de Santos Cerdán.
Javier Esparza ha rechazado esa explicación. "Cuestiones particulares no son una adjudicación de obra pública, ni que el dinero de todos termine en la tarjeta de crédito que utilizaban Santos Cerdán y su familia", ha señalado.
Para UPN, Chivite no puede seguir mirando hacia otro lado cuando existe una relación económica entre Servinabar y las compañías participantes en la adjudicación de Velate. Los regionalistas exigirán que la presidenta detalle qué controles se realizaron y qué información tenía su Gobierno sobre las empresas implicadas.
El Partido Popular también ha situado el foco directamente sobre Chivite. Su portavoz, Javier García, ha calificado el informe de la UCO de "demoledor" y ha afirmado que "cada vez cierra más el círculo" alrededor de la presidenta.
El PP considera que las conclusiones conocidas impiden separar completamente los gastos personales de Cerdán de las obras públicas adjudicadas en Navarra. A su juicio, Chivite debe asumir responsabilidades políticas por la confianza que ha mantenido en quien ha sido uno de sus principales jefes y protectores dentro del partido.
Frente a estas acusaciones, el PSN ha cerrado filas alrededor de la presidenta. Su portavoz parlamentaria, Ainhoa Unzu, ha defendido que Chivite ha actuado con transparencia y que comparecerá porque no tiene "nada que esconder, nada que ocultar".
Unzu ha centrado sus críticas en la filtración del informe. Ha asegurado que el documento "jamás debería haberse filtrado" y ha considerado que su publicación antes de llegar oficialmente a los grupos constituye una "anomalía democrática".
La portavoz socialista ha acusado además a UPN de haber condenado a Chivite antes de escuchar sus explicaciones. Según Unzu, a los regionalistas únicamente les interesan "el ruido, el fango y la confrontación".
El PSN defenderá previsiblemente que el informe no atribuye directamente a Chivite ninguna actuación delictiva ni demuestra que el Gobierno de Navarra manipulase la adjudicación de Velate. Los socialistas han insistido en que las conclusiones conocidas no señalan a la presidenta ni al Ejecutivo foral.
Sin embargo, la comparecencia no se limitará a determinar si existe una responsabilidad penal. Chivite deberá responder por su responsabilidad política, por la dependencia que ha mantenido respecto a Cerdán y por no haber detectado antes las conexiones económicas de su jefe político con Servinabar.
Los socios y apoyos parlamentarios del Gobierno han adoptado una posición más prudente.
La portavoz de EH Bildu, Laura Aznal, ha criticado que la comparecencia se haya solicitado basándose en un informe que su grupo no ha recibido oficialmente. Ha defendido que no puede realizarse una valoración completa a partir únicamente de filtraciones periodísticas.
Desde Geroa Bai, Pablo Azcona ha quedado a la espera de las explicaciones de María Chivite. El grupo no ha fijado todavía una posición definitiva y ha señalado que primero quiere conocer qué información ofrece la presidenta.
El portavoz de Contigo-Zurekin, Miguel Garrido, ha considerado que el informe no demuestra una injerencia concreta en la adjudicación de obra pública. No obstante, ha reconocido que las investigaciones han revelado una falta de ética política y un evidente trato de favor de Cerdán hacia Servinabar.
La comparecencia de este viernes tendrá, por tanto, una enorme trascendencia política. Chivite tendrá que convencer no solo a la oposición, sino también a sus socios de Gobierno y a los partidos que han permitido sus investiduras.
La presidenta deberá explicar por qué ha confiado durante tantos años en Santos Cerdán, qué capacidad tenía este para influir en el Gobierno de Navarra y cómo podía ejercer semejante poder político mientras disfrutaba de gastos pagados por una empresa relacionada con adjudicatarias de obra pública.
También tendrá que aclarar si considera realmente que el dinero de Servinabar, las transferencias procedentes de la UTE de Velate y los gastos personales de la familia Cerdán son únicamente una cuestión privada.