POLÍTICA

Chivite se gasta 9,4 millones en rehabilitar un palacio del siglo XVIII para su política de memoria

La Presidenta Chivite visita la exposición de Rozalejo junto a la vicepresidenta Ollo; la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría; el director general de Memoria y Convivencia, Martín Zabalza; el director del Instituto Navarro de la Memoria, José Miguel Gastón; y representantes de asociaciones memorialistas. GOBIERNO DE NAVARRA
El Gobierno de Navarra ha estrenado el Palacio del Marqués de Rozalejo con una exposición centrada en sólo una parte de las víctimas de la guerra civil.

El Gobierno de María Chivite ha culminado una inversión de 9,4 millones de euros para rehabilitar el Palacio del Marqués de Rozalejo, un edificio barroco del siglo XVIII situado en pleno Casco Antiguo de Pamplona, y convertirlo en el gran escaparate de sus políticas públicas de memoria y convivencia.

El histórico inmueble, situado en la calle Navarrería, 17, ha abierto sus puertas este martes después de años de obras y décadas de abandono. A partir de ahora albergará las oficinas de la Dirección General de Memoria y Convivencia, la sede del Instituto Navarro de la Memoria, fondos documentales y diferentes espacios destinados a exposiciones, investigaciones, encuentros y actividades públicas.

La factura de la transformación ha terminado alcanzando los 9.401.243,44 euros, impuestos incluidos, de acuerdo con la última documentación oficial publicada sobre el proyecto. De esa cantidad, 7.883.332,44 euros han sido aportados por Navarra y 1.517.911 euros corresponden al programa PIREP, financiado con fondos europeos Next Generation canalizados a través del Estado.

La cifra ha superado ampliamente el importe por el que se adjudicaron inicialmente las obras. El Ejecutivo foral ya reconocía en 2024 una inversión plurianual de 9,2 millones de euros para culminar la rehabilitación de un edificio adquirido por el Gobierno de Navarra en 2005 y cuyo proyecto para convertirlo en espacio de memoria comenzó a tomar forma años después.

La presidenta María Chivite ha encabezado la inauguración acompañada por la vicepresidenta y consejera de Memoria y Convivencia, Ana Ollo, y la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, además de otros representantes institucionales y de asociaciones vinculadas a las políticas de memoria. En el acto no han estado presentes representantes de PP ni Vox.

El nuevo espacio se ha estrenado con una muestra titulada 'La memoria de los objetos', preparada específicamente para la apertura del palacio y centrada en los objetos recuperados durante las prospecciones y exhumaciones realizadas en fosas vinculadas a la represión posterior al golpe militar de 1936.

Anillos, relojes, prendas de ropa, zapatos, botones, peines, balas o pequeños objetos personales forman parte de la exposición, organizada conjuntamente por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y el Instituto Navarro de la Memoria. Los materiales proceden de los trabajos efectuados durante los últimos años en las cerca de 300 fosas documentadas en Navarra.

Chivite y el resto de autoridades han recorrido esta primera exposición acompañados por la arqueóloga Lourdes Herrasti y el médico y antropólogo forense Paco Etxeberria, vinculados a los trabajos de localización, recuperación e identificación de restos desarrollados por Aranzadi.

De esta forma, la puesta de largo de un espacio cuya rehabilitación ha costado más de nueve millones de euros se ha articulado principalmente alrededor de la memoria de las personas asesinadas o represaliadas por el bando franquista. La programación inaugural no ha incluido una exposición específica dedicada a otras víctimas de la violencia producida durante la Guerra Civil.

Ese enfoque inicial contrasta, sin embargo, con las propias competencias legales del Instituto Navarro de la Memoria, que no se limitan a las víctimas del franquismo. La normativa foral le atribuye expresamente funciones de “reconocimiento y reparación moral” de las víctimas de la represión franquista, pero también de las víctimas del terrorismo y de la violencia de motivación política, atendiendo a cada una en su correspondiente contexto.

Rozalejo acogerá además una segunda exposición, 'Caminos a la escuela', que reúne 30 fotografías realizadas por 18 fotógrafos sobre las distintas formas en las que niños y niñas de diferentes lugares del mundo se desplazan diariamente hasta sus centros educativos. Esta muestra ha sido impulsada por el Servicio de Convivencia y Derechos Humanos.

Más allá de las muestras temporales, el palacio contará con una biblioteca de más de 8.000 volúmenes, el fondo documental físico y digital del Instituto Navarro de la Memoria y dependencias abiertas a investigadores y ciudadanía. El Gobierno de Navarra pretende convertir así el edificio en su principal referencia institucional para las políticas de memoria y convivencia.

El remodelado Palacio de Rozalejo se convierte, por tanto, en una de las inversiones más visibles de los gobiernos de Chivite en materia de memoria: 9,4 millones de euros en un palacio barroco de 2.192 metros cuadrados, cuya primera gran exposición ha puesto el foco en las víctimas de la represión franquista, mientras otras categorías de víctimas reconocidas por la propia normativa del Instituto no tienen presencia específica en esta programación inaugural.