El pleno del Ayuntamiento de Berriozar ha dejado una de las intervenciones más controvertidas desde que se produjo la violenta agresión proetarra durante la final del Mundial. El concejal de Contigo-Zurekin, Iñaki Bernal, había presentado inicialmente una moción en la que pedía al Ministerio de Defensa que investigara a uno de los militares agredidos, mientras que su propuesta no incluía una petición equivalente para investigar a los encapuchados que irrumpieron armados en la terraza y propinaron una paliza a militares y civiles.
La petición de Bernal se apoyaba en que, según defendió durante el pleno, uno de los militares se había identificado como tal ante la Policía Municipal de Berriozar y llevaba una camiseta de Núcleo Nacional. El concejal sostuvo que esa circunstancia debía ser examinada por Defensa por las obligaciones que la Constitución atribuye a las Fuerzas Armadas y a sus miembros.
La iniciativa provocó una dura respuesta del portavoz del Partido Popular, Daniel Cuesta, que reprochó a Contigo-Zurekin que pusiera el foco sobre una de las personas que había recibido la paliza y no sobre quienes habían acudido encapuchados y armados al establecimiento.
“En Berriozar no vale que te peguen una paliza, Su propuesta pedía que se inste al Ministerio de Defensa que investigue al que le pegaron una paliza por la camiseta que llevaba. ¿Oiga y cuando se va a investigar a esta gente, a los que salen con las camisetas de los etarras? ¿Usted a estos no les va a decir nada? ¿No les va a pedir que promuevan la convivencia? Claro que no les va a decir nada. No le preocupa porque esa convivencia solo va a existir si el resto decidimos mirar para otro lado, cuando ellos nos ven sin ningún problema y en libertad porque nadie les hace y les dice nada”, afirmó Cuesta.
El representante popular llevó después el debate al ambiente que, a su juicio, existe en la localidad ante determinadas expresiones de identidad española. “Y usted sabe como yo que si este miércoles en fiestas de Berriozar alguien decide llevar una bandera de España, va a haber un follón, pero es que a ese follón ustedes le van a llamar confrontación y van a decir que es que han ido a provocar”, añadió.
La propuesta inicial de Contigo-Zurekin no llegó finalmente a votarse en esos términos. PSN y Contigo-Zurekin retiraron sus respectivas mociones y presentaron un texto conjunto, que terminó siendo aprobado con el respaldo de EH Bildu. Esa iniciativa expresó el “rechazo absoluto” a la agresión, pero evitó incorporar una condena expresa como reclamaba el Partido Popular, asumiendo los socialistas el discurso abertzale de no condenar los ataques violentos proetarras, ni sus asesinatos.
El enfrentamiento político se ha producido más de un mes después de unos hechos que conmocionaron Berriozar. Sobre las 22.15 horas del domingo 19 de julio, mientras España y Argentina disputaban la final del Mundial, un grupo de encapuchados apareció en la terraza del restaurante Eatalian, conocido también como Capriccio Berriozar, donde varias personas estaban siguiendo el partido.
Entre los clientes había militares destinados en el cercano acuartelamiento de Aizoáin, además de civiles. Los atacantes llegaron provistos de porras extensibles y barras metálicas y comenzaron a golpear a quienes se encontraban en la terraza. La violencia se prolongó durante unos instantes y dejó el mobiliario destrozado antes de que los agresores escaparan.
El ataque dejó seis personas heridas de diversa consideración. Al menos tres de ellas eran militares. Uno de los agredidos sufrió una herida abierta en la cabeza y varias costillas rotas, mientras que una mujer resultó también lesionada con una fractura nasal. Las cámaras de seguridad del establecimiento recogieron buena parte de la secuencia.
Tras la agresión, determinados mensajes difundidos desde ambientes radicales justificaron lo ocurrido como una “respuesta antifascista”, poniendo el acento precisamente en la supuesta camiseta de Núcleo Nacional que llevaba una de las personas presentes. PP y UPN, por el contrario, han denunciado desde el primer momento una acción organizada de radicales del entorno abertzale y han reclamado que se identifique y lleve ante la Justicia a sus responsables.