POLÍTICA

El PSN pide ahora “no mirar hacia otro lado” ante la violencia tras hacerlo en Berriozar para contentar a Bildu

La portavoz socialista Marina Curial besa al alcalde de Pamplona, Joseba Asiron. PABLO LASAOSA
Marina Curiel reclama firmeza contra la violencia y no “mirar hacia otro lado”, un día después de que el PSN aprobara con EH Bildu una moción sin condena expresa.

El PSN ha reclamado este martes en Pamplona “no mirar hacia otro lado” ante la violencia política, los discursos de odio y los problemas de convivencia, apenas 24 horas después de que los socialistas intentaran aplazar en Berriozar el debate sobre la paliza sufrida por varios militares y civiles durante la final del Mundial y terminaran aprobando junto a EH Bildu una moción que evitó condenar expresamente el ataque.

La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Pamplona, Marina Curiel, ha reclamado que el futuro Plan de Convivencia de la capital navarra incluya medidas estrictas contra los discursos de odio, una mayor protección a las víctimas y una línea específica dedicada a las víctimas del terrorismo, especialmente de ETA. Una contundencia que contrasta con la actitud mantenida solo un día antes por el PSN en el Ayuntamiento de Berriozar.

“No vamos a mirar hacia otro lado cuando hay aspectos que deben mejorarse”, ha afirmado Curiel este martes al explicar las propuestas socialistas para el Plan de Convivencia Pamplona-Iruña 2026-2030. La portavoz ha advertido además de que este verano “la polarización, los discursos de odio y la violencia política siguen teniendo espacio en nuestra sociedad”.

Las palabras adquieren especial relevancia después de lo ocurrido este lunes en Berriozar. Allí, la portavoz socialista, Arantxa Ríos, reconoció durante el pleno que el PSN había tratado reiteradamente de que las mociones sobre la violenta agresión del pasado 19 de julio no fueran debatidas hasta después de las fiestas patronales.

“Hemos intentado que el debate de estas mociones se dejen para otro mes”, reconoció Ríos. La socialista justificó esa petición en la necesidad de preservar la convivencia ante la inminencia de las fiestas de Berriozar y terminó resumiendo su posición con una frase que contrasta directamente con la pronunciada ahora por su compañera en Pamplona: “Berriozar, a 24 de agosto no necesita este debate”. El PP había denunciado previamente esas presiones para retrasar la votación.

El Partido Popular se negó a posponer su moción, que pedía una condena expresa de la agresión y apoyo a las víctimas. El PSN terminó absteniéndose ante esa propuesta y optó por impulsar una alternativa junto a Contigo-Zurekin que utilizaba la expresión “rechazo absoluto a la agresión”, pero evitaba emplear la palabra “condena” en los acuerdos.

La fórmula socialista permitió alcanzar un acuerdo con EH Bildu, que votó favorablemente la moción. Los socialistas habían anunciado inicialmente una “condena rotunda” de los hechos, pero el texto que terminó aprobándose mantuvo el concepto de “rechazo absoluto”. El PP había advertido antes del pleno de que ese cambio de lenguaje acercaba al PSN a la posición de la formación abertzale.

El contraste se hace todavía mayor con otra de las exigencias planteadas ahora por los socialistas en Pamplona. Curiel ha defendido que “el reconocimiento a las víctimas del terrorismo no puede quedar en un segundo plano” y ha reclamado una línea estratégica específica para su reconocimiento, memoria y acompañamiento.

El PSN quiere que el Plan de Convivencia incorpore medidas concretas para las víctimas del terrorismo, “especialmente de ETA”, además de la catalogación y protección de espacios de memoria y garantías frente al enaltecimiento del terrorismo en el espacio público. “No aceptamos que las víctimas aparezcan de pasada en un Plan de Convivencia”, ha advertido la portavoz socialista.

Curiel ha reclamado más firmeza ante la violencia política, medidas estrictas contra los discursos de odio, protección específica de las víctimas del terrorismo y actuaciones contra el enaltecimiento de ETA. También ha exigido mecanismos de seguimiento para que el Plan de Convivencia no quede reducido a declaraciones de intenciones.

LA REACCIÓN DE UPN

El Plan de Convivencia en Pamplona ha vuelto a enfrentar a UPN y PSN. El grupo municipal de Unión del Pueblo Navarro ha calificado de “ridícula y lamentable” la postura de los socialistas por impulsar esta iniciativa junto a EH Bildu.

Los regionalistas han reiterado que no participarán en la elaboración de un Plan de Convivencia que esté liderado por EH Bildu. A su juicio, esta formación representa “el principal obstáculo para la convivencia en Pamplona y Navarra”.

UPN ha centrado buena parte de sus críticas en la posición adoptada por el PSN. Los foralistas han reprochado a los socialistas que respalden un plan liderado por EH Bildu mientras, al mismo tiempo, reclaman que incluya una línea específica destinada a amparar a las víctimas del terrorismo.

“Apoyar un Plan de Convivencia liderado por EH Bildu, que nunca ha condenado el terrorismo de ETA, que una y otra vez permite, cuando no participa, en el enaltecimiento de los terroristas, y que justifica la violencia cuando esta se dirige a quien piensa diferente, mientras pides al mismo EH Bildu que incluya una línea específica para amparar a las víctimas del terrorismo en dicho plan, es simplemente ridículo y lamentable”, han señalado desde UPN.

El grupo municipal ha defendido que es necesario seguir trabajando para mejorar la convivencia en Pamplona, aunque ha rechazado hacerlo “de la mano de quienes la rompen una y otra vez”. Con este argumento, ha vuelto a marcar distancias con el proyecto que están promoviendo PSN y EH Bildu.

UPN ha insistido en que “en ningún caso” va a formar parte de este Plan de Convivencia en Pamplona mientras esté encabezado por EH Bildu. Los regionalistas han considerado que esta formación sigue siendo “el principal obstáculo para la convivencia en Pamplona y Navarra”.