POLÍTICA

Chivite y sus socios tumban una ley que pretendía blindar las urgencias rurales en Navarra

Consultorio médico de Pueyo. GOBIERNO DE NAVARRA
La propuesta del Partido Popular de Navarra buscaba introducir en la ley la obligación de mantener operativos los Servicios de Urgencias Rurales.

El Parlamento de Navarra ha rechazado este jueves la toma en consideración de una proposición de ley foral del PPN que planteaba modificar la normativa sanitaria para blindar los Servicios de Urgencias Rurales (SUR). La iniciativa solo ha contado con el apoyo de UPN, PP y el Grupo Mixto (Vox), mientras que PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin han votado en contra.

La propuesta del Partido Popular de Navarra buscaba introducir en la ley la obligación de mantener operativos los SUR y garantizar que cualquier reforma de la red de urgencias se hiciera con informes técnicos, participación de profesionales sanitarios y garantías de accesibilidad para la población.

El texto planteaba que todas las zonas básicas de salud dispusieran de atención continuada presencial las 24 horas del día, los 365 días del año. Además, recogía la fijación de tiempos máximos de respuesta, con un límite de 15 minutos para urgencias vitales, y la aprobación de un Plan de Fortalecimiento de la Atención Urgente Rural.

Durante el debate, el presidente del PPN, Javier García, ha advertido de que el cierre de las urgencias rurales dejaría a más de 45.000 navarros sin cobertura urgente. Ha defendido que la iniciativa no era un ajuste técnico, sino una defensa de la igualdad territorial, y ha señalado que “en Navarra no puede haber ciudadanos de primera y de segunda en función de dónde vivan”.

Desde UPN, Leticia San Martín ha respaldado la proposición al considerar que persigue un objetivo que su grupo ha defendido “desde hace tiempo”, aunque ha reconocido que el texto requería “mucho trabajo” para corregir errores. Ha acusado al Gobierno foral de incumplir la normativa vigente desde el cierre de las urgencias rurales de Olite, hace 15 meses.

En nombre del PSN, Maite Esporrín ha rechazado de plano la iniciativa al considerar que parte de una afirmación falsa, ya que, según ha defendido, no se ha planteado ningún cierre de servicios de urgencias en el medio rural. Ha acusado al PPN de “asustar a la ciudadanía” y ha asegurado que la atención urgente “nunca ha estado en riesgo”.

Por parte de EH Bildu, Txomin González ha señalado que la proposición podría haber servido para reflexionar sobre el modelo de atención continuada, pero ha criticado su carácter partidista y la falta de rigor del texto. Ha destacado además el informe de disconformidad del Gobierno, que señala incongruencias importantes en la propuesta.

Desde Geroa Bai, Isabel Aranburu ha calificado de “mentira” que el Ejecutivo foral esté planteando el cierre de 11 puntos de atención continuada y ha asegurado que la proposición parte de un error de base que afecta a todo su contenido. Ha defendido la necesidad de analizar el sistema de urgencias rurales antes de adoptar medidas.

El portavoz de Contigo-Zurekin, Daniel López, ha reconocido que el sistema sanitario tiene margen de mejora, pero ha considerado falsa la idea de que Navarra esté abandonando a la población rural. Ha advertido de que blindar por ley la atención presencial 24 horas en todas las zonas básicas no es “realista ni sostenible”.

Desde el Grupo Mixto (Vox), Emilio Jiménez ha apoyado el espíritu de la proposición al considerar que refuerza el derecho a la salud y combate la despoblación rural. Ha acusado al Gobierno foral de negligencia y ha vinculado la gestión sanitaria a una “nefasta” actuación del Ejecutivo.