Domínguez defiende una sanidad en Navarra que a la vista de todos es "un paciente abandonado en la camilla"
Fernando Domínguez ha asegurado que los hospitales comarcales siguen siendo esenciales, mientras la oposición ha denunciado deterioro, listas de espera y falta de profesionales.
El consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez, ha asegurado este miércoles, 29 de enero, en el Parlamento de Navarra que el Ejecutivo foral ha llevado a cabo un refuerzo progresivo de los hospitales comarcales de Estella y Tudela y que, “en ningún caso”, se han restado servicios asistenciales.
Domínguez ha explicado que el sistema sanitario navarro se articula en torno al Hospital Universitario de Navarra (HUN) como centro de referencia y a los hospitales García Orcoyen de Estella y Reina Sofía de Tudela como hospitales comarcales. Ambos, ha indicado, son hospitales generales de primer nivel que atienden a una población aproximada de 63.000 personas en Tierra Estella y 100.000 en la Ribera.
El consejero ha subrayado que estos centros “son un lugar de referencia, de confianza y de seguridad” para la ciudadanía y cuentan con una amplia cartera de servicios, incluso superior, según ha señalado, a la mínima exigida. Además, ha recalcado que “son y seguirán siendo piezas esenciales del sistema sanitario público de Navarra”.
En su intervención, Domínguez ha reconocido que existen derivaciones a otros centros, aunque ha defendido que forman parte de un sistema asistencial moderno cuando la complejidad del procedimiento así lo requiere. El Departamento, ha añadido, trabaja para minimizar estas derivaciones siempre que sea posible.
El titular de Salud también ha admitido la falta de profesionales sanitarios en estos hospitales comarcales, un problema que ha enmarcado en el conjunto del sistema sanitario, y ha asegurado que se siguen realizando contrataciones para cubrir las necesidades asistenciales.
Desde UPN, la parlamentaria Leticia San Martín ha denunciado un “deterioro constatable de servicios” en ambos hospitales en los últimos años, lo que, a su juicio, ha provocado un aumento de las derivaciones. Ha preguntado por las listas de espera, la futura reforma de la Atención Primaria y la resolución de los problemas de estos centros, que afectan directamente a 160.000 personas de la Ribera y Tierra Estella. “La gente se queja porque algo no está funcionando bien”, ha afirmado.
En su réplica, Domínguez ha insistido en que el objetivo del Departamento es mantener la asistencia, aunque ha advertido de que “no siempre es posible ni es lo mejor” ante la falta de profesionales. Ha pedido confianza en los gestores, que deben valorar riesgos y beneficios en cada decisión.
Durante el debate, la parlamentaria del PSN, Maite Esporrín, ha criticado lo que ha calificado como “sospechas interesadas y partidistas” de UPN, mientras que Txomin González, de EH Bildu, ha señalado la dependencia estructural de estos hospitales en aspectos como la financiación, la presión asistencial o la gobernanza. Por su parte, Isabel Aranburu, de Geroa Bai, ha defendido que la política del Departamento va “hacia el mantenimiento y el refuerzo” de ambos centros, pese a la carencia de profesionales.
Desde el PP, Irene Royo ha descrito la situación de la sanidad pública navarra como “un paciente abandonado en una camilla” y ha reclamado una política de atracción de especialistas. Daniel López, de Contigo-Zurekin, ha reconocido que hay aspectos a mejorar, pero ha considerado que el enfoque de la oposición “no es realista”. Por último, Emilio Jiménez, del Grupo Mixto, ha advertido de que, ante la falta de profesionales, la respuesta del Gobierno está siendo “más cierre y más reducción”.
En el pleno, Domínguez también ha respondido a una pregunta de EH Bildu sobre la falta de traumatólogos en el Hospital García Orcoyen. El consejero ha asegurado que no hay vacantes en las ocho plazas del servicio y que el calendario de guardias hasta marzo está cubierto, salvo incidencias sobrevenidas, garantizando la prestación completa de la cartera de servicios.
RETRASO EN LA LEY DE SALUD
El consejero de Salud, Fernando Domínguez, tras subrayar la complejidad que conlleva la elaboración de la nueva ley de Salud por la implicación de diferentes departamentos, ha asegurado que trabajan para alcanzar cuanto antes un acuerdo y seguir con su tramitación.
"Somos los primeros interesados en sacarla cuanto antes", ha subrayado indicando que la decisión no es solo suya.
Sobre la tramitación de la Ley Foral de Salud le ha preguntado Txomin Gonzalez (EH Bildu), quien ha recordado que el acuerdo de legislatura recogía la presentación del proyecto de ley ante de diciembre de 2024 y que Salud implementó un proceso participativo pensado para terminar en febrero de 2025 pero "a fecha de hoy no se ha terminado de responder a esas aportaciones.
González ha considerado "muy importante" la nueva ley que debe ser una normativa útil para, entre otras cuestiones, solventar carencias existentes, blindar el sistema ante los riesgos de privatización o atender a la población vulnerabilizada.
La norma, ha agregado, debe garantizar un sistema público de salud universal, basado en la Atención Primaria con orientación preventiva, una estructura orgánica básica del mapa sanitario y con un modelo de gobernanza que garantice la participación, además de fomentar la participación social en la definición de las políticas de salud.
Domínguez, quien ha insistido que esta norma es un objetivo de legislatura no solo para él y su departamento sino para el Gobierno de Navarra, ha indicado que recibieron más de 1.100 aportaciones tras lo que se volvió a redactar el texto teniendo en cuenta las aceptadas.
Ha recordado que la ley vigente data de 1990 y remarcado que la sociedad no es la misma por lo que es necesaria una ley que se adapte a los tiempos que corren, que dé soluciones a los problemas reales y garnantice un sistema público sanitario "más ágil que dé respuesta a las demandas de la población".
Esto, ha añadido, conlleva una ley" extremadamente compleja" diseñada pensando en el presente y en el futuro, en cuya elaboración están implicados otros departamentos como Hacienda o Función Público.
Eso supone que además de los informes y memorias realizados por Salud, se requieran también informes de diferentes ámbitos sobre cuestiones como igualdad, cambio climático o presupuestaria.
Pese a la complejidad y el debate con otros departamentos, ha insistido en que trabajan para alcanzar cuanto antes un acuerdo y seguir con la tramitación con la norma".