EH Bildu justifica la agresión al edil de UPN en Burlada echándole en cara sus protestas contra la dictadura cubana
La respuesta institucional ante la agresión física sufrida por el concejal de UPN en Burlada, Carlos Oto, ha vuelto a dejar en evidencia la quiebra discursiva de la izquierda abertzale. Mientras la práctica totalidad de las fuerzas políticas navarras mostraban su rotundo rechazo al ataque perpetrado por un hombre que irrumpió en la sede regionalista al grito de "putos fachas", EH Bildu, tras aprobar una declaración de "rechazo y condena" ha optado por justificar el arrollamiento violento al edil buscando responsabilidades en la propia víctima.
En lugar de condenar sin paliativos la agresión e insultos recibidos por el concejal foralista en plenas fiestas patronales, el edil de Migración y Diversidad Cultural de Burlada, Joseba Ginés, ha reaccionado en redes sociales dirigiéndose a la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, para afearle que condenara esta agresión y culpar a la víctima por sus posiciones políticas precedentes. Lejos de ser una posición aislada, la maniobra ha contado con el respaldo explícito del partido, siendo reposteada y difundida por el parlamentario foral de EH Bildu Adolfo Araiz.
En su mensaje, el concejal abertzale ha justificado el ataque recordando que Oto apoyó recientemente las protestas organizadas por colectivos contrarios al régimen castrista: "A los días este señor fue con ese grupo a boicotear el acto solidario Burlata-Cuba. Faltó su condena presidenta", ha espetado Ginés. Con este argumento —amplificado por Araiz—, la formación radical pretende vincular el puñetazo y los insultos recibidos por el edil de UPN a su activismo contra la dictadura cubana, equiparando la protesta democrática con la agresión física e intimidatoria.
Cabe recordar que la tensión entre ambos concejales viene de lejos. El pasado mes de junio, UPN solicitó la reprobación municipal de Joseba Ginés tras expulsar a varios ciudadanos y suspender de forma bronca un consejo de participación en el que se debatía la financiación pública de un acto a favor del régimen cubano impulsado por el equipo de gobierno abertzale. Lejos de desmarcarse de manera clara y sin ambajes de la violencia en el municipio, EH Bildu vuelve a utilizar la coartada ideológica para en este caso, hacer el doble juego y de paso justificar las agresiones dirigidas contra los representantes de la oposición.