POLÍTICA

Navarra abre 15 días de aportaciones para una ley de Víctimas del Terrorismo que puede cambiar las ayudas

Imagen de archivo de una ofrenda floral en Pamplona a víctimas del terrorismo. PABLO LASAOSA / ARCHIVO

El anteproyecto amplía derechos, abre un nuevo plazo para solicitar el complemento foral y refuerza el reconocimiento social y educativo en Navarra.

El Gobierno de Navarra ha iniciado el proceso para aprobar una nueva ley foral de Víctimas del Terrorismo con el objetivo de actualizar y mejorar la atención a este colectivo en la Comunidad foral. La norma sustituirá a la actual ley de 2010 y buscará reforzar tanto la reparación económica como el reconocimiento social de las víctimas. 

La vicepresidenta y consejera de Memoria y Convivencia, Ana Ollo, ha presentado este miércoles las líneas básicas del anteproyecto. El texto, según ha explicado, parte de un enfoque “más actual e integral” e incorpora avances concretos en el ámbito asistencial, educativo y de participación institucional.

La futura ley foral de Víctimas del Terrorismo pretende avanzar en el reconocimiento individual y colectivo. Para ello, impulsará programas educativos que trabajen la deslegitimación de la violencia, especialmente entre las nuevas generaciones, y creará un órgano específico de participación con asociaciones de víctimas.

La norma está incluida en el acuerdo programático del Gobierno y en el plan normativo anual de 2026. Sus principios se inspiran en el compromiso con una memoria integral, la condena de toda violencia política y la atención diferenciada a cada realidad victimológica.

En Navarra, las víctimas del golpe de Estado de 1936 y la dictadura franquista se regulan por la ley foral 33/2013. Por su parte, las víctimas de violencia de motivación política causada por funcionarios o grupos de extrema derecha cuentan con la ley foral 16/2019. La legislación sobre víctimas del terrorismo es la más antigua, ya que fue aprobada en 2010, un año antes de la ley estatal de 2011.

Uno de los puntos clave de la nueva ley foral de Víctimas del Terrorismo será la apertura de un nuevo plazo de cuatro años para que las víctimas puedan solicitar el complemento foral si no lo hicieron entre 2010 y 2012. Además, se ampliará el marco temporal de los hechos reconocidos hasta enero de 1960, en coherencia con la normativa estatal.

El complemento foral supone un 30% adicional sobre la indemnización reconocida por la Administración General del Estado, que es la competente para el reconocimiento oficial de la condición de víctima. La nueva norma también prevé incorporar futuras víctimas derivadas de nuevos actos terroristas o de reconocimientos oficiales posteriores.

En el ámbito asistencial, el anteproyecto amplía derechos en atención sanitaria y psicológica, vivienda, educación y fiscalidad. Se trata de reforzar la protección integral y garantizar una respuesta más amplia que la centrada únicamente en ayudas económicas.

La ley también impulsará herramientas de sensibilización como exposiciones, publicaciones e iniciativas educativas vinculadas a la paz y la convivencia. Entre ellas se encuentran programas como Eskutik o Escuelas con Memoria por la Paz y la Convivencia.

Asimismo, se plantea crear el Consejo de Participación de las Víctimas del Terrorismo como órgano consultivo y de asesoramiento. Estará formado por representantes de la Administración y de las asociaciones más representativas en Navarra, como ANVITE, COVITE y AVT.

El texto fija el 11 de marzo como Día de las Víctimas del Terrorismo y contempla distinciones honoríficas. También prevé subvenciones y convenios con asociaciones y otras entidades públicas o privadas.

El anteproyecto consta de 38 artículos distribuidos en ocho títulos y cuatro disposiciones adicionales. Algunos aspectos, como la protección administrativa de placas en espacios públicos que recuerden atentados, requerirán desarrollo reglamentario posterior.

Ollo ha defendido que se trata de una ley “en positivo”, orientada no solo a reparar el pasado sino a construir convivencia de cara al futuro. También ha reiterado el “inequívoco compromiso” del Gobierno de Navarra con la condena del terrorismo y cualquier legitimación de la violencia.

Desde el ámbito político, Contigo Navarra-Zurekin Nafarroa ha mostrado su respaldo al proyecto al considerar que supone un avance necesario en derechos y reconocimiento. Su portavoz, Carlos Guzmán, ha valorado que la norma sitúe a las víctimas en el centro de las políticas públicas.

Por su parte, Geroa Bai ha calificado el inicio del proceso como un “avance clave” en derechos, reparación y convivencia. La coalición ha destacado que la nueva ley amplía apoyos y refuerza el trabajo educativo para deslegitimar la violencia.

El borrador ya ha sido trasladado a los grupos parlamentarios y a las principales asociaciones de víctimas en Navarra. Tras su publicación en el portal de Gobierno Abierto este miércoles, se ha abierto un plazo de 15 días hábiles para la participación ciudadana.

Una vez completado este proceso y tras el informe preceptivo del Consejo de Navarra, el Ejecutivo activará la tramitación como proyecto de ley foral. Después comenzará la fase parlamentaria con debates y enmiendas, con la intención de aprobar la nueva ley durante este mismo año.