Javier García (PPN) pone en cuestión la Renta Garantizada: "No puede convertirse en un sueldo para siempre"
El presidente del PP navarro critica el modelo actual, alerta de incumplimientos y plantea endurecer el acceso y reforzar la inspección para impulsar la inserción laboral.
El presidente del Partido Popular de Navarra, Javier García, ha planteado este jueves un giro radical en la Renta Garantizada y ha defendido una reforma “profunda y estructural” del actual sistema. El portavoz parlamentario del PP, Javier García, ha criticado el modelo impulsado por el Gobierno de Navarra y ha asegurado que su formación quiere “devolver a la renta garantizada su verdadero sentido”.
Durante una pregunta en el pleno dirigida a la presidenta María Chivite, García ha advertido de la “paradoja” que, a su juicio, vive la Comunidad foral. Ha señalado que Navarra es una de las regiones con mayor PIB per cápita de España y, sin embargo, mantiene un elevado número de perceptores de esta prestación social.
El líder del PP navarro ha subrayado que una economía fuerte debería traducirse en “más empleo y menos dependencia de las ayudas públicas”. Por eso, ha alertado de que el actual modelo de Renta Garantizada “corre el riesgo de cronificar situaciones de dependencia en lugar de promover la inserción laboral”.
Según los datos aportados por García, Navarra destina más de 111 millones de euros a la Renta Garantizada. La cifra supera los 170 millones si se suma el Ingreso Mínimo Vital.
Sin embargo, solo el 13% de los perceptores accede posteriormente a un empleo. “Estos datos evidencian que el sistema no está cumpliendo adecuadamente su principal función”, ha señalado.
Además, ha mostrado su preocupación por un informe de la Cámara de Comptos que apunta a que el 76% de los perceptores inspeccionados presentaba algún tipo de incumplimiento. En este sentido, ha defendido que la solidaridad “exige responsabilidad, control y consecuencias claras”.
Tres pilares para reformar la Renta Garantizada
El presidente del PP de Navarra ha explicado que su propuesta de reforma de la Renta Garantizada se basa en tres ejes. El primero pasa por endurecer el acceso, exigiendo residencia legal acreditada y no solo empadronamiento.
El segundo plantea reforzar la inspección y establecer la pérdida automática de la prestación para quienes rechacen un empleo adecuado. El tercero apuesta por exigir un compromiso activo de inserción laboral mediante un itinerario personalizado, público y verificable de búsqueda de empleo.
García ha insistido en que “las ayudas deben ser un puente hacia el trabajo, no una alternativa permanente”. A su juicio, la reforma no cuestiona la solidaridad, sino que busca protegerla.
“No puede convertirse en un sueldo permanente”
El dirigente popular ha defendido que la Renta Garantizada debe ser “una ayuda temporal y puntual”. Ha recalcado que no puede convertirse “en el sueldo permanente de nadie ni en un modo de vida financiado por el esfuerzo de todos los navarros”.
Asimismo, ha afirmado que Navarra debe apostar por un modelo que incentive el esfuerzo y promueva la autonomía. “Las ayudas serán para quien las necesite y quiera salir adelante, no para quien pretenda instalarse en ellas”, ha concluido.