POLÍTICA

Navarra se ofrece de nuevo para acoger a menas de Ceuta, pero oculta cuántos y con qué coste

María Chivite y Carmen Maeztu.
La consejera Carmen Maeztu apela a la "obligación ética" de intervenir tras la Conferencia Sectorial en Madrid, pero esquiva detallar las cifras clave de la operación para las arcas forales.

El Gobierno de Navarra ha vuelto a situarse en la primera línea para asumir la acogida de menores migrantes procedentes de Ceuta tras la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia celebrada este jueves. Sin embargo, la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, ha anunciado la disposición de la Comunidad Foral sin aportar los datos fundamentales de la gestión: el Ejecutivo evita aclarar cuántos menores llegarán a Navarra y cuál será el coste económico real que esta medida supondrá para los contribuyentes navarros.

Pese a que el encuentro autonómico aprobó un crédito extraordinario de 25 millones de euros para contener la situación en la ciudad autónoma, Maeztu justificó la postura del Gobierno foral en una "obligación legal y ética", pasando por alto la concreción de los recursos públicos que se movilizarán en la Comunidad.

Sin plazos de llegada y cuatro vías de reparto sobre la mesa

La consejera tampoco ofreció un calendario claro sobre cuándo comenzarán las derivaciones. "Nosotros nos ofrecemos a acoger menores, a cumplir con las obligaciones legales que tenemos y a ser solidarios", aseveró Maeztu, emplazando la resolución del plan a la revisión de las cuatro alternativas planteadas por el Ministerio.

Entre las opciones que maneja el Gobierno central se encuentran la aplicación del decreto de reparto obligatorio, la firma de convenios bilaterales directos con Ceuta, la derivación de tutelas a ONG o el programa de acogimiento familiar. Respecto a la reagrupación con las familias en los países de origen, la titular de Derechos Sociales reconoció que es una vía "muy complicada" que "se va a demorar una serie de meses".

Más allá de la falta de concreción presupuestaria, la comparecencia de la consejera estuvo marcada por la confrontación política. Maeztu cargó duramente contra las comunidades gobernadas por el Partido Popular por rechazar la inclusión de un punto informativo sobre Ceuta en el orden del día, y tildó de "lamentable" la ausencia de los representantes de Vox en la mesa de negociación.