Pintadas de apoyo a ETA y símbolos satánicos en la iglesia y el convento de un pueblo navarro gobernado por EH Bildu
Las pintadas a favor de la banda terrorista ETA siguen presentes en las paredes de varios edificios religiosos de una localidad navarra. Algunas llevan meses sin desaparecer y conviven con otros símbolos dirigidos contra la Iglesia católica, entre ellos numerosas cruces invertidas.
La situación se produce en Echarri-Aranaz, municipio de la Sakana gobernado con mayoría absoluta por EH Bildu, donde UPN cuenta el único concejal no abertzale en el Ayuntamiento, Juan Frommknecht. Las pintadas se concentran en un espacio muy reducido del pueblo, alrededor de la iglesia, la casa parroquial y el convento de las monjas.
Lo más llamativo es la proximidad entre los lugares afectados. Apenas 50 metros separan los tres edificios religiosos en los que se encuentran las pintadas, que incluyen tanto mensajes relacionados con ETA como símbolos contrarios a la Iglesia.
En concreto, las pintadas a favor de ETA aparecen en la iglesia y en la casa parroquial. Su permanencia resulta especialmente significativa por el recuerdo y la exaltación de una organización terrorista que anunció su disolución pero cuya presencia continúa reflejada en estos mensajes.
Cruces invertidas en la iglesia y el convento de las monjas
Otro de los elementos que más llama la atención es la proliferación de cruces invertidas, un símbolo que puede utilizarse con significado anticristiano o satánico.
Estas cruces aparecen en distintas partes de la iglesia y también en la puerta del garaje del convento de las monjas. Su presencia se suma a los mensajes de apoyo a ETA, concentrados todos ellos en el mismo entorno religioso.
Meses sin borrar las pintadas
La situación no es reciente. Algunas de las pintadas llevan meses en las paredes, sin que hayan sido eliminadas durante este tiempo. Los mensajes y símbolos continúan visibles en los edificios afectados.
El municipio está gobernado por EH Bildu con mayoría absoluta. La permanencia de estos mensajes mantiene una imagen especialmente llamativa en Echarri-Aranaz: consignas favorables a ETA y símbolos contra la Iglesia en un espacio de apenas 50 metros, donde las pintadas siguen sin desaparecer pese al paso de los meses.