Las políticas intervencionistas de Chivite se cargan la compraventa de viviendas en Navarra: la mayor caída de España
La compraventa de viviendas en Navarra se ha desplomado un 18,8 % durante el mes de agosto, el mayor descenso registrado en toda España. El hundimiento de las operaciones inmobiliarias ha llegado en plena aplicación de las políticas de intervención del mercado impulsadas por el Gobierno de María Chivite y su consejera de Vivienda, Begoña Alfaro.
Los datos del Consejo General del Notariado han situado a Navarra a la cabeza de las caídas, muy por encima del retroceso del 9,8 % registrado en España. Mientras las operaciones disminuyen, los precios continúan subiendo y las medidas del Ejecutivo foral para facilitar el acceso a la vivienda no han conseguido frenar su encarecimiento.
El panorama resulta especialmente preocupante porque Navarra ya había registrado una caída del 11,1 % en julio. El nuevo descenso de agosto ha agravado el frenazo del mercado inmobiliario, en un contexto nacional en el que las compraventas acumulan ocho meses consecutivos de retrocesos.
Además, el debilitamiento de las operaciones no ha venido acompañado de una reducción de los precios. Al contrario, el metro cuadrado en Navarra ha alcanzado los 1.959 euros, mientras que los pisos se han encarecido un 17,6 %, hasta situarse en 2.361 euros por metro cuadrado.
Las viviendas unifamiliares también han registrado un incremento de precios del 6,5 %. En el conjunto de España, el encarecimiento interanual ha sido del 12,8 %, una evolución que refleja las dificultades de acceso a la vivienda pese al descenso de las transacciones.
La situación también se ha trasladado a la financiación. Las hipotecas constituidas en Navarra han retrocedido un 9,4 %, mientras que el importe medio de los préstamos hipotecarios en España se ha aproximado a los 165.000 euros.
Estos resultados han coincidido con la aplicación de las medidas de control del mercado inmobiliario defendidas por el Gobierno de Chivite y ejecutadas desde el Departamento de Vivienda que dirige Begoña Alfaro, representante de Contigo-Zurekin.
Una de las principales decisiones del Ejecutivo ha sido la declaración de 21 municipios navarros como zonas de mercado residencial tensionado. La medida afecta a localidades como Pamplona, Tudela, Estella y Tafalla, además de otros municipios de la comarca de Pamplona, y alcanza a casi el 70 % de la población navarra.
Esta declaración ha permitido aplicar limitaciones a los precios del alquiler y otras restricciones sobre el mercado residencial. A ello se ha sumado la decisión de establecer una protección permanente para las viviendas de protección oficial (VPO), una de las principales apuestas de Alfaro.
El Ejecutivo foral ha defendido estas actuaciones como herramientas para contener los precios y garantizar el acceso a una vivienda asequible. Sin embargo, los últimos datos de compraventa de viviendas en Navarra han puesto de manifiesto que el mercado continúa perdiendo operaciones mientras los inmuebles siguen encareciéndose.
La caída, además, ha sido especialmente pronunciada en comparación con el resto de comunidades autónomas. Según el Consejo General del Notariado, las operaciones han disminuido en 16 comunidades autónomas, mientras que Cantabria ha sido la única que ha registrado un incremento.
En este contexto, las políticas de intervención de Chivite y Alfaro han despertado críticas por sus posibles efectos sobre la oferta inmobiliaria. Los promotores han advertido de que las restricciones al mercado libre pueden desincentivar la inversión y dificultar la construcción de nuevas viviendas.
Las advertencias también se han extendido al mercado del alquiler, donde se ha señalado una reducción de la oferta disponible y de los contratos formalizados en las zonas sometidas a controles. La preocupación se centra en que una menor disponibilidad de viviendas pueda seguir impulsando los precios y agravando las dificultades de acceso.
Frente a estas críticas, el Gobierno de Navarra ha insistido en que sus políticas están orientadas a proteger a los ciudadanos. Chivite y Alfaro han defendido que las medidas de regulación del mercado residencial cuentan con un respaldo cercano al 80 % de los navarros, según una encuesta encargada por el propio Ejecutivo.
A estas actuaciones se ha añadido otra decisión económica de gran alcance. El Gobierno foral ha previsto destinar 104 millones de euros a recomprar viviendas que perdieron su protección pública y terminaron en manos de fondos de inversión.
La operación pretende recuperar estos inmuebles para el parque de vivienda protegida de Navarra, aunque también ha abierto el debate sobre el coste que supone para las arcas públicas volver a adquirir propiedades que anteriormente estuvieron sometidas a algún régimen de protección.
El enfoque intervencionista no se limita a la Comunidad foral. El Gobierno de Pedro Sánchez también ha impulsado nuevas restricciones dirigidas a grandes propietarios y fondos de inversión, con medidas que prolongan determinadas protecciones hasta 2030.
Estas disposiciones han pasado por la Diputación Permanente del Congreso, después de la disolución de las Cortes, y refuerzan una línea de regulación del mercado inmobiliario que también sigue el Gobierno navarro.
Mientras tanto, los datos de agosto han situado a la compraventa de viviendas en Navarra ante su peor comportamiento relativo del país. El descenso del 18,8 % en las operaciones y la caída del 9,4 % en las hipotecas han coincidido con un mercado en el que los pisos se han encarecido un 17,6 % y las viviendas unifamiliares un 6,5 %.