Política

PP y Vox cargan contra Aierdi tras desvelarse los pagos de Servinabar al equipo de fútbol del consejero

La presidenta María Chivite, con los entonces vicepresidentes, Javier Remírez y José María Aierdi. GOBIERNO DE NAVARRA
Los dos partidos de la oposición ha vinculado los pagos de la empresa al club de Lecumberri con la adjudicación de las VPO de Ripagaina cuando Aierdi dirigía Nasuvinsa.

PP y Vox han cargado este lunes contra el consejero de María Chivite en Navarra José Mª Aierdi después de la información publicada por NAVARRA.COM sobre las aportaciones de Servinabar al Beti Kozkor, el club de fútbol de Lecumberri con el que el dirigente de Geroa Bai ha mantenido una estrecha vinculación durante años.

Servinabar, empresa propiedad de Antxón Alonso y Santos Cerdán e investigada dentro de una trama de posible corrupción, realizó tres aportaciones al Beti Kozkor entre 2021 y 2023 por un total de 5.500 euros. Ese patrocinio llegó después de que Nasuvinsa, con Aierdi como gerente, adjudicara en 2018 la construcción de 62 VPO en Ripagaina a la UTE Acciona-Servinabar. Los pagos de Servinabar al club de fútbol de Lecumberri se efectuaron cuando Aierdi era vicepresidente de María Chivite. 

El presidente del PP de Navarra y portavoz parlamentario, Javier García, ha relacionado de forma directa ambos hechos y ha asegurado que su partido ya no cree en las casualidades. El dirigente popular ha puesto el acento en que el club beneficiado por esas aportaciones pertenece a Lecumberri, la misma localidad de la que Aierdi fue alcalde durante más de 30 años.

“Ahora nos enteramos de que Servinabar patrocinó con 5.500 euros al Beti Kozkor, un club de fútbol, entre 2021 y 2023. ¿De qué localidad es el Beti Kozkor? De Lecumberri. ¿De qué localidad fue alcalde durante más de 30 años el señor Aierdi? De Lecumberri. ¿A qué empresa se le adjudicó el contrato de construcción de las 62 VPO de Ripagaina? A la UTE Acciona-Servinabar”, ha dicho García.

El presidente del PP ha añadido que en su partido ya no creen “en las casualidades” porque, a su juicio, todo lo que rodea a Servinabar está “repleto de irregularidades gravísimas, de indicios de corrupción, y en todo caso también de múltiples nexos con el Gobierno”.

También el presidente de Vox en Navarra, José María García Elorz, ha arremetido contra el consejero de Desarrollo Rural y ha dado un paso más al acusarle de haber faltado a la verdad en la comisión de investigación celebrada la pasada semana en el Parlamento de Navarra.

“El consejero Aierdi mintió la semana pasada en la comisión de investigación al señalar que no tuvo relación con nadie de Acciona ni Servinabar. Sólo por eso ya debería dimitir”, ha afirmado García Elorz. El dirigente de Vox ha sostenido además que “lo más grave es que presuntamente ha utilizado dinero público, a través de la empresa de Antxon Alonso y Cerdán, para financiar su equipo de fútbol” y ha concluido acusando al PNV de ser “igual de corrupto o más que el PSOE”.

La información publicada por este periódico sitúa el origen de este caso en la etapa en la que José Mª Aierdi era gerente de Nasuvinsa, durante la legislatura del cuatripartito encabezado por Uxue Barkos entre 2015 y 2019. Fue entonces, en 2018, cuando la sociedad pública adjudicó la construcción de 62 viviendas protegidas en Ripagaina a la unión temporal de empresas formada por Acciona y Servinabar.

Poco después de esa adjudicación, Servinabar acabó patrocinando al Beti Kozkor, el club de fútbol de Lecumberri que Aierdi presidió durante años y con el que ha mantenido una relación política y deportiva muy estrecha. Según la información recabada por este periódico, la empresa realizó una primera aportación de 1.500 euros y otras dos posteriores de 2.000 euros cada una.

El club mostró a Servinabar entre sus patrocinadores en carteles de partidos y también en sus redes sociales. Esas aportaciones coinciden con la fase final de la promoción de las VPO de Ripagaina, unas viviendas que se terminaron en 2021, y que acabaron rodeadas de polémica por sus deficiencias, los sobrecostes y las dudas sobre el procedimiento de adjudicación.

De hecho, la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra concluyó que el expediente acumuló “incumplimientos flagrantes y palmarios” y sostuvo que las irregularidades detectadas excedían de simples deficiencias administrativas. Entre otras cuestiones, el informe apuntó a la falta de documentación esencial, la ausencia de actas de la mesa de contratación, la adjudicación a una UTE no constituida y el uso indebido de criterios de valoración.

Ese mismo informe también cuestionó una modificación posterior del contrato por más de 900.000 euros por supuestas circunstancias imprevisibles. La resolución de la oficina anticorrupción dio así un nuevo peso a las sospechas sobre una adjudicación que ya había quedado bajo foco político y parlamentario.

La pasada semana, Aierdi rechazó esas conclusiones durante su comparecencia en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra. Allí aseguró que no mantuvo “ninguna” reunión con Antxón Alonso sobre este expediente, defendió que la adjudicación no fue nula de pleno derecho y afirmó que recibió el informe con “sorpresa e indignación”.

Según explicó el consejero, la Oficina Anticorrupción partió de información incompleta, porque la autorización para contratar sí existía y constaba en una resolución firmada el 27 de diciembre de 2018. En esa misma comparecencia también detalló que su primer contacto con Antxón Alonso, administrador de Servinabar, se produjo en 2018, cuando este le trasladó su interés por unos terrenos situados entre Lumbier y Sangüesa para un proyecto logístico vinculado a Mina Muga.

La versión de Aierdi es que ese fue el origen de la relación y que no hubo encuentros relacionados con la adjudicación de las VPO de Ripagaina. Sin embargo, la secuencia temporal es la que ahora ha intensificado la polémica política: primero se produjo la adjudicación de las viviendas cuando Aierdi estaba al frente de Nasuvinsa y después llegaron las aportaciones económicas de Servinabar al club del municipio con el que el actual consejero ha mantenido una vinculación histórica.