Bildu da lecciones de "feminismo" y "civilización" en Navarra sin condenar el terrorismo que también asesinó a mujeres
EH Bildu ha reunido este sábado, 7 de noviembre, a decenas de mujeres en Lacunza para pedir su movilización en las elecciones generales del 29 de noviembre. La formación ha organizado un encuentro centrado en el feminismo y en la necesidad de frenar lo que denomina el “bloque reaccionario”.
La cabeza de lista de EH Bildu al Congreso por Navarra, Eneka Maiz, ha advertido de las consecuencias que, a su juicio, tendría la llegada de PP y Vox al Gobierno. La candidata ha presentado la cita electoral como una elección entre “civilización o barbarie, avanzar o retroceder”.
El discurso ha puesto sobre la mesa una contradicción que acompaña a la formación. EH Bildu se presenta como defensora de los derechos de las mujeres, pero sigue sin expresar una condena inequívoca del terrorismo de ETA, una organización que durante décadas asesinó también a mujeres en España.
La apelación a la “civilización” resulta especialmente llamativa por la trayectoria del espacio político del que procede EH Bildu. Su entorno ideológico ha estado vinculado históricamente a posiciones que justificaron o evitaron condenar la violencia terrorista, mientras que ahora sus representantes advierten de una supuesta involución democrática si gobiernan otras fuerzas políticas.
La contradicción no se limita al pasado. Para las elecciones generales del 29 de noviembre, EH Bildu ha incorporado a sus candidaturas a personas condenadas por delitos relacionados con el terrorismo, incluidas condenas por integración o pertenencia a organización terrorista.
En Navarra, uno de los casos más destacados es el de Floren Aoiz, que encabeza la candidatura de EH Bildu al Senado. En otras circunscripciones también figuran Marije Fullaondo y Sonia Jacinto, con antecedentes de condenas vinculadas a su relación con una organización terrorista.
Se trata, por tanto, de nombres incluidos en las listas electorales actuales y no únicamente de antiguos dirigentes de la izquierda abertzale. Esta circunstancia contrasta con las advertencias que la formación ha lanzado en Lacunza sobre los riesgos que, según sostiene, representan PP y Vox para la democracia y los derechos fundamentales.
El terrorismo de ETA también dejó numerosas víctimas femeninas. La organización asesinó a mujeres que desempeñaban responsabilidades públicas, trabajaban en las fuerzas de seguridad o se encontraban en los lugares donde cometía sus atentados. Aquella violencia también golpeó a madres, hijas y esposas, además de provocar un profundo sufrimiento entre las familias de las víctimas.
Pese a ese pasado, Eneka Maiz ha centrado su intervención en denunciar los peligros que atribuye a la derecha y ha reivindicado el feminismo como una herramienta colectiva para impedir retrocesos en los derechos de las mujeres.
Durante el encuentro, la candidata ha invitado a las asistentes a movilizarse y a decir a PP y Vox que “no pasarán”. También ha recurrido al argumento de la defensa de los derechos de las mujeres para presentar las próximas elecciones como una cita decisiva.
La formación ha situado así en el centro de su campaña cuestiones como la igualdad, la autonomía de las mujeres y la defensa de los derechos conquistados. Sin embargo, ese discurso convive con la presencia de condenados por delitos relacionados con el terrorismo en sus candidaturas y con la ausencia de una condena inequívoca de ETA.
El encuentro de Lacunza se ha desarrollado a tres semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre, en las que Eneka Maiz aspira a obtener representación en el Congreso por Navarra. Por su parte, Floren Aoiz se presenta como cabeza de lista al Senado dentro de las candidaturas de EH Bildu.