Chivite y Alfaro redoblan la intervención en vivienda: nueva ley para controlar el alquiler mientras los precios se disparan
El Gobierno de Navarra vuelve a impulsar una nueva regulación sobre el alquiler de habitaciones y los contratos de temporada en Navarra, pese al fuerte encarecimiento de la vivienda y a las críticas al modelo intervencionista aplicado en los últimos años.
El partido socialista cuenta con el respaldo de los socios del Gobierno de Navarra, PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, además de EH Bildu, para tramitar una proposición de ley foral que este lunes llegará a la Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento.
La iniciativa busca regular el alquiler de habitaciones y endurecer los contratos de temporada con el argumento de “cerrar vías de fraude” y “poner fin a los abusos”. La norma pretende limitar estos contratos y someterlos a nuevas obligaciones administrativas.
El texto plantea que los contratos de temporada solo puedan firmarse por causas reales y acreditadas. Entre ellas figuran motivos laborales, formativos o asistenciales, que deberán quedar justificados de forma expresa.
Además, la proposición de ley fija un límite máximo de un año para este tipo de contratos. Si no se acredita la temporalidad, el contrato pasará a considerarse automáticamente un alquiler habitual.
La nueva regulación también equipara el alquiler de habitaciones al régimen de vivienda habitual. Esto implicaría aplicar prórrogas, límites de renta y otras condiciones propias de los contratos residenciales ordinarios.
En las zonas tensionadas, la suma de los precios de las habitaciones no podrá superar el precio máximo del alquiler completo. La norma incorpora también la obligatoriedad de inscribir estos contratos en un registro público.
La iniciativa llega en un momento marcado por el encarecimiento del mercado inmobiliario en Navarra. Según los datos aportados en el texto, el precio de la vivienda ha registrado en 2025-2026 incrementos interanuales de entre el 11% y el 13%, de acuerdo con fuentes como Fotocasa, Tinsa y Engel & Völkers.
En Pamplona, zonas como San Juan superan ya los 4.000 euros por metro cuadrado. El precio medio en la capital se sitúa cerca de máximos históricos y una vivienda estándar de 80 metros cuadrados supera los 186.000 euros, más de 20.000 euros por encima de hace un año.
El mercado del alquiler en Navarra también mantiene una fuerte presión. El precio medio se sitúa en torno a los 13,20 euros por metro cuadrado, con una demanda elevada y una oferta escasa.
Los controles de precios en las zonas tensionadas, que afectan a 21 municipios, han coincidido con una reducción notable de contratos de alquiler habitual. En Pamplona, algunos informes sitúan esa caída hasta en el 17%.
Ese escenario ha provocado una mayor tensión para jóvenes y familias que buscan vivienda en Navarra. La retirada de pisos del mercado y la menor oferta disponible han agravado las dificultades para acceder a una vivienda.
Tras la caída del decreto estatal de prórrogas de alquileres, el Gobierno de Navarra ha optado por reforzar la regulación. La nueva propuesta insiste en el control de precios y contratos, en lugar de abordar otros factores como la falta de oferta, la rigidez urbanística, la burocracia o la inseguridad jurídica para propietarios.
El sector inmobiliario y distintos expertos han advertido de que los topes y la inseguridad normativa pueden desincentivar a los propietarios. Muchos optan por vender, alquilar de temporada, dejar viviendas vacías o destinarlas a otros usos.
El resultado, según estas críticas, es una reducción de la oferta, más competencia entre inquilinos y precios al alza. Esa tendencia afecta tanto al mercado de compraventa como al alquiler de vivienda.
Alfaro y su departamento han defendido hasta ahora que sus medidas funcionan. Sin embargo, los datos citados reflejan una evolución contraria, con caída de la oferta de alquiler permanente y una escalada de precios en la compraventa.
El Gobierno de Navarra ha presumido de avances en vivienda protegida, aunque esas cifras siguen siendo insuficientes para absorber toda la demanda. Mientras tanto, el parque libre no crece al ritmo necesario.
La burocracia, la lentitud en la concesión de licencias y la incertidumbre regulatoria han sido señaladas como obstáculos para la inversión privada. Estos factores condicionan la construcción y la puesta en alquiler de nuevas viviendas.
La proposición de ley sobre alquiler de habitaciones y contratos de temporada supone así un nuevo paso en la misma línea regulatoria. El texto incorpora más controles, más obligaciones de registro y nuevas limitaciones sobre los contratos.
Los principales afectados siguen siendo los jóvenes que quieren emanciparse y las familias de rentas medias. En Navarra, el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los problemas más graves por el aumento de los precios y la reducción de la oferta disponible.
La consejera Begoña Alfaro y sus socios parlamentarios mantienen su apuesta por un modelo de intervención en el mercado de la vivienda. La propuesta vuelve a situar en el centro del debate si más regulación facilita el acceso a la vivienda o termina agravando un mercado cada vez más tensionado.