POLÍTICA

El PSN entregó los 200.000 euros a dedo al chófer de Chivite tras conocerse que Anaitasuna debía 846.000 euros a Hacienda

María Chivite y Marina Curiel, en una imagen sobre la pista de Anaitasuna.
La sociedad presidida por el conductor de la presidenta del Gobierno negoció el aplazamiento de su deuda tributaria y posteriormente recibió dos subvenciones directas y eligió la oferta más cara para las obras.

El PSN decidió entregar 200.000 euros a dedo a la sociedad que preside el chófer de María Chivite, a pesar de que una inspección de Hacienda había destapado semanas antes una deuda de 846.350,50 euros con las arcas forales. Anaitasuna había reconocido esa cantidad y negociado su pago fraccionado. Poco tiempo después, los socialistas impulsaron dos subvenciones directas, una desde el Gobierno de Navarra y otra desde el Ayuntamiento de Pamplona, sin concurso público y sin dar oportunidad a otras sociedades deportivas de Navarra acceder a esos fondos.

Además, pese a su asfixiante situación financiera, marcada por la deuda con Hacienda y unas obligaciones bancarias que superan los 8 millones de euros, Anaitasuna escogió la oferta más cara de las tres que recibió para renovar la pista de su polideportivo. La entidad seleccionó un presupuesto de 198.993,24 euros sin IVA, casi 97.000 euros superior al más barato, para acometer unas obras cuyo coste se ha financiado en aproximadamente un 83% con dinero público.

La importante deuda con Hacienda quedó reconocida por la propia Junta Directiva de Anaitasuna en una comunicación enviada a los socios antes de la Asamblea General del 13 de abril de 2025. En aquella carta, la sociedad explicaba que había sido objeto de una inspección de la Hacienda Foral de Navarra correspondiente a los ejercicios comprendidos entre 2018 y 2022. Las actuaciones habían concluido el 18 de diciembre de 2024 con la firma de unas actas en conformidad por un importe de 846.350,50 euros.

Es decir, Anaitasuna había aceptado el resultado de la inspección y reconocido la cantidad determinada por Hacienda. Ante la dificultad de afrontar el pago, la entidad solicitó fraccionar la deuda durante cinco años. La petición fue aceptada por Hacienda el 27 de junio de 2025. La propia sociedad comunicó posteriormente a sus socios que había conseguido el aplazamiento, una decisión que consideró un avance dentro de su plan de reestructuración económica.

El PSN reservó 150.000 euros cinco meses después

Pese a su deuda con Hacienda y, por tanto, con las arcas públicas de todos los navarros, apenas cinco meses después de que se aprobara el aplazamiento de los 846.350,50 euros, el Grupo Municipal Socialista de Pamplona, encabezado por Marina Curiel, impulsó una enmienda a los presupuestos municipales de 2026 para reservar 150.000 euros a Anaitasuna.

La iniciativa, identificada como la enmienda número 31, fue aprobada en el Pleno del 27 de noviembre de 2025, con el respaldo de EH Bildu, que gobierna el Ayuntamiento de Pamplona. De esta manera, los socialistas consiguieron que una sociedad con una importante deuda tributaria reconocida tuviera una partida presupuestaria propia para renovar su pista deportiva.

La ayuda se concedió de forma nominativa, sin concurso ni concurrencia competitiva. Ninguna otra sociedad deportiva de Pamplona pudo presentar un proyecto alternativo para optar a esos 150.000 euros. Un técnico municipal incorporó en su informe el aviso de que este tipo de ayudas nominativas se tendrían que entregar valorando las necesidades de otras sociedades, incluidas las municipales. 

La financiación se completó desde el Gobierno de Navarra de María Chivite, que concedió otros 50.000 euros mediante una resolución firmada el 15 de mayo de 2026 por el director gerente del Instituto Navarro del Deporte y de la Actividad Física, Jorge Aguirre Oviedo.

Esta segunda ayuda también se otorgó directamente, sin abrir una convocatoria a otras entidades deportivas. Así, Anaitasuna consiguió 200.000 euros de dinero público para unas obras presupuestadas en 240.781,82 euros, IVA incluido.

La oferta elegida era casi 97.000 euros más cara

A la deuda con Hacienda se sumó la decisión de contratar la propuesta más cara de las tres empresas consultadas para ejecutar la renovación.

MONDO presentó un presupuesto de 102.089,33 euros sin IVA, mientras que Innomat Pavimentos y Revestimientos ofreció realizar los trabajos por 185.353,55 euros.

Sin embargo, Anaitasuna escogió a LINOTEC Soluciones Técnicas, cuya oferta ascendía a 198.993,24 euros sin IVA.

La diferencia con la propuesta más económica era de 96.903,91 euros.

Anaitasuna justificó la elección por motivos técnicos y defendió que la propuesta de LINOTEC era la más adecuada para sus necesidades. Esta explicación quedó incorporada al expediente municipal, aunque la sociedad optó por el presupuesto más elevado.

El Ayuntamiento conocía, además, las dificultades económicas de la entidad. Un informe de su Secretaría Técnica, fechado el 29 de julio de 2026, reconocía expresamente su escasa capacidad financiera para afrontar las obras con sus propios recursos.

Esta circunstancia sirvió para justificar el pago anticipado del 100% de los 150.000 euros de la subvención municipal, previsto en el convenio.

De esta forma, el PSN impulsó dos aportaciones públicas directas para una sociedad que había reconocido una deuda de 846.350,50 euros con Hacienda, había negociado cinco años para pagarla y mantenía obligaciones bancarias superiores a los 8 millones de euros.