El PSN de María Chivite ha vuelto a ceder ante las exigencias de EH Bildu en materia de euskera. Esta vez, lo ha hecho en la nueva Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional, que se someterá a votación este jueves en el Parlamento de Navarra. Los socialistas han respaldado dos enmiendas presentadas conjuntamente por EH Bildu y Geroa Bai y han permitido que el texto mantenga un artículo específico para promover la normalización del euskera entre los jóvenes de toda la Comunidad foral.
El principal punto de polémica se encuentra en el artículo 65, titulado «Jóvenes y euskera», que introduce la política lingüística en una ley destinada, en principio, a regular las políticas públicas de juventud. Una incorporación que UPN considera innecesaria y que, a su juicio, supone un nuevo intento de sortear la Ley Foral del Euskera y la zonificación lingüística vigente en Navarra.
El artículo establece que la Administración de la Comunidad Foral de Navarra garantizará los derechos lingüísticos de las personas jóvenes, facilitando el aprendizaje del euskera y su utilización durante todas las etapas formativas. Sin embargo, la redacción va más allá al recoger expresamente la "normalización en los espacios en los que desarrollan su personalidad".
Esta última expresión es la que ha encendido las alarmas de UPN. Los regionalistas advierten de que se está introduciendo una obligación de promoción lingüística formulada con carácter general, sin distinguir entre las tres zonas lingüísticas de Navarra: vascófona, mixta y no vascófona.
La Ley Foral del Euskera establece un régimen diferenciado en función del territorio. Sin embargo, el artículo 65 de la nueva Ley de Juventud no incluye ninguna referencia expresa a esa zonificación cuando plantea la normalización del euskera en los espacios frecuentados por la población joven.
Para UPN, esta redacción supone una forma de extender la política lingüística a ámbitos que deberían respetar los límites establecidos por la legislación específica. Los regionalistas sostienen que no basta con hablar de normalización de manera genérica cuando Navarra cuenta con una ley que regula expresamente los derechos lingüísticos en función de cada zona.
Dos enmiendas aprobadas con el apoyo socialista
La controversia no se limita al artículo 65. EH Bildu y Geroa Bai presentaron conjuntamente tres enmiendas relacionadas con el euskera durante la tramitación parlamentaria. Aunque la primera, que pretendía ampliar todavía más el contenido del artículo 65, fue rechazada, las otras dos salieron adelante con el apoyo del PSN y han quedado incorporadas al dictamen definitivo.
La primera de las enmiendas aprobadas afecta al artículo 38, relativo al acceso a la información y al asesoramiento juvenil. El nuevo apartado establece que la información que las administraciones públicas pongan a disposición de los jóvenes deberá estar disponible también en euskera, de conformidad con la legislación vigente.
La segunda modificación afecta al artículo 46, dedicado a la formación de los profesionales que trabajan con jóvenes. En este caso, la norma dispone que, conforme a la legislación vigente en materia de euskera, "se procurará la presencia del euskera en dichas formaciones de capacitación", con el objetivo de proporcionar a los profesionales la preparación necesaria para desempeñar su trabajo en esa lengua.
Ambas enmiendas incorporan referencias expresas a la legislación vigente. Una cautela que contrasta con la redacción del artículo 65, donde la promoción de la normalización del euskera aparece formulada sin esa precisión.
El artículo que Bildu ha conseguido mantener
La enmienda rechazada sobre el artículo 65 pretendía ir todavía más lejos. EH Bildu y Geroa Bai proponían garantizar la gratuidad del aprendizaje del euskera para los jóvenes que acudieran a centros de enseñanza de esta lengua y establecer becas o ayudas para cursar estudios superiores en euskera fuera de Navarra.
También planteaban crear reconocimientos específicos para iniciativas relacionadas con la defensa y visibilidad del euskera entre la juventud.
Estas propuestas no prosperaron. Sin embargo, el rechazo de aquella enmienda no ha supuesto la eliminación del artículo 65, que ha permanecido en el dictamen con su redacción sobre la normalización del euskera.
Precisamente ahí se concentra la crítica de UPN. Los regionalistas consideran que el problema de fondo no está únicamente en las enmiendas que han conseguido aprobar EH Bildu y Geroa Bai, sino en la propia existencia de un artículo dedicado a impulsar la normalización lingüística dentro de una ley de juventud.
A su juicio, las cuestiones relacionadas con el uso y la promoción del euskera ya cuentan con una normativa específica y no deberían incorporarse mediante disposiciones generales a otras leyes sectoriales.
La nueva Ley de Juventud llegará así este jueves al pleno del Parlamento de Navarra con dos enmiendas lingüísticas de EH Bildu y Geroa Bai respaldadas por los socialistas y con el polémico artículo 65 intacto. Una nueva concesión política que, según denuncia UPN, permite a los socios de Chivite avanzar en sus objetivos lingüísticos aprovechando una norma que debería centrarse en los problemas y necesidades de los jóvenes navarros.