POLÍTICA

El PSOE presenta en Pamplona una declaración de apoyo a la Korrika, la carrera en la que se homenajea a etarras

La Korrika pasa por Pamplona con homenaje y recuerdo a Alberto Viedma Morillas, asesino de Tomás Caballero (UPN).
Presentan la carrera como como una iniciativa “abierta”, “transversal”, “inclusiva” y “despolitizada”.

El PSOE de Pamplona ha registrado este jueves, una declaración institucional para llevarla a la Comisión de Asuntos Ciudadanos del 24 de febrero, la semana que viene. En ese texto presenta la Korrika como una iniciativa “abierta”, “transversal”, “inclusiva” y “despolitizada”, y dice rechazar símbolos o mensajes que legitimen la violencia.

El problema es que esa descripción choca de frente con lo que la propia Korrika ha dejado documentado a lo largo de su historia: homenajes a etarras, presencia de figuras vinculadas a la banda asesina y episodios que han convertido la carrera en un acto político de primer nivel.

La declaración socialista sostiene que hay que evitar cualquier “instrumentalización política o simbólica” que desvirtúe el sentido de la Korrika. Pero el balance de las últimas ediciones no puede estar más politizado, con una organización que nada hace por impedir en el transcurso de la misma homenajes a asesinos de ETA, a pesar del apoyo y las subvenciones públicas que reciben. 

Pamplona, además, no aparece como excepción. La carrera ha pasado por la ciudad, por ejemplo el año pasado, con un homenaje al etarra que asesinó al concejal de UPN Tomás Caballero, siendo edil de Pamplona y disfrutando de la subvención que le concedió el alcalde Asiron.

En ese contexto, las apelaciones del PSOE a la “memoria de todas las víctimas” quedan en papel mojado. Jamas en una Korrika se mostró la foto de los asesinados por la banda terrorista ETA, sólo las imágenes de sus asesinos mientras se reclamaba libertad para ellos.

La contradicción se agrava cuando, también el año pasado, en el aranque de la carrera, los primeros kilómetros se corrieron junto a la imagen de un etarra condenado por el atentado de la T-4, en el que murieron dos personas. 

En años anteriores ha llegado a participar en la misma portando el testigo el asesino Josu Ternera; con el impacto moral que supone para las víctimas de sus asesinatos.

Por eso, cuando el PSOE intenta blanquear ahora la korrika como una carrera en favor del euskera, lo que está haciendo es intentar justificar lo injustificable: sabe que la carrera lleva años completamente politizada, y aun así busca -tal vez- vestirla de neutralidad para poder sostener su relato institucional, que gira en torno a los pactos secretos, y no tan secretos, que mantiene con Bildu.

La hemeroteca también deja otra evidencia incómoda: el propio PSN ha participado y votado posicionamientos parlamentarios contra la utilización sectaria de la Korrika de ediciones anteriores, en textos donde se hablaba precisamente de ese uso político. Y, aun así, el PSOE de Pamplona vuelve ahora a firmar una declaración que evita el fondo del asunto y se refugia en generalidades, sabiendo que inevitablemente, un año más, se harán homenajes a etarras en la misma.