UPN denuncia que Chivite se salta a la torera al Valle de Egüés e impone sin diálogo su PSIS en Sarriguren
Nuevo episodio de rodillo e imposición institucional a costa del desarrollo urbanístico de la Comarca de Pamplona. UPN del Valle de Egüés ha denunciado públicamente que el Gobierno de María Chivite se ha saltado a la torera a la alcaldía del municipio al filtrar a los medios de comunicación los cambios en el Plan Especial de Incidencia Supramunicipal (PSIS) para la macroampliación residencial de Sarriguren, ocultando de forma deliberada la información al ayuntamiento afectado.
La maniobra del Ejecutivo social-nacionalista se produce tras meses de ninguneo al trabajo municipal. El equipo de gobierno local había remitido a la Consejería de Vivienda una propuesta técnica y detallada para condicionar este colosal desarrollo a garantías mínimas de sostenibilidad. Sin embargo, el Gabinete de Chivite ha preferido el atajo de la prensa antes que sentarse a negociar los servicios que necesitarán los nuevos vecinos.
"Primero los colegios y las carreteras, luego las casas"
Desde la formación foralista recuerdan que su postura no es oponerse a la construcción de vivienda, sino impedir que Sarriguren sufra un colapso de infraestructuras por la falta de planificación del Gobierno autonómico. Entre las exigencias municipales que Chivite ha decidido ignorar figura un freno vinculante entre fases de construcción.
El planteamiento de UPN exige que la ejecución de cada fase quede paralizada por ley hasta que no estén plenamente en servicio los accesos viarios, las escuelas y los centros de salud comprometidos en la etapa anterior, evitando repita la historia de barrios masificados sin dotaciones básicas.
Blindar la vivienda para los vecinos del valle
Junto a las garantías frente al colapso del tráfico y los servicios públicos, el plan presentado por el Ayuntamiento busca que la enorme bolsa de suelo protegido repercuta de verdad en el municipio, garantizando reservas específicas para vivienda protegida y alquiler social destinado a jóvenes y mayores empadronados en el Valle de Egüés.
En lugar de abrir una mesa de trabajo conjunta y evaluar la viabilidad económica de las alegaciones locales, el Gobierno de Chivite ha vuelto a apostar por la política de los hechos consumados, primando el titular propagandístico sobre las necesidades reales de los vecinos del valle.