POLITICA

El documento que destapa el nexo de Uxue Barkos con la 'trama Koldo': su firma permitió a Cerdán controlar la mesa de contratación de Velate

Uxue Barkos, junto a la enmienda que ella firmó para propiciar que Polo pudiera adjudicar las obras de Velate.

Barkos firmó personalmente la iniciativa junto a Ramón Alzórriz (PSN) y permitió que Jesús Polo inclinará la balanza para adjudicar la obra a la empresa de Santos Cerdán. 

La operación para poder adjudicar las obras de Velate a Servinabar, la empresa de Santos Cerdán, comenzó meses antes en el Parlamento de Navarra. El PSOE quería colocar como presidente de la mesa de adjudicación a un funcionario, Jesús Polo, que tenía edad de jubilarse, pero que era clave para poder hacer movimientos en las puntuaciones que llevaran a la UTE de Servinabar a conseguir la gran obra de más de 70 millones de euros. 

El PSOE preparó la jugada y el documento que se adjunta en esta noticia prueba que Uxue Barkos se sumo a ella de manera activa. Uxue Barkos conocía perfectamente la modificación legal extraordinaria que permitió que Jesús Polo continuara trabajando para el Gobierno de Navarra después de alcanzar los 70 años. No sólo porque Geroa Bai respaldó posteriormente la medida en el Parlamento. La propia Uxue Barkos estampó de su puño y letra su firma en la enmienda "in voce" presentada en diciembre de 2021, según consta en el documento original al que ha tenido acceso este periódico.

De esta manera, la adjudicación de las obras de Velate no empezó el día en que la mesa de contratación eligió a la UTE formada por Acciona, Osés y Servinabar. Para entender todo lo ocurrido hay que retroceder a esos meses atrás, hasta diciembre de 2021, cuando el Parlamento de Navarra aprobó la  modificación legal extraordinaria impulsada por Ramón Alzórriz (PSN) y Uxue Barkos (Geroa Bai) que permitió a un funcionario concreto seguir trabajando más allá de los 70 años. A la iniciativa se sumó también Podemos y obtuvo el voto favorable de EH Bildu e IE. 

La norma aprobada no era una autorización general para que cualquier funcionario navarro pudiera continuar trabajando una vez alcanzados los 70 años. La enmienda hablaba, "de manera excepcional", del personal del Departamento de Cohesión Territorial, dentro de la Dirección General de Obras e Infraestructuras, que ocupara una Dirección de Servicio. La norma no mencionaba expresamente a Jesús Polo, pero permitió que exclusivamente él continuara en el puesto que desempeñaba.

El propio texto justificaba la excepción por las "necesidades del servicio", la "falta de profesionales" y la complejidad y trascendencia de las obras que debía desarrollar el departamento. La autorización se estableció inicialmente para 2022 y posteriormente volvió a mantenerse durante 2023 y 2024.

Polo explicó ante la comisión de investigación del Parlamento que él no planteó inicialmente esa fórmula legal para continuar. Según su declaración, fueron responsables del propio departamento quienes le propusieron que siguiera trabajando. "El director y los consejeros me propusieron seguir", declaró. También aseguró desconocer quién ideó concretamente el mecanismo legislativo utilizado.

De aquella prórroga a la mesa de Velate

La importancia de aquella excepción se comprobó después. Gracias a esa continuidad, Jesús Polo siguió siendo director del Servicio de Nuevas Infraestructuras y terminó siendo designado presidente de la mesa encargada de valorar uno de los mayores contratos de obra pública del Gobierno de Navarra: la duplicación de los túneles de Velate.

Esa mesa acabó proponiendo como adjudicataria a la UTE formada por Acciona Construcción, Excavaciones Fermín Osés y Servinabar, por más de 70 millones de euros. La adjudicación se aprobó el 26 de diciembre de 2023 y el contrato se formalizó posteriormente en enero de 2024.

Polo no era un mero presidente protocolario

Polo no fue quien firmó jurídicamente la adjudicación definitiva, una competencia que correspondía al director general. Sin embargo, su intervención fue mucho más amplia que presidir formalmente las reuniones: formó parte de los cinco técnicos que puntuaron las ofertas, presidió la mesa y posteriormente elevó la propuesta de adjudicación.

Precisamente el sistema seguido para realizar aquellas puntuaciones es uno de los puntos que más dudas ha generado. La Cámara de Comptos constató que los otros cuatro miembros técnicos remitieron sus puntuaciones al presidente y que este determinó la suya conociendo previamente las notas de los demás. 

Aquellas notas resultaron decisivas. La oferta de Acciona, Osés y Servinabar obtuvo 46,22 puntos en los criterios cualitativos, mientras que Mariezcurrena-Comsa-Nortúnel consiguió 44,85 puntos. Además, cuatro de las ofertas recibieron posteriormente la máxima puntuación prevista mediante las fórmulas, por lo que la valoración técnica terminó siendo el elemento determinante para establecer el orden final.

Durante la comisión parlamentaria, UPN reconstruyó las puntuaciones de los cuatro técnicos distintos de Polo y defendió que, antes de incorporar la nota del presidente, Mariezcurrena-Comsa-Nortúnel se situaba ligeramente por delante de Acciona-Osés-Servinabar. Con la puntuación de Polo incorporada, el resultado cambió.

Las dudas sobre el expediente tampoco se han limitado a las puntuaciones. Los tres integrantes jurídicos de la mesa —el secretario, el representante de la Junta de Contratación Pública y el interventor delegado— formularon votos particulares y reparos relacionados con diferentes aspectos del procedimiento. A pesar de ello, el 23 de octubre de 2023 la mesa acordó proponer la adjudicación a Acciona-Osés-Servinabar y Polo elevó formalmente aquella propuesta dos días después.

Anticorrupción consideró nula la adjudicación

La Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra cuestionó posteriormente aquel procedimiento con especial contundencia. Su directora ratificó en marzo de 2026 ante la comisión parlamentaria el informe que consideraba la adjudicación "nula de pleno derecho", señalando entre las irregularidades la forma en la que se produjo la deliberación y el desigual conocimiento de las puntuaciones.

Lo ocurrido después explica bien por qué aquella enmienda firmada e impulsada por Uxue Barkos ha adquirido ahora una importancia que en 2021 podía pasar desapercibida. Barkos firmó la excepción; Polo continuó trabajando; Polo terminó presidiendo la mesa de Velate y participó en unas puntuaciones posteriormente cuestionadas por órganos fiscalizadores y por Anticorrupción.

El pasado 27 de julio, la UCO comunicó al juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno que ampliaría la información sobre esta licitación dentro de su investigación. El magistrado acordó incorporar la documentación a la causa y quedar a la espera del correspondiente informe ampliatorio de la Guardia Civil.

Lo que sí está documentado desde el origen es una secuencia política y administrativa que comienza mucho antes de la adjudicación: Uxue Barkos participó personalmente en la modificación extraordinaria que permitió que Jesús Polo siguiera ocupando su puesto más allá de los 70 años y llegara después a presidir la controvertida mesa que propuso adjudicar Velate a la UTE de Acciona, Osés y Servinabar.