REVISTA

Natalia, la artista pamplonesa que convierte la presión interior en pintura en el centro de Madrid

Natalia Echeverría posa junto a algunas de sus obras. CEDIDA
La artista nacida en Pamplona ha presentado en el despacho Cremades & Calvo-Sotelo una serie en óleo y técnica mixta que conecta presión, colapso y sedimentación con procesos personales.

La exposición Implosión de la pamplonesa Natalia Echeverría se ha inaugurado este jueves 12 de febrero en Madrid con una propuesta centrada en la transformación interior a través de la materia. La muestra se puede visitar desde las 19.00 horas en el despacho Cremades & Calvo-Sotelo, en la calle Jorge Juan, 30.

Con esta nueva serie pictórica, Natalia Echeverría ha dado un paso más en su investigación artística. Tras proyectos como Cabezudos Cabezones o la serie fotográfica Duales, la creadora nacida en Pamplona ha presentado ahora una colección que reflexiona sobre los procesos de cambio que se producen cuando la presión no estalla hacia fuera, sino que se concentra hacia dentro.

La exposición Implosión reúne dieciséis obras en óleo y técnica mixta sobre lienzo. A través de capas superpuestas, desplazamientos de pigmento y acumulaciones matéricas, la artista ha explorado el paralelismo entre fenómenos físicos —como el colapso estelar, la presión tectónica o la sedimentación— y los procesos humanos de adaptación y transformación interna .

Según se detalla en el dossier del proyecto, la implosión no se plantea como destrucción, sino como un estado de transformación silenciosa. Es un cambio que sucede en el interior y que, aunque no siempre sea visible, deja rastro en la materia y en la experiencia humana .

Las series que componen la muestra Cuando el cielo toca fondo, A punto de ciclón, Estrella en colapso, Sedimentos de fricción, Lo que florece y acalla, Amor tectónico, Corazón mineral, Veta de Esmeralda y Núcleo incandescente— abordan distintos momentos de ese ciclo: impacto, tensión, concentración y residuo .

En este proyecto, cada obra funciona como un registro de dinámicas internas donde la materia hace visibles tensiones y equilibrios inestables. La pintura se convierte así en un territorio donde lo emocional y lo físico dialogan sin necesidad de representación literal.

Nacida en Pamplona en 1990, Natalia Echeverría trabaja la pintura y la imagen como espacios de exploración emocional y reflexión contemporánea. Su trayectoria combina lo plástico, lo fotográfico y lo conceptual, con proyectos desarrollados en distintos contextos expositivos en Madrid, Pamplona y Denver (EEUU) .

Actualmente vive y trabaja entre Madrid y Pamplona, donde continúa desarrollando nuevos proyectos expositivos.