Los mensajes de amor y recuerdo que guarda el vallado del encierro de San Fermín en Pamplona
El vallado del encierro de las fiestas de San Fermín en Pamplona no solo protege el recorrido de los toros y de los corredores. Sus tablones también guardan durante años mensajes escritos por vecinos, visitantes, parejas, familias y cuadrillas que han querido dejar una huella personal en uno de los elementos más reconocibles de la fiesta.
Sobre la madera aparecen nombres, fechas, ciudades, corazones y pequeñas dedicatorias. Algunas inscripciones hablan de amor, otras de amistad, de familia o de recuerdo. En conjunto, forman una memoria espontánea de los Sanfermines, escrita por quienes han pasado por Pamplona y han querido dejar constancia de ese momento.
Entre los mensajes más antiguos figura una declaración fechada el 14 de julio de 2006: “Osiris te quiero Lorraine”. También hay dibujos de corazones atravesados por flechas, como el que reúne los nombres de Jorge, Rebeca, Daniel, Adriana, Julia, Virnia, Héctor, Beatriz y Alejandro bajo la dedicatoria “De los abuelos José Javier. Julio 2025”.
El cariño aparece en frases sencillas y directas, como “Begoña bonita guapa 2025” o “Celia la mejor del mundo mundial 2025”. También hay mensajes dedicados a Argi, Beltza y Bella, descritas como “las mejores”, o inscripciones como la de Nerea y Fran, cuyos nombres aparecen dentro de un corazón en San Fermín 2025.
El vallado conserva además recuerdos de parejas y grupos que han pasado por la fiesta en distintos años. Carla y Mateo dejaron su nombre el 7 de junio de 2026, junto a otros como Sergio y Manolo, Elena y Ángel, o Juli y Laura, que escribieron el 10 de julio de 2026: “Tornem a estar aquí. T’estimo”.
Los tablones también muestran la procedencia de muchas personas que han visitado Pamplona. Hay mensajes de Argentina, Paraguay, Australia, Chicago, La Rioja, Oviedo, Valdemorillo, Bocairent o Sabiñánigo. Entre ellos se leen firmas como “Córdoba Argentina Tuti María. 11 julio 2008”, “Ana Argentina Buenos Aires. 10 julio de 2019” o “Alicia Australia. 14 julio 2016”.
Desde Paraguay aparece el nombre de Cynthia Mendoza, mientras que Marie y Marlise dejaron escrita su visita desde Chicago el 7 de julio de 2018. También han quedado mensajes de personas llegadas desde Bocairent, Sabiñánigo, Oviedo o Valdemorillo, que han sumado sus nombres a esa memoria colectiva del vallado.
Las familias también tienen un lugar destacado en estas inscripciones. La familia Etxarri Armendáriz dejó su recuerdo el 4 de junio de 2024, con los nombres de Oihana, Ainize, Jonatan y Manex. También aparece el mensaje de los Mendoza Saparra, que escribieron “estuvimos aquí” el 9 de julio de 2023.
Las cuadrillas han utilizado igualmente el vallado como lugar de recuerdo. “Parte de la camarilla estuvo aquí y volverá”, escribieron Colo, Chema, Analía, María y María Luisa en 2024. Otras amigas, Juñi, Gema y Laura, dejaron escrito el 11 de julio de 2024: “Otro año más juntas en los Sanfermines”.
Algunas inscripciones muestran cómo un mismo grupo ha regresado a Pamplona en diferentes años. En un tablón aparecen Ana, Raquel, Helena, Israel y Bernar con fecha del 13 de julio de 2022. En otro, Emanuele, Bernar y Raquel dejaron una nueva marca el 7 de julio de 2024. También figura otro grupo formado por Isra, MJ, David, Pablo y Elena, junto a Manuel, Claudia, Patxi, Mari Jose e Israel, con fechas de 2014 y 2025.
Entre los mensajes más sanfermineros destaca una frase que resume el espíritu de la fiesta: “La vida de blanco y rojo se vive mejor. Viva San Fermín”. También se leen dedicatorias como “San Fermín 2025 forever. La Rioja” o un “Viva San Fermín” firmado por Jaizea en julio de 2025.
El vallado se monta y se desmonta cada año, pero sus tablones conservan durante mucho tiempo una parte íntima de los Sanfermines. Junto al riesgo, la tradición y la emoción del encierro, estas frases recuerdan que la fiesta también está hecha de nombres propios, viajes, amistades, familias, amores y recuerdos que han quedado escritos en la madera.