SOCIEDAD

Las 108 familias de Maristas se plantan ante Chivite y Asiron: "No basta con expresar apoyo" para construir sus casas

Imagen de la concentración de afectados por las VPO de Maristas en la Plaza del Castillo de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
Los adjudicatarios se han concentrado en la Plaza del Castillo para reclamar ayudas económicas, una nueva constructora y compromisos concretos que permitan desbloquear el proyecto de vivienda protegida.

Las 108 familias adjudicatarias de las VPO de Maristas en Pamplona han salido este sábado, 17 de octubre, a la calle para exigir soluciones a María Chivite y Joseba Asiron. Los afectados llevan tres años esperando unas viviendas cuyas obras ni siquiera han comenzado y que ahora se encuentran bloqueadas tras la renuncia de la constructora.

La Plaza del Castillo de Pamplona ha acogido al mediodía una concentración en la que las familias han reclamado a la presidenta del Gobierno de Navarra y al alcalde de la ciudad que "pasen de las palabras a los hechos". Exigen compromisos concretos, ayudas económicas y un calendario que permita desbloquear la construcción de sus viviendas protegidas.

Los manifestantes han dejado claro que no les sirven las declaraciones de apoyo institucional. "No basta con expresar apoyo. Necesitamos medidas concretas, ayudas efectivas y soluciones que permitan afrontar los sobrecostes, facilitar la contratación de una nueva constructora y desbloquear el proyecto", han reclamado.

Durante la protesta se han desplegado pancartas con mensajes como "Vivienda pública = responsabilidad pública. Solución para Maristas", "Obenasa traidor. Maristas en lucha" e "Instituciones soluciones. 108 familias en peligro". También se han mostrado carteles con el lema "No nos dejéis caer" y críticas dirigidas expresamente al alcalde Joseba Asiron y al concejal Joxe Abaurrea.

Las 108 familias de Maristas han recordado que recibieron la adjudicación de sus viviendas de protección oficial en 2023. Sin embargo, tres años después, el proyecto continúa paralizado y todavía no se ha colocado el primer ladrillo.

"Llevamos tres años esperando algo tan básico como tener nuestra casa. Un hogar donde construir nuestro futuro, empezar una nueva etapa o formar una familia", han lamentado durante la lectura del manifiesto.

Los afectados han explicado que el problema va mucho más allá del retraso de unas obras. Muchas familias han destinado sus ahorros al proyecto, han asumido compromisos económicos y han organizado sus vidas confiando en que podrían disponer de una vivienda en Pamplona.

Mientras tanto, los gastos siguen acumulándose y los planes personales se retrasan. "No es simplemente esperar: es tener tu vida en pausa sin saber cuándo podrás empezar a vivirla como habías previsto", han denunciado.

La situación se ha complicado todavía más después de que la constructora Obenasa haya decidido rescindir unilateralmente el contrato. Las familias han rechazado las justificaciones ofrecidas por la empresa y han confirmado que están defendiendo sus intereses por la vía judicial.

Sin embargo, han insistido en que su principal objetivo ahora no es prolongar el conflicto, sino encontrar una nueva constructora que pueda hacerse cargo del proyecto y comenzar las obras cuanto antes.

"No vamos a rendirnos", han advertido los adjudicatarios, que mantienen su confianza en la viabilidad de Maristas II. Han asegurado que la promoción cuenta con financiación formalizada y que existen posibilidades de sacar adelante las viviendas.

"No queremos ganar una discusión ni buscar culpables eternamente. Queremos construir nuestras casas", han manifestado. Por ello, han reclamado que las administraciones abandonen las declaraciones genéricas y participen activamente en la búsqueda de una solución.

Las familias han dirigido sus principales exigencias a María Chivite y Joseba Asiron, a quienes han pedido que sus respectivas administraciones se sienten con la cooperativa, estudien todas las alternativas disponibles y establezcan un calendario concreto de actuaciones.

En el caso del Ejecutivo de Chivite, los afectados reclaman medidas económicas y cambios normativos que permitan superar las dificultades actuales de la promoción. Consideran necesario disponer de instrumentos que hagan posible la construcción de estas viviendas de protección oficial pese a los sobrecostes.

Por su parte, al Ayuntamiento que dirige Joseba Asiron le han exigido una implicación activa y que asuma la responsabilidad que le corresponde. También han solicitado que trabaje conjuntamente con el Ejecutivo foral y con la cooperativa para encontrar una salida al bloqueo de Maristas II.

Las familias han insistido en que necesitan algo más que reuniones o manifestaciones de solidaridad. Reclaman compromisos verificables, soluciones para afrontar los sobrecostes y medidas que faciliten la contratación de otra empresa constructora.

La concentración de este sábado en Pamplona ha servido también para recordar que detrás de las 108 viviendas de Maristas hay proyectos familiares que llevan años pendientes de una solución. Los adjudicatarios han asegurado que continuarán movilizándose mientras no se produzcan avances concretos.

"Vamos a seguir luchando por nuestras casas, buscando una nueva constructora y reclamando la implicación de las administraciones. No vamos a abandonar nuestro futuro", han advertido.