El proyecto navarro que acerca la atención sanitaria a los mayores del medio rural: hasta 5.000 euros por usuario
El proyecto ACERCAR ha cerrado su fase piloto en Navarra con mejoras en la salud, la autonomía y el seguimiento de las personas mayores que viven en zonas rurales. La iniciativa ha combinado atención presencial, seguimiento profesional y telemonitorización, y ha registrado además un menor uso de determinados recursos sanitarios entre parte de sus participantes.
El programa se ha desarrollado durante 22 meses en el Valle de Erro, Cascante, Olite y Caparroso. En total, han participado 126 personas usuarias, con un máximo de 89 de forma simultánea, atendidas en sus domicilios, residencias y espacios comunitarios.
ACERCAR, acrónimo de Atención y cuidado en entorno rural compartido, amigable y revitalizado, ha sido impulsado por el Colegio de Médicos de Navarra y ADACEN. El proyecto ha contado con financiación de los fondos europeos Next Generation EU.
También ha colaborado el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, tanto desde las zonas básicas de salud implicadas como desde diferentes estructuras de gestión y evaluación. Los profesionales de Atención Primaria han participado en la identificación y seguimiento de las personas usuarias y en la coordinación asistencial.
Su trabajo también ha permitido analizar la situación de partida, definir y revisar indicadores de salud y estudiar la evolución de la fase piloto. Esta colaboración ha servido para contrastar el funcionamiento del modelo con la práctica sanitaria habitual y generar información que permita valorar su posible desarrollo en el futuro.
La experiencia ha nacido para dar respuesta a dos de los principales retos de la Navarra rural: el envejecimiento de la población y las dificultades para acceder a determinados servicios especializados en municipios alejados de los principales núcleos urbanos.
En la Comunidad Foral, el 21% de la población supera los 65 años y un total de 178 municipios presentan riesgo de despoblación. En este contexto, ACERCAR ha tratado de acercar servicios sanitarios y sociosanitarios a las personas mayores sin obligarlas a abandonar su entorno habitual.
Los resultados han reflejado mejoras tanto en la salud física como cognitiva de las personas que han participado en el programa. También se han observado avances relacionados con la autonomía, la seguridad y el bienestar en su vida cotidiana.
En el ámbito de la rehabilitación cognitiva, se ha registrado una mejora del 40% entre quienes han recibido neurorehabilitación. El porcentaje ha alcanzado el 60% entre las personas que han participado en programas de estimulación cognitiva.
Además, un 20% ha conseguido mantener sus capacidades cognitivas, un resultado que los responsables consideran especialmente relevante por tratarse de personas de edad avanzada.
En el plano físico, el 48% de las personas usuarias ha mejorado su estado general y su fuerza muscular, mientras que otro 36% ha logrado mantener sus capacidades funcionales. Un 16% ha presentado deterioro durante el periodo de seguimiento.
La evaluación también ha detectado una mayor sensación de seguridad, autonomía y tranquilidad entre los participantes. Además, ha mejorado la percepción sobre su propio estado de salud y se ha incrementado el autocuidado.
Las familias, por su parte, han trasladado una mayor tranquilidad gracias al seguimiento profesional y a la posibilidad de controlar determinadas constantes vitales de forma remota. En las residencias participantes también se han reforzado las relaciones sociales y se ha reducido el aislamiento.
La aceptación de ACERCAR ha sido otro de los datos destacados de esta fase piloto. El 91% de las personas usuarias se ha declarado satisfecha o muy satisfecha con el proyecto.
Además, el 93% ha valorado positivamente el sistema de monitorización remota de constantes vitales. Seguridad, tranquilidad, control y acompañamiento han sido algunos de los conceptos más repetidos por los participantes para definir su experiencia.
La telemonitorización ha permitido además detectar de forma precoz determinadas alteraciones clínicas. Esto ha facilitado una respuesta profesional más rápida ante algunos cambios en el estado de salud de las personas participantes.
La evaluación ha observado también señales de eficiencia en el uso de los recursos sanitarios. Entre las personas que han permanecido al menos cinco meses en ACERCAR se ha detectado un menor uso de Atención Primaria y menos hospitalizaciones que entre otras personas de perfil similar que no han participado.
A partir de estos resultados, el análisis económico ha estimado un ahorro potencial medio de hasta 5.002,45 euros por persona usuaria y año. Esta cifra estaría relacionada principalmente con la reducción de hospitalizaciones y traslados sanitarios observada durante el piloto.
Los responsables han precisado que este dato debe interpretarse como una estimación de eficiencia asociada al modelo y a las condiciones concretas en las que se ha desarrollado el proyecto. No supone, por tanto, un ahorro presupuestario ya consolidado para el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea.
El coste medio estimado de ACERCAR asciende a 3.230,64 euros por persona usuaria y año. Con los datos obtenidos, la evaluación ha calculado una relación potencial de 1,55 euros de ahorro por cada euro destinado al modelo.
Se trata de un indicador orientativo que puede servir para la toma de decisiones y para futuras evaluaciones. Los responsables han recalcado que no constituye una demostración definitiva de ahorro presupuestario para el sistema sanitario público.
La experiencia ha mostrado que la combinación de atención presencial y herramientas digitales puede facilitar el acceso a servicios especializados en municipios rurales. También puede contribuir a reducir las desigualdades territoriales en el acceso a la atención sanitaria y sociosanitaria.
El modelo se ha mostrado especialmente adecuado para personas mayores con pluripatología y enfermedades crónicas que necesitan un seguimiento continuado. La integración entre los ámbitos sanitario y social ha sido uno de los principales elementos de la experiencia.
Entre sus fortalezas también figuran la coordinación entre profesionales, la participación de las entidades locales y el papel de Atención Primaria. La evaluación considera que cualquier desarrollo futuro debería integrarse dentro de los circuitos asistenciales que ya existen.
El objetivo sería reforzar la continuidad de la atención y la coordinación entre los diferentes niveles asistenciales. Al mismo tiempo, se plantea evitar la creación de estructuras paralelas al sistema sanitario y adaptar el modelo a las características de cada territorio.
La evaluación de ACERCAR considera que el piloto ofrece una base de conocimiento para estudiar su viabilidad, sostenibilidad y posible implantación en otras zonas rurales. Para ello, sería necesario adaptar los recursos, la dimensión y la gobernanza del programa a las necesidades concretas de cada entorno.
El presidente del Colegio de Médicos de Navarra, Tomás Rubio, ha destacado que "ACERCAR muestra que vivir en el medio rural no tiene por qué significar disponer de una atención sanitaria y social de menor calidad".
Rubio ha señalado que la combinación de profesionales, Atención Primaria, servicios sociales y tecnología puede acercar la atención a las personas y mejorar su autonomía y seguridad.
El presidente del Colegio de Médicos también ha valorado los resultados obtenidos en materia de salud, satisfacción y utilización de los recursos sanitarios. Ha considerado que el proyecto aporta conocimiento para avanzar hacia modelos de atención "más cercanos, equitativos y sostenibles" en el medio rural de Navarra.
Por su parte, el director de ADACEN, Andrés Ilundáin, ha subrayado la importancia de la alianza creada con el Colegio de Médicos. Esta colaboración, ha explicado, ha permitido incorporar el componente sanitario a la atención sociosanitaria y ofrecer un servicio más global.
Ilundáin ha señalado que ACERCAR ha ofrecido una alternativa social y económicamente sostenible para mejorar la atención y la calidad de vida de personas mayores, dependientes y con discapacidad que residen en zonas rurales.
El director de ADACEN ha destacado también que el proyecto promueve la autonomía y la permanencia de las personas en sus hogares, con el objetivo de evitar o retrasar su institucionalización. Asimismo, ha resaltado las mejoras observadas en el estado general de salud y en el acceso a servicios médicos y sociosanitarios en el medio rural navarro.