Alexis Santana, cardiólogo veterinario: “Un perro no muere de pena, pero el estrés acelera un fallo del corazón”

Alexis Santana, cardiologo veterinario. CEDIDA
El especialista en cirugía cardiovascular repasa diez mitos y señales del corazón de perros y gatos, desde la tos nocturna hasta el peligro real de una boca con bacterias.

Muchas enfermedades cardíacas en perros y gatos comienzan con señales tan sutiles que los propietarios suelen atribuirlas al envejecimiento o al carácter de la mascota. Sin embargo, el veterinario Alexis Santana, referente internacional en cardiología intervencionista y cirugía cardiovascular, advierte de que detectar a tiempo un cambio de ritmo o de comportamiento es la clave para multiplicar la esperanza de vida del animal.

“El problema es que interpretamos que el perro simplemente está más mayor o más vago, cuando en realidad nos está avisando de que su corazón no funciona bien”, explica el cirujano, quien desmonta los grandes mitos y aporta las pistas definitivas para cuidar la salud cardiovascular de las mascotas.

Estrés, infartos y razas de riesgo

Aunque en medicina veterinaria no existe el diagnóstico literal del "síndrome del corazón roto", el estado emocional del animal influye directamente en su salud cardíaca. La ansiedad por separación o la pérdida de un compañero aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que puede desencadenar arritmias o precipitar un fallo en un corazón predispuesto.

Respecto a si sufren infartos, el especialista aclara que son raros en comparación con los humanos. En los perros predomina la degeneración de la válvula mitral —muy frecuente en razas puras como el bichón maltés, yorkshire, chihuahua o cavalier king charles spaniel—, mientras que en los gatos son más comunes las cardiomiopatías y en cachorros los defectos congénitos.

Las 5 señales de alerta que nunca debes ignorar

Para detectar un problema a tiempo, el doctor Santana señala los síntomas que suelen pasar desapercibidos en el día a día[cite: 1]:

  • Tos persistente o nocturna: A menudo se confunde con un problema respiratorio, pero suele aparecer por congestión pulmonar derivada de una cardiopatía[cite: 1].
  • Fatiga injustificada: Dejar de correr en los paseos o cansarse mucho antes no es solo "cosa de la edad"[cite: 1].
  • Respiración acelerada en reposo: Un ritmo respiratorio agitado mientras el animal duerme o descansa es un aviso claro[cite: 1].
  • Mala salud dental: La enfermedad periodontal permite que las bacterias de la boca pasen al torrente sanguíneo, infectando las válvulas del corazón[cite: 1].
  • Soplos asintomáticos: Las revisiones periódicas con fonendoscopio son cruciales para escuchar alteraciones antes de que la enfermedad dé la cara[cite: 1].