Casi uno de cada cinco navarros quiere comprar o alquilar vivienda: los consejos que debes seguir
La compra o alquiler de vivienda en Navarra ha estado en los planes de casi uno de cada cinco navarros, un 23%, según una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. Entre quienes prevén dar ese paso en los próximos años, la mayoría ha pensado en comprar.
En concreto, un 48% ha querido comprar su primera vivienda, un 17% ha planteado adquirir una segunda casa y un 11% ha valorado comprar como inversión. Además, un 23% ha tenido la idea de alquilar una vivienda para vivir.
Irache ha editado una guía con cuestiones clave para afrontar la compra de vivienda con más seguridad. La asociación ha recomendado “valorar la vivienda en función de las necesidades”, porque no se decide igual si es para una familia numerosa que para una pareja o una persona sola.
También ha pedido fijarse en las características del inmueble, como su antigüedad, la calidad de materiales o el espacio, diferenciando entre metros construidos y metros útiles. Y ha aconsejado analizar la distribución y las prestaciones que ofrece la casa, además de las ventajas e inconvenientes de su ubicación.
En ese análisis, Irache ha señalado que conviene tener en cuenta la cercanía a centros escolares o de trabajo, y la presencia de servicios, comercios o parques. La entidad ha insistido en que, por el importe de estas operaciones, siempre ha resultado recomendable estudiar el mercado y revisar la oferta con calma.
La asociación ha advertido de que no es aconsejable decidirse por una vivienda sin haber podido visitarla, por atractiva que parezca la oferta. Ha recordado que las afirmaciones de un vendedor pueden ser interesadas o subjetivas y que es necesario comprobar la información “in situ”.
Irache ha recomendado hacer tantas visitas como se necesiten y no aceptar prisas para cerrar la transacción. Además, ha planteado que puede ser conveniente acudir con algún profesional del sector de confianza, como un arquitecto, aparejador o albañil, para detectar posibles problemas.
En el contrato de compraventa, Irache ha subrayado que deben figurar todos los datos fundamentales: descripción y características de la vivienda, datos de comprador y vendedor, precio y forma de pago. Y ha recalcado que no debe faltar la fecha de entrega.
Ese punto ha sido especialmente relevante en viviendas aún sin concluir, porque ante un posible retraso el consumidor podría reclamar una compensación. Por eso, Irache ha indicado que lo más conveniente es que el contrato fije una penalización concreta por cada día de retraso respecto a la fecha pactada.
La asociación ha señalado que las visitas deben hacerse con tranquilidad y, si es posible, con buena iluminación. Ha animado a comprobar la ventilación en baños y cocina, el estado de azulejos y luces, y los remates, además de conocer tabiques y muros de carga ante hipotéticas reformas.
También ha pedido revisar el estado de las instalaciones de fontanería, electricidad o climatización. Irache ha avisado de que, si están en mal estado o son muy antiguas, puede tocar cambiarlas íntegramente en unos años, con el gasto que eso puede suponer.
Más allá de la vivienda, Irache ha aconsejado estudiar el estado del edificio en el que se encuentra. Y ha recomendado comparar préstamos en distintos bancos, negociando para optar por la entidad más ventajosa y valorando el interés, si es variable o fijo, y las comisiones aplicadas.
Antes de cerrar una compra, la asociación ha insistido en asegurarse de que económicamente se puede afrontar, sobre todo si se firma antes un contrato de arras. Además, ha recordado que, si la hipoteca cubre hasta el 80% del valor de la casa, los menores de 36 años y las familias con menores a cargo pueden solicitar al Instituto de Crédito Oficial que avale la cantidad restante.
Irache también ha pedido “asegurarse del estado de deudas de la vivienda” y ha recomendado solicitar la cédula de habitabilidad para confirmar que cumple los requisitos legales para vivir en ella. Y ha señalado la conveniencia de pedir el certificado energético.
En el caso de vivienda de segunda mano, ha aconsejado acudir al Registro de la Propiedad para certificar que no recae ninguna hipoteca, si existen otras deudas, embargos o situaciones litigiosas. También ha considerado útil solicitar una certificación del presidente de la comunidad que acredite que la vivienda está al corriente de pagos.
Además, Irache ha recomendado preguntar por la cuota ordinaria y por si existe alguna derrama aprobada, y asegurarse de que no se esperan grandes obras en un futuro próximo. Por último, ha indicado que conviene pedir al vendedor el recibo de la última anualidad del Impuesto sobre Bienes Inmuebles.