Los navarros elevan su preocupación por la vivienda y por el incremento de los gastos del hogar
Los navarros sitúan la vivienda en el centro de sus preocupaciones y señalann, sobre todo, el impacto de los gastos del hogar y el debate sobre accesibilidad en los edificios, según el III Barómetro de la Vivienda ‘Planeta Propietario’ de Grupo Mutua Propietarios.
El estudio refleja que la inquietud por las leyes de vivienda es la principal en el ranking en Navarra, mientras que la accesibilidad del edificio ha sido el factor que más ha crecido dentro del Barómetro, con el mayor incremento de todos los indicadores analizados. La preocupación por los gastos del hogar también ha repuntado de forma notable.
La directora Multicanal & de clientes de Grupo Mutua Propietarios, Laura Mulà, ha explicado que “la creciente preocupación por los cambios normativos sitúa el marco legal como un asunto de especial interés por su fuerte impacto sobre el mercado residencial”.
En paralelo, el Barómetro apunta a una presión económica sostenida en los hogares. En 2025, los gastos vinculados a la vivienda —pago de la vivienda, cesta de la compra y consumo energético— han absorbido el 28,7% del gasto de los navarros, el nivel más alto de los últimos tres años.
Esa situación ha tenido un efecto directo en la economía doméstica: el 18% ha reconocido que ha tenido alguna dificultad para hacer frente a esos pagos durante el último año.
El informe también ha detectado cambios en qué partidas se han percibido como más influyentes en el presupuesto familiar. Los consumos del hogar —luz, gas y agua— han seguido siendo los que más han señalado los encuestados como los que más han crecido, pero esa percepción ha bajado respecto a 2024.
En cambio, la carga fiscal asociada a la vivienda ha sido la que más ha aumentado en percepción en solo un año, y se ha convertido en un nuevo foco de preocupación por encima de otros gastos habituales.
En este contexto, el Barómetro ha descrito una tendencia de ajustes cotidianos más que grandes recortes. Las medidas clásicas de ahorro, como reducir el consumo energético o posponer arreglos, han perdido peso frente a fórmulas más discretas.
Ahí ha destacado una estrategia que ha ganado presencia en los hogares: comprar más marcas blancas y reducir la compra de productos frescos. Con un 16%, ha sido la segunda conducta más citada, según el estudio, y ha reflejado cómo la contención del gasto se ha trasladado a decisiones diarias de consumo.