SOCIEDAD

Una científica pamplonesa gana un prestigioso premio nacional por sus investigaciones sobre el ARN y el cáncer

La Dra. Maite Huarte dirige la División de Medicina de ADN y ARN del Cima Universidad de Navarra. CEDIDA
La investigadora Maite Huarte ha sido reconocida por sus avances en la regulación de los genes y la estabilidad del genoma, tras años de trabajo científico en el Cima.

La científica pamplonesa Maite Huarte, investigadora del Cima Universidad de Navarra, ha recibido el XXXI Premio Carmen y Severo Ochoa de Investigación en Biología Molecular. El galardón, dotado con 12.000 euros, reconoce sus avances en el estudio del ARN y su contribución a comprender mejor los mecanismos que regulan los genes y el desarrollo de enfermedades como el cáncer.

La investigadora, nacida en Pamplona en 1974, dirige actualmente la División de Medicina de ADN y ARN del Cima. Su trabajo ha contribuido a descubrir nuevas funciones de determinadas moléculas de ARN, hasta hace unas décadas consideradas secundarias en el funcionamiento de las células.

El reconocimiento ha sido concedido por la Fundación Carmen y Severo Ochoa, con la colaboración de la Fundación AstraZeneca y la Fundación para el Conocimiento madri+d. Este premio distingue la excelencia investigadora desarrollada en España.

Según ha destacado la fundación, los trabajos de Maite Huarte han cambiado la manera de entender el papel del ARN en las células. Sus descubrimientos han abierto nuevas vías para investigar las bases moleculares de distintas enfermedades, especialmente el cáncer.

La concesión del galardón tiene también un significado especial por su vinculación con el legado de Severo Ochoa, que recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1959, junto con Arthur Kornberg. Ambos fueron reconocidos por sus descubrimientos sobre los mecanismos de síntesis biológica del ARN y del ADN.

«Es un absoluto honor recibir este reconocimiento. Seguir los pasos de un referente como Severo Ochoa es una profunda inspiración y un impulso a la investigación fundamental, la base de cualquier aplicación biomédica», ha afirmado la científica navarra.

Huarte ha querido compartir también el reconocimiento con sus compañeros de laboratorio. «Aunque el premio evalúa los últimos cinco años, es el resultado del trabajo y la pasión de todo un equipo de investigadores en mi laboratorio a lo largo de muchos años», ha explicado.

Unos descubrimientos que han cambiado la forma de entender el ARN

Durante décadas, la comunidad científica consideró que el ARN actuaba principalmente como un intermediario encargado de transmitir la información genética necesaria para fabricar proteínas. Sin embargo, las investigaciones de Maite Huarte han ayudado a demostrar que algunas moléculas de ARN tienen funciones mucho más amplias.

En particular, sus estudios se han centrado en los llamados ARN largos no codificantes, moléculas que no producen proteínas, pero que desempeñan un papel esencial en el control de la actividad de los genes y en otros procesos celulares.

Los trabajos desarrollados por su equipo han permitido conocer mejor cómo estas moléculas intervienen en la regulación de la expresión génica, la replicación del ADN y el mantenimiento de la estabilidad del genoma.

Sus investigaciones más recientes han profundizado en la relación entre estos ARN y la organización de la cromatina, la estructura que permite ordenar y compactar el ADN dentro de las células. También han estudiado los mecanismos que garantizan la correcta duplicación y transmisión de la información genética.

Estos avances han contribuido a mejorar el conocimiento de procesos celulares fundamentales y a abrir nuevas líneas de investigación sobre las alteraciones moleculares relacionadas con diferentes patologías, con especial atención al cáncer.

Una científica de Pamplona con una trayectoria internacional

Maite Huarte nació en Pamplona en 1974 y se licenció en Ciencias Biológicas por la Universidad de Navarra. Posteriormente, obtuvo el doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid.

La científica completó su formación posdoctoral en dos instituciones estadounidenses de referencia internacional: la Universidad de Harvard y el Broad Institute del MIT y Harvard.

En 2011 comenzó a dirigir su propio grupo de investigación en el Cima Universidad de Navarra, donde ha desarrollado una línea de trabajo centrada en comprender las funciones de los ARN largos no codificantes.

Desde entonces, la investigadora pamplonesa ha consolidado una trayectoria científica de proyección internacional, caracterizada por la originalidad de sus planteamientos y sus aportaciones a un campo que ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas.