SOCIEDAD

La Clínica Universidad de Navarra logra que el 97% de los pacientes mantenga su potencia sexual tras un tratamiento de próstata

Una enfermera coloca una chapa de Movember a una auxiliar del Área de Cáncer de Próstata del CCUN, como gesto de apoyo a la salud masculina. CLÍNICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Los especialistas del Cancer Center han presentado resultados de la terapia focal y de una nueva cirugía robótica que busca reducir las secuelas y favorecer la recuperación de los pacientes.

La Clínica Universidad de Navarra ha presentado los resultados de dos tratamientos contra el cáncer de próstata que buscan controlar la enfermedad y reducir sus consecuencias sobre la calidad de vida de los pacientes. Las técnicas permiten adaptar la intervención a las características de cada tumor, con especial atención a la conservación de la continencia urinaria y la función sexual.

Los especialistas del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) han destacado los resultados obtenidos mediante la terapia focal y la cirugía robótica Da Vinci Single Port. La primera permite actuar únicamente sobre la zona afectada por el cáncer, mientras que la segunda facilita la extirpación de la próstata a través de una sola incisión.

La Clínica ha difundido estos datos coincidiendo con Movember, la campaña internacional de concienciación sobre la salud masculina. Según las estimaciones de la Red Española de Registros de Cáncer, durante 2026 se diagnosticarán 34.833 nuevos casos de cáncer de próstata en España, el tumor más frecuente entre los hombres.

El doctor Bernardino Miñana, coordinador del Área de Cáncer de Próstata y director del Centro de Próstata de la Clínica Universidad de Navarra, ha insistido en la importancia de la prevención. “Es importante conocer nuestros factores de riesgo y no descuidar las revisiones médicas. En el cáncer de próstata, conviene consultar con el especialista cuándo realizar pruebas de detección precoz, especialmente si existen antecedentes familiares”, ha señalado.

Los especialistas de la Clínica, con sede en Pamplona, han explicado que no todos los pacientes necesitan el mismo tratamiento. La agresividad del tumor, su extensión, la localización, la edad, el estado general de salud y las preferencias personales condicionan la elección entre vigilancia activa, cirugía, radioterapia y otras alternativas.

“Dos pacientes con cáncer de próstata pueden necesitar tratamientos muy diferentes. La prioridad es identificar cuál ofrece las mejores posibilidades de controlar la enfermedad y, al mismo tiempo, preservar funciones tan importantes como la continencia urinaria y la sexualidad”, ha explicado Bernardino Miñana.

Una de las alternativas que ofrece el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra es la terapia focal, dirigida a pacientes cuidadosamente seleccionados con cáncer de próstata localizado. Esta técnica permite destruir la lesión tumoral clínicamente significativa sin actuar sobre el resto de la glándula que no necesita tratamiento.

Para conseguirlo, los especialistas utilizan la electroporación irreversible, un procedimiento que emplea pulsos eléctricos para destruir las células cancerosas del área seleccionada. La resonancia magnética multiparamétrica y las biopsias dirigidas son fundamentales para identificar a los pacientes que pueden beneficiarse de esta opción.

Los resultados comunicados por el centro navarro corresponden a una serie de más de 150 pacientes, con una mediana de seguimiento de cuatro años. Durante ese periodo, el 88% de los tumores permanecía controlado en la zona tratada.

Además, el 100% de los pacientes conservaba la continencia urinaria y el 97% mantenía la potencia sexual que tenía antes de someterse al procedimiento. La Clínica ha precisado que estos resultados corresponden a los pacientes estudiados y al periodo analizado, por lo que no descartan posibles recaídas en otras zonas de la próstata.

La segunda técnica destacada es la cirugía robótica Da Vinci Single Port (SP), que permite extirpar la próstata mediante una única incisión. El Cancer Center Clínica Universidad de Navarra comenzó a utilizar este sistema en enero de 2026.

Desde su implantación, los especialistas del Centro de Próstata han realizado 51 prostatectomías radicales con esta tecnología. Su principal característica es que los instrumentos quirúrgicos se introducen a través de un único acceso de pocos centímetros, lo que permite realizar una intervención menos invasiva.

El doctor Guillermo Andrés Boville, especialista en Urología de la Clínica Universidad de Navarra, ha explicado que la operación se lleva a cabo mediante una incisión inferior a cinco centímetros. “La intervención se hace a través de una incisión menor de 5 centímetros, accediendo por vía extraperitoneal, es decir, sin entrar en la cavidad abdominal. Este abordaje es menos invasivo y permite realizar un protocolo de recuperación precoz que evita el drenaje y adelanta la analgesia oral”, ha detallado el especialista.

Los resultados iniciales de estas 51 intervenciones muestran que la mediana de estancia hospitalaria ha sido de 23 horas. Además, no se han producido complicaciones durante las operaciones ni se han registrado incidencias graves durante el primer mes posterior a la cirugía.

En cuanto a la recuperación de las funciones urinarias y sexuales, los especialistas han comunicado que el 93% de los pacientes ha recuperado la continencia urinaria después de un seguimiento de al menos tres meses.

Por otra parte, entre los pacientes que tenían función eréctil antes de la operación y en los que fue posible preservar los nervios, el 72% ha recuperado la erección. El doctor Andrés Boville ha advertido de que se trata de resultados preliminares, ya que el seguimiento realizado todavía es corto.

Los especialistas del centro de Pamplona también han recordado que disponer de técnicas más avanzadas no significa que todos los pacientes con cáncer de próstata deban someterse a una intervención quirúrgica.

“Disponer de más opciones terapéuticas no significa que haya que intervenir siempre. En algunos pacientes, la mejor decisión es vigilar la evolución del tumor; en otros, tratar únicamente la zona afectada; y, en otros, operar o administrar radioterapia. Lo importante es elegir lo que necesita cada paciente, no aplicar una técnica por el hecho de disponer de ella”, ha explicado Bernardino Miñana.