SOCIEDAD

Cintruénigo, un pueblo volcado para acabar con el acoso escolar y las peleas: "No son cosas de críos"

Estudiantes acceden al I.E.S.O. La Paz de Cintruénigo. PABLO LASAOSA
La muerte de Sara, una adolescente de 17 años, tras sufrir acoso escolar durante años, ha sacado a la luz la implicación del Ayuntamiento de Cintruénigo para combatir el bullying. 

El pueblo navarro de Cintruénigo ha demostrado estos días su implicación para acabar con el bullying, el acoso escolar y las peleas. Esta semana ha estado marcada por la muerte de Sara Jiménez Jiménez, una adolescente cirbonera de 17 años que llevaba cinco siendo acosada por algunos de sus compañeros. Desde ese momento, todo el pueblo se ha volcado con la familia y el alcalde de la localidad, Óscar Bea,  ha demostrado que el Ayuntamiento de esta localidad navarra está muy implicado con este tema. 

Óscar Bea habló con este periódico este miércoles y reconoció que el caso de Sara no es un hecho aislado. De hecho, trasladó su preocupación por el aumento de los casos de acoso y violencia entre adolescentes. "La sociedad cada vez soporta menos y hay muy poco respeto. Eso se traslada a las aulas", comentó. 

En ese sentido, el alcalde reveló que el Ayuntamiento ha mantenido reuniones en los últimos meses a raíz de ser conocedor de varias peleas. "Quedaban fuera del instituto para pegarse", ha contado. Una situación que ha obligado a reforzar la presencia policial. 

De hecho, Navarra.com ha sido conocedora por otras fuentes de que, a principios de este año, se produjeron dos peleas entre jóvenes del pueblo de origen magrebí que quedaron para pegarse entre ellos en calles céntricas. Esta situación generó mucha alarma en el pueblo, llevando a otros jóvenes a crear un grupo de WhatsApp en el que avisaban de que iban a patrullar la localidad para garantizar la seguridad. 

Pero, además de reforzar la presencia policial para garantizar la seguridad y evitar este tipo de peleas, el consistorio también lleva meses intentando concienciar sobre los riesgos de bullying o acoso escolar. "Lanzamos una campaña que ahora tiene más sentido que nunca", cuenta a este periódico Marcos Navascués, concejal de la localidad. 

Él se muestra muy empático con el problema del bullying y reconoce que hay más casos en el pueblo. "Conozco a un niño al que, por ejemplo, le dicen que que van a quedar a las 17h en el parque y cuando llega no hay nadie", relata. "Ese tipo de comportamientos pueden llegar a hacerle mucho daño a un chaval", lamenta. 

Insiste en que muchos de estos problemas llegan en la etapa del instituto. "Los chavales empiezan a ser más independientes y muchas veces el problema es que los padres no saben lo qué hacen", explica. En ese sentido, reconoce que también hay muchos problemas cuando los adolescentes del pueblo alcanzan la edad de formar 'cuartos' (nombre con el que se conoce en la localidad a las peñas o bajeras). "Hay casos en los que uno se queda fuera y lo pasa mal", ejemplifica. 

"Son situaciones que van más allá de la típica frase de 'son cosas de críos'", sostiene Navascués. E insiste en que estos comportamientos pueden hacer mucho daño. De hecho, como lamentablemente se ha visto en el caso de Sara, pueden llegar a tener un fatal desenlace. 

Por eso, el alcalde de Cintruénigo ponía el énfasis durante su conversación con este periódico en que, más allá de buscar culpables, lo importantes está en que este caso invite a una reflexión: "Espero que lo que ha pasado les haga pensar a las personas que hicieron o dijeron algo a Sara para que sean conscientes de que se puede hacer mucho daño". E insiste: "Para ella fue algo muy grave".