El hallazgo inesperado de la Clínica Universidad de Navarra que cambia el pronóstico de un temido cáncer
Un equipo del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra ha puesto el foco en un hallazgo tan inesperado como esperanzador para los pacientes con cáncer de pulmón. Quienes tienen EPOC y además presentan enfisema han mostrado una mejor respuesta a la inmunoterapia y una supervivencia claramente superior.
La conclusión de los expertos de la Clínica Universidad de Navarra llama la atención porque parte de una paradoja médica. Lo que parecía una carga añadida para el pulmón no ha empeorado la evolución de estos pacientes, sino que se ha asociado a un pronóstico más favorable. Y lo ha hecho, además, sin provocar más efectos secundarios.
El estudio, publicado en Journal of Thoracic Oncology, ha sido liderado por el CCUN con la participación del Hospital Universitari de Bellvitge y del Hospital Clínico Universitario de Valencia. La investigación ha analizado a 111 pacientes con cáncer de pulmón avanzado que padecían también EPOC y que habían sido tratados con un solo fármaco de inmunoterapia.
De ese total, 77 pacientes presentaban también enfisema, detectado mediante un TAC de tórax. Ese dato convierte el hallazgo en especialmente útil para la práctica clínica, ya que se trata de una prueba habitual en el diagnóstico y seguimiento del cáncer de pulmón.
Los resultados han mostrado una diferencia relevante. La mediana de supervivencia global de los pacientes con cáncer de pulmón avanzado, EPOC y enfisema ha sido de 17,3 meses, frente a los 8,5 meses de quienes no tenían enfisema. Además, la supervivencia a dos años ha alcanzado el 41% en los pacientes con enfisema, frente al 27,4% de los que no presentaban esta enfermedad.
La Dra. Madeleine di Frisco, neumóloga de la Clínica Universidad de Navarra e investigadora del Grupo de Investigación Lungsearch del Cima, ha explicado que “la EPOC y el enfisema se caracterizan por una inflamación crónica del tejido pulmonar. Este entorno inflamatorio favorece una mayor presencia y activación de células del sistema inmune en el pulmón por lo que, en este contexto, esta activación inmunológica preexistente podría favorecer una mayor respuesta a la inmunoterapia”.
El valor del estudio no está solo en los resultados, sino también en lo fácil que puede ser aplicar esta información. Según ha señalado la especialista, detectar enfisema en pacientes con EPOC podría servir como un marcador pronóstico sencillo, accesible y sin coste adicional para identificar qué enfermos pueden beneficiarse más de la inmunoterapia.
Ese paso abre la puerta a una atención más ajustada a cada caso. En un tumor tan complejo como el cáncer de pulmón avanzado, disponer de una señal visible en una prueba rutinaria puede ayudar a decidir mejor el tratamiento y a anticipar qué pacientes tienen más opciones de responder.
Los pacientes son atendidos en el Área de Cáncer de Pulmón del CCUN, donde trabajan de forma coordinada neumólogos, oncólogos, radiólogos y cirujanos torácicos. En este tipo de perfiles, en los que coinciden el cáncer de pulmón, la EPOC y el enfisema, la mirada conjunta de varios especialistas resulta decisiva.
El Dr. Juan Pablo de Torres, codirector del Departamento de Neumología de la Clínica, ha destacado que “el trabajo interdisciplinar en el Área de Cáncer de Pulmón es útil en todas las circunstancias, pero más todavía cuando nos enfrentamos a casos en los que podemos diagnosticar y cuantificar la EPOC e identificar y describir el enfisema. Gracias a este modelo se puede mejorar la supervivencia media de los pacientes y su calidad de vida”.
El estudio sitúa así a la Clínica Universidad de Navarra detrás de una investigación con aplicación directa en consulta. Porque, a veces, una señal que parecía empeorar el panorama acaba dando una pista decisiva para tratar mejor el cáncer y para vivir más.