La Clínica Universidad de Navarra ha demostrado los beneficios de una cirugía menor en el paladar para reducir los ronquidos en adultos. El trabajo, publicado en la revista European Archives of Oto-Rhino-Laryngology, ha analizado la palatoplastia “Double-W” con suturas barbadas, una intervención diseñada para pacientes que roncan mucho, pero que no presentan apnea del sueño moderada o grave.
El estudio ha sido realizado por el Departamento de Otorrinolaringología de la CUN. La técnica consiste en tensar el paladar blando para evitar que vibre y colapse mientras la persona duerme. Se trata de una intervención menor, con abordaje mínimamente invasivo, que se realiza con anestesia local y sin necesidad de ingreso hospitalario.
Según ha explicado el doctor Peter Baptista, especialista del departamento y de la Unidad del Sueño de la Clínica, esta cirugía está pensada sobre todo para adultos con ronquidos intensos que no presentan apnea moderada o grave ni otras comorbilidades asociadas, como la obesidad.
El objetivo de la intervención es elevar el paladar y hacerlo más rígido para que vibre menos durante el sueño. Los resultados del estudio han mostrado que el 80% de los pacientes redujo a la mitad la intensidad de los ronquidos y que muchos dejaron de roncar a diario.
La investigación también ha reflejado que no se produjeron complicaciones graves. Las molestias postoperatorias más frecuentes estuvieron relacionadas con el dolor al tragar, que se trató con analgésicos. Además, el 87% de los pacientes aseguró que repetiría la intervención si hiciera falta.
La Clínica Universidad de Navarra ha enmarcado esta cirugía dentro del abordaje de los trastornos del sueño. El síndrome de apnea obstructiva del sueño es una enfermedad con notable prevalencia que puede provocar somnolencia diurna, ahogos nocturnos, cefalea matutina o sueño agitado.
Como tratamiento de primera elección suele utilizarse el CPAP, un dispositivo que mantiene abiertas las vías aéreas al aplicar una presión positiva continua que permite el paso del aire. Sin embargo, la CUN recuerda que hay pacientes que no lo toleran y que, en esos casos, existen otras alternativas eficaces que pueden mejorar la calidad de vida.
Una de esas opciones es la terapia de estimulación del nervio hipogloso. Según ha explicado el doctor Jorge de Abajo, especialista en Otorrinolaringología de la Clínica, este tratamiento consiste en colocar un implante electrónico mediante una técnica quirúrgica mínimamente invasiva. El dispositivo se sitúa sobre determinadas ramas del nervio hipogloso para favorecer su estimulación eléctrica y mantener el tono muscular en las estructuras faríngeas, de forma que la vía aérea superior permanezca abierta.
Otra alternativa terapéutica está indicada para pacientes con hipertrofia de la amígdala lingual. En estos casos, la intervención consiste en reducirla mediante cirugía robótica, una técnica diseñada para ampliar el diámetro de la vía aérea superior y evitar su colapso. Según los datos aportados por la Clínica, esta opción presenta una tasa de éxito del 90%.
El doctor Peter Baptisa ha subrayado que quienes padecen este síndrome deben saber que existen distintas opciones terapéuticas para afrontar su situación. En ese sentido, la Clínica Universidad de Navarra insiste en la importancia de que cada caso sea valorado por un equipo multidisciplinar que oriente al paciente en el proceso para recuperar su calidad de vida.