Sociedad

La Clínica Universidad de Navarra da un paso clave contra el cáncer con una terapia experimental

El trabajo del grupo de Evasión Tumoral y Nuevas Dianas del Cima se ha publicado en Cancer Cell, una de las revistas científicas de oncología de mayor impacto.
El Cancer Center Clínica Universidad de Navarra ha demostrado en modelos animales la eficacia y seguridad de una combinación de radioterapia y terapia génica.

La Clínica Universidad de Navarra ha dado un nuevo paso en la investigación contra el cáncer con una terapia experimental que combina radioterapia y terapia génica y que ha demostrado ser eficaz y segura en distintos tumores sólidos en modelos animales. El equipo del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra prevé iniciar en 2027 un primer ensayo clínico fase I en pacientes.

El hallazgo, publicado en la revista Cancer Cell, refuerza el papel de la Clínica Universidad de Navarra en la búsqueda de nuevos tratamientos oncológicos. El trabajo se ha desarrollado en un laboratorio del Cima y abre una vía prometedora para potenciar la eficacia de la radioterapia frente a tumores como el melanoma o los cánceres de páncreas, colon y pulmón.

La radioterapia es uno de los pilares en el tratamiento del cáncer. Su eficacia depende de su capacidad para dañar las células tumorales, pero también de su efecto sobre el sistema inmunitario. El problema es que, en algunos casos, junto a esa activación también pone en marcha mecanismos que frenan la respuesta antitumoral.

Ahí se ha centrado precisamente este avance de la Clínica Universidad de Navarra. “A pesar de que la radioterapia tiene un efecto potenciador del sistema inmunológico, en paralelo también es capaz de inducir mecanismos inhibidores que suprimen el sistema inmune. En este trabajo nos hemos centrado en maximizar el beneficio que ofrece la radioterapia”, ha explicado el Dr. Juan Dubrot, investigador principal del Grupo de Evasión Tumoral y Nuevas Dianas del Cima y codirector del trabajo.

La estrategia desarrollada se apoya en un vector de terapia génica diseñado en el Cima y basado en virus adeno-sociados (AAV). Ese vector expresa una proteína, la interleucina 12 (IL-12), con una potente acción inmunoestimuladora que busca reforzar la respuesta del organismo frente al tumor.

Según han observado los investigadores, la combinación de la radioterapia con la inyección intratumoral de ese vector consigue que el propio tumor produzca IL-12. De ese modo, se activa el sistema inmune para luchar contra el cáncer y el tumor puede ser eliminado por la acción conjunta de la radiación y de la respuesta inmunitaria.

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es que esa activación se produce de forma localizada en el propio tumor. Ese diseño permite limitar la toxicidad fuera de la zona tratada y mejorar el perfil de seguridad, una cuestión decisiva en el desarrollo de nuevas terapias oncológicas.

Los resultados preclínicos han confirmado la eficacia y la seguridad de esta combinación experimental en múltiples modelos de tumores sólidos. Entre ellos figuran el melanoma y los cánceres de páncreas, colon o pulmón, lo que refuerza la relevancia de este avance impulsado desde la Clínica Universidad de Navarra.

El siguiente paso ya está en marcha. “En los próximos meses continuaremos con los estudios de toxicología para calibrar la dosis más adecuada. Con los datos obtenidos, esperamos iniciar los ensayos clínicos fase I en 2027”, ha señalado el Dr. Jesús Prieto, codirector del trabajo y profesor emérito de la Facultad de Medicina.

En la investigación también han participado grupos internacionales de la Queen Mary University of London, en Reino Unido, y del Broad Institute, en Cambridge, Estados Unidos. El proyecto ha contado con financiación pública del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y del Gobierno de Navarra, además del apoyo de las fundaciones Aciturri, José Soriano, Ramón Areces y Echébano, así como de las familias Cabrera, Catalán y Amaro, entre otras.