María Chivite ha rechazado este domingo la presencia de carteles e imágenes de apoyo a presos de ETA durante el paso de la Korrika por Navarra y ha pedido a la organización que actúe para evitar que esas escenas vuelvan a repetirse. Eso sí, no ha dicho nada de la subvención de 20.000 que recibe la carrera del bolsillo de todos los ciudadanos y que ella misma votó en el trámite parlamentario de los presupuestos.
La jefa del Ejecutivo ha difundido su mensaje a través de la red social X, donde ha subrayado que el Gobierno de Navarra siempre ha entendido la Korrika como una iniciativa cultural y social de apoyo al euskera, “lengua propia y patrimonio cultural” de la comunidad, que debe desarrollarse “desde el respeto” y al margen de cualquier uso político.
En ese mensaje, Chivite ha remarcado que el Ejecutivo rechaza “cualquier exhibición” de imágenes, fotografías o símbolos vinculados a personas condenadas por terrorismo, después de que en esta edición se hayan vuelto a ver escenas de ese tipo durante el recorrido por Navarra. La presidenta ha advertido de que esos gestos suponen un homenaje público a quienes causaron “mucho dolor” y vuelven a golpear a las víctimas y a sus familiares.
Además, la presidenta navarra ha instado de forma expresa a las entidades organizadoras de la Korrika a que adopten las medidas necesarias para “desterrar” la presencia de fotografías e imágenes de terroristas. Con este pronunciamiento, el Gobierno foral se ha desmarcado de esas exhibiciones en una jornada en la que la carrera ha recorrido distintos puntos de Navarra y ha vuelto a generar reacciones políticas.
La polémica no se ha limitado a este mensaje institucional. A lo largo del domingo 22 de marzo de 2026 también se han sucedido críticas de otros dirigentes políticos por la aparición de simbología relacionada con presos de ETA en el recorrido de la carrera, especialmente en Pamplona.