El dato que preocupa en Navarra: el cáncer baja en hombres, pero sube en mujeres por el tabaco
El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) ha constatado que la mortalidad por cáncer ha descendido de forma notable en la última década, al ajustar los datos al crecimiento y al envejecimiento de la población. La bajada ha sido más intensa en hombres, mientras que en mujeres el retroceso ha sido menor.
El análisis, elaborado con datos de los Registros de Cáncer y de Mortalidad de Navarra, ha situado además una diferencia clave: el riesgo de desarrollar cáncer ha disminuido en la población masculina, pero ha aumentado en la femenina. El Departamento de Salud del Gobierno de Navarra ha difundido estas cifras con motivo del Día Mundial contra el Cáncer.
En cuanto a la incidencia, las estimaciones del Registro de Cáncer han apuntado que el año pasado se diagnosticaron más de cuatro mil nuevos casos (sin contar el cáncer de piel no melanoma). El incremento respecto a una década atrás ha supuesto más presión para los servicios asistenciales y para el seguimiento de pacientes.
Entre los tumores más frecuentes en hombres han destacado los de próstata, pulmón, colon y recto y vejiga urinaria, que han concentrado más de la mitad de los diagnósticos masculinos. En mujeres, el cáncer de mama ha encabezado la lista, seguido de colon y recto, pulmón y cuerpo de útero.
El propio Registro de Cáncer de Navarra ha explicado que la tendencia se ha separado por sexos: el riesgo ha ido bajando en hombres y subiendo en mujeres a un ritmo similar, pero en dirección opuesta. La clave ha estado, en gran parte, en los cánceres vinculados al tabaquismo.
Según los datos difundidos, el consumo de tabaco ha cambiado antes en hombres y más tarde en mujeres, y eso se ha reflejado en la estadística. En población femenina han aumentado diagnósticos de cáncer de pulmón y otros tumores asociados, como los de cavidad oral y faringe o páncreas, tanto en menores como en mayores de 65 años.
En paralelo, en los hombres se han observado descensos en varios cánceres relacionados con el tabaquismo, incluido el cáncer de pulmón, además de bajadas en esófago, vejiga, laringe y cavidad oral y faringe. También se ha registrado un comportamiento distinto por edades en el cáncer de próstata, con caída en los mayores de 65 y estabilidad en los más jóvenes.
Otros tumores han mostrado una evolución positiva en ambos sexos. El cáncer colorrectal ha disminuido con fuerza en la última década, un dato que el ISPLN ha vinculado al impacto del Programa de Detección Precoz iniciado en Navarra en 2014. Además, ha continuado el descenso del cáncer de estómago, siguiendo la tendencia de décadas anteriores.
En la mortalidad, el Registro ha contabilizado más de mil seiscientos fallecimientos por cáncer en Navarra en el último año con datos cerrados, lo que ha supuesto más de una cuarta parte de todas las defunciones. El peso ha sido especialmente alto en la mortalidad prematura, al concentrar casi la mitad de los decesos antes de los 75 años.
En los hombres han bajado las tasas de mortalidad en numerosos tumores (pulmón, cerebro, colon y recto, próstata y otros). En mujeres, también han caído las muertes por algunos cánceres como colon y recto, cerebro o cuerpo uterino, y no se ha detectado un aumento en la mortalidad por cáncer de mama. El dato preocupante ha sido el repunte de la mortalidad femenina en cánceres asociados al tabaquismo, con especial protagonismo del cáncer de pulmón.
De hecho, el cáncer de pulmón se ha mantenido como el que más muertes ha provocado en Navarra, tanto en hombres como en mujeres. La estadística ha señalado que en la mayoría de los casos la causa ha estado relacionada con el tabaco, un factor que el Gobierno foral ha vuelto a situar en el centro de la prevención.
El informe ha recordado que una parte importante del cáncer se puede evitar. Los estudios científicos estiman que alrededor de cuatro de cada diez casos serían prevenibles, y el Código Europeo contra el Cáncer recomienda medidas como no fumar, reducir alcohol, evitar obesidad, hacer actividad física, seguir una alimentación saludable, protegerse del sol y participar en programas de detección precoz.
En el plano asistencial, el Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Navarra (HUN) ha atendido cerca de dos mil primeras visitas durante el último año, y la Unidad del Hospital Reina Sofía de Tudela ha sumado más de doscientas. La actividad también ha sido elevada en tratamientos oncológicos y en radioterapia, con miles de sesiones y consultas realizadas a lo largo del año.