• domingo, 01 de febrero de 2026
  • Actualizado 09:35
 
 

COMERCIO LOCAL

El bar de Pamplona que cumple 25 años con el mismo equipo que le ha hecho famoso por sus fritos

“Somos una cafetería de barrio y el 80% de la gente que viene es fija y sé lo que va a tomar y hasta dónde se va a sentar”, aseguran.

Eugenio, a la izquierda, con tres de sus empleados en el bar Reta de Pamplona. Navarra.com
Eugenio, a la izquierda, con Irune, Jesús y Javier en el bar Reta de Pamplona. Navarra.com

En una barra donde manda el bocado rápido, hay clásicos que no fallan: fritos recién hechos, una tortilla que entra sola y esa sensación de “aquí me conocen” antes de pedir en un bar muy conocido en Navarra.

Eso es justo lo que ha celebrado el Bar Reta en Pamplona, en la Plaza de la Libertad del segundo Ensanche, al cumplir 25 años con la misma filosofía de cafetería de barrio y con una plantilla que ha sido parte del éxito.

El aniversario ha llegado con una fecha marcada en rojo: a finales de diciembre de 2025 se cumplían esos 25 años y, además, terminaba su contrato de arrendamiento. El bar, sin embargo, ha respirado tranquilo tras alcanzar un acuerdo para seguir.

“En principio se sigue y el Reta seguirá adelante. Estamos alquilados y parece ser que ha habido una prórroga con negociaciones cara al futuro. No habrá problemas. Se seguirá”, ha afirmado Eugenio Goñi Echenique, natural de Lekaroz.

Goñi ha reconocido que el tiempo se ha pasado sin avisar. “25 años aquí es media vida que se ha ido sin darnos cuenta. Aquí seguimos”, ha comentado, antes de detenerse en un cambio que ha notado desde el primer día: la hostelería se ha transformado y “hay que adaptarse”. El bar mantiene el pulso con “mucha gente” y un equipo amplio: “Estamos once personas trabajando”.

El Reta ha encontrado su sitio en un terreno complicado. “Se va ahora a sitios de mucha calidad y precio o bien a sitios más normales que saldrán adelante a base de trabajar a tope”, ha explicado. En su caso, el modelo es claro: “Somos una cafetería de barrio y el 80% de la gente que viene es fija y sé lo que va a tomar y hasta dónde se va a sentar”.

Y ahí entra la estrella de la casa: los fritos. “Jamón y queso, el pimiento y la croqueta es lo que más vendemos y lo que más se demanda”, ha señalado el gerente, que ha situado ese trío como el motor de la barra y el reclamo que más se repite entre quienes vuelven una y otra vez.

A ese éxito se suman las tortillas, que también han ganado su espacio como apuesta segura. Goñi ha citado la de patata y las variantes que más se piden, con un guiño a la clientela joven: “Jamón con ali oli que les encanta a la gente joven. Seguimos adelante”.

Detrás del mostrador, el bar presume de continuidad. Eugenio lo ha dicho sin rodeos: “Su equipo de trabajo es un lujo”. Y ha puesto nombres propios a esa estabilidad: “Jesús y Javier llevan más de 25 años. Ya estaban cuando llegué yo en el año 2000”.

La historia del local, además, arrastra memoria del barrio. Antes del Reta fue la cafetería La Imperial, que “duró uno o dos años y se cerró”. Después llegaron los hermanos RetaMiguel, Emilio, Agustín y Javier—, que se instalaron en 1972. “Al principio montaron una marisquería que no funcionó y luego montaron la primera bolera de Pamplona que tuvo un gran éxito. Más tarde fue un almacén y ahora son trasteros para los vecinos”, ha recordado Eugenio.

Los hermanos estuvieron hasta el año 2000. “Lo traspasan y entonces llego yo con mis parientes en 2001, unos primos baztaneses que viven en México, y yo estoy aquí como gerente”, ha relatado. También ha explicado su ida y vuelta: “Estuve algún tiempo allí en México, pero no me acabó de convencer y regresé a Pamplona”.

En el día a día, el Reta vive mucho del ritmo del Ensanche. Abre a las 7.30 horas y, según Goñi, entra “mucho funcionario, profesores, alumnos”. “De 10.30 a 12.30 horas es el momento fuerte”, ha concretado, con el bar ya a pleno rendimiento a media mañana.

Por la tarde la actividad vuelve a despegar. “A partir de las 20 horas vuelve a funcionar muy bien. Los viernes por la tarde y el sábado son fuertes y con la terraza se ha movido más”, ha explicado. Y en el calendario, después del 6 de julio, hay un día señalado: “El día del Olentzero es el día más potente. A partir de las 5 de la tarde se junta mucha gente y cuando ha pasado el desfile vienen los vecinos… es una locura. A las nueve solemos cerrar para conciliar”.

¿Tienes una tienda, un bar, un restaurante o un local comercial en Pamplona o alguna localidad de Navarra?

¿Quieres salir en nuestra sección de Comercio Local y que miles de personas conozcan todo lo que ofreces con una noticia y fotografías hechas por profesionales?

Escríbenos a esta dirección y hablaremos contigo para contactar cuando antes: [email protected]


Apóyanos para seguir realizando periodismo independiente.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
El bar de Pamplona que cumple 25 años con el mismo equipo que le ha hecho famoso por sus fritos