De las etiquetas del supermercado a los retos en familia: así aprenderán a comer mejor los niños de cinco colegios navarros
La Universidad de Navarra ha puesto en marcha un proyecto educativo para enseñar a los escolares a comer de forma saludable y trasladar lo aprendido a sus hogares. La iniciativa llegará inicialmente a cinco colegios navarros y contará con actividades en las que también participarán las familias.
Bajo el nombre de “Comer bien, vivir mejor”, el proyecto está dirigido a estudiantes de tercero de Primaria y ha sido desarrollado por el Instituto de Nutrición y Salud de la Universidad de Navarra. Los alumnos aprenderán a interpretar las etiquetas de los alimentos, reconocer los productos de temporada y analizar si su alimentación diaria es equilibrada.
La iniciativa está financiada por el Gobierno de Navarra, a través de la convocatoria regional Cosmos, y se desarrollará en centros educativos de Pamplona, Zizur Mayor, Gorraiz, Murillo el Fruto y Barañáin.
Los cinco colegios participantes son Camino de Santiago, en Zizur Mayor; The British School of Navarra, en Gorraiz; Calasanz-Escolapios, en Pamplona; CPEIP Raimundo Lanas, en Murillo el Fruto; y Santa Luisa de Marillac, en Barañáin.
Para facilitar el aprendizaje, los investigadores han elaborado materiales didácticos traducidos al euskera y al inglés, además de incorporar subtítulos para personas con discapacidad auditiva.
La investigadora Nerea Martín Calvo, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra y directora del proyecto, ha explicado que el programa está organizado en seis módulos didácticos, cada uno dividido en tres actividades.
“El proyecto consiste en la elaboración de seis módulos didácticos con tres partes cada uno: la visualización de un vídeo, un trabajo en grupo guiado por el profesor y una ficha para que los niños hagan un reto en familia”, ha señalado Martín Calvo.
De esta manera, los escolares no se limitarán a recibir explicaciones teóricas sobre nutrición y alimentación saludable, sino que tendrán que aplicar los conocimientos adquiridos mediante juegos y ejercicios prácticos.
“Una actividad de clase puede ser ver quién enumera más alimentos, y un reto para casa, encontrar una alternativa saludable a un producto concreto”, ha comentado la directora del proyecto.
El programa también cuenta con la participación de Itziar Zazpe y Santiago Navas, profesores de la Facultad de Farmacia y Nutrición; Elise Fabios, investigadora de la Facultad de Medicina; y Mónica Arias, profesora de la Facultad de Enfermería.
La puesta en marcha de “Comer bien, vivir mejor” responde a una preocupación relacionada con la salud infantil. En Navarra, casi uno de cada cuatro menores de 18 años tiene exceso de peso, según los últimos datos recogidos en el proyecto.
En concreto, el informe “Situación ponderal de la población infantil y adolescente en España”, publicado a finales de 2023, señala que el 23,3 % de los menores navarros presenta exceso de peso.
Aunque Navarra registra una de las tasas más bajas de España, el estudio advierte de que este problema ha aumentado durante los últimos años. Una evolución que refuerza la importancia de enseñar hábitos alimentarios adecuados desde edades tempranas.
Precisamente, uno de los principales objetivos del proyecto es conseguir que la educación nutricional no termine cuando los alumnos salen del colegio. Los investigadores consideran fundamental la participación de los padres para consolidar lo aprendido en las aulas.
“Creemos que el mejor momento para recibir formación sobre nutrición es cuando eres niño. Los retos están pensados con la suficiente dificultad como para que no los puedan hacer solos y requieran la ayuda de sus padres”, ha explicado Nerea Martín.
Por eso, las actividades que los estudiantes llevarán a casa estarán diseñadas para fomentar la colaboración familiar y favorecer decisiones más saludables en la compra, la preparación de comidas y la elección de alimentos.
La investigadora también ha advertido de las dificultades que plantea actualmente la desinformación sobre nutrición. Aunque las redes sociales permiten acceder fácilmente a consejos relacionados con la alimentación, también facilitan la difusión de contenidos poco fiables.
A esta situación se añade que las consecuencias de mantener una alimentación poco saludable no siempre son inmediatas. Enfermedades como la obesidad, la diabetes, la hipertensión o los problemas cardiovasculares pueden aparecer después de años de hábitos inadecuados.
“Por otro lado, las repercusiones de una mala alimentación, como obesidad, diabetes, hipertensión o enfermedad cardiovascular, aparecen a largo plazo. Esto hace más difícil que la gente sea consciente de la importancia de seguir una dieta equilibrada y una alimentación saludable cada día”, ha concluido Nerea Martín Calvo.