SOCIEDAD

Fustiñana da por terminado un proyecto de tres años que cambia por completo la iluminación de todas sus calles

Una calle de Fustiñana iluminada con las nuevas farolas de LED. CEDIDA

El Ayuntamiento ha culminado en cuatro fases un proyecto iniciado en 2023 que reducirá el consumo eléctrico, mejorará la iluminación y evitará más de 26 toneladas de CO2 al año.

El alumbrado público de Fustiñana funciona ya íntegramente con tecnología LED de alta eficiencia después de que el Ayuntamiento haya completado la última fase de un proyecto iniciado en 2023. La actuación ha permitido renovar, calle a calle, toda la red municipal de iluminación.

El proyecto se ha desarrollado durante cuatro fases y ha supuesto una inversión total de 168.179,43 euros, IVA incluido. La última actuación ha servido para sustituir las luminarias LED antiguas que todavía quedaban pendientes en distintos puntos de Fustiñana.

La primera fase se ejecutó en 2023 y permitió renovar el alumbrado correspondiente al cuadro de mando CM2, en la zona de la calle Bardenas. Esta intervención tuvo un coste de 46.780,87 euros con IVA.

Un año después, en 2024, el Ayuntamiento actuó sobre el cuadro CM1, situado en el entorno de la calle Virgen de la Peña. La inversión de esta segunda fase ha ascendido a 48.291,63 euros con IVA.

La tercera actuación se desarrolló en 2025 sobre el cuadro CM3, en la zona de la calle Severo Ochoa. En este caso, la renovación del alumbrado público ha supuesto una inversión de 48.143,06 euros con IVA.

La cuarta y última fase se ha completado en 2026 y ha permitido retirar las luminarias antiguas que todavía permanecían repartidas por diferentes calles. La actuación, con un coste de 24.963,87 euros, ha alcanzado vías como Pablo Sarasate, Julián Gayarre y Sancho Abarca, entre otras.

También se ha intervenido en Valle del Roncal, Santa Lucía, Carlos III el Noble, Cortes de Navarra, Teobaldo, Pablo VI, Jacinto Benavente y Salitre. Con estos trabajos, el alumbrado público de Fustiñana ha quedado completamente renovado.

La transformación también tendrá un importante efecto ambiental. Las memorias técnicas del proyecto calculan que la nueva iluminación permitirá evitar la emisión de más de 26 toneladas de CO2 al año gracias a la reducción del consumo eléctrico frente a las antiguas luminarias de vapor de sodio y halogenuros metálicos.

El ahorro energético ha variado en función de cada actuación. Ha alcanzado aproximadamente el 25% en la primera fase, el 38% en la segunda y el 49% en la tercera, según los datos incluidos en las memorias técnicas.

Las nuevas luminarias incorporan además un sistema de monitorización que permite gestionar y controlar de forma centralizada toda la instalación. El Ayuntamiento podrá programar reducciones del flujo luminoso durante las horas de menor actividad para incrementar el ahorro energético durante la noche.

La renovación del alumbrado público de Fustiñana también ha buscado mejorar la calidad de la iluminación de las calles. Las luminarias han sido orientadas para evitar el flujo luminoso hacia el cielo, reducir la contaminación lumínica y ofrecer una luz más uniforme.

Esta mejora repercute también en la visibilidad de peatones y conductores y, por tanto, en la seguridad de las calles. La nueva iluminación ofrece una mayor calidad lumínica que los equipos que han sido sustituidos durante las diferentes fases.

El alcalde de Fustiñana, Sergio Vitas, ha valorado el resultado del proyecto. “Hemos completado una renovación que llevábamos años planificando y que tiene un impacto directo en la vida del pueblo. Las calles están mejor iluminadas, los vecinos lo notan, y el Ayuntamiento nota también el ahorro en la factura eléctrica”, ha señalado.

Vitas también ha destacado la posibilidad de recuperar progresivamente la inversión gracias al ahorro energético y de mantenimiento. “Una parte importante del ahorro energético y de mantenimiento que vamos a obtener año tras año va a amortizar lo que hemos invertido. Es una apuesta a no muy largo plazo y los números la sostienen”, ha subrayado.